El malestar de Sumar con el socio de Gobierno es cada día más evidente, con la acumulación de investigaciones por presuntos casos de corrupción que acechan al partido y a ex altos cargos socialistas, como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Después de que el miércoles agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil entraran en la sede de Ferraz para reclamar documentación y el juez imputase al antiguo secretario de Organización Santos Cerdán, la exmilitante Leire Díez, el exconsejero de Presidencia andaluz Gaspar Zarrías y hasta a la actual gerente del partido, Ana Fuentes, varios ministros y portavoces han elevado la voz para reclamar “explicaciones”, aunque a la vez, se apuntan al discurso de que existe una operación para “derribar” al Gobierno de coalición.
La ministra Mónica García defiende la permanencia en el Gobierno: “Cabeza muy alta y vamos a seguir trabajando”
El malestar de Sumar con el socio de Gobierno es cada día más evidente, con la acumulación de investigaciones por presuntos casos de corrupción que acechan al partido y a ex altos cargos socialistas, como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Después de que el miércoles agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil entraran en la sede de Ferraz para reclamar documentación y el juez imputase al antiguo secretario de Organización Santos Cerdán, la exmilitante Leire Díez, el exconsejero de Presidencia andaluz Gaspar Zarrías y hasta a la actual gerente del partido, Ana Fuentes, varios ministros y portavoces han elevado la voz para reclamar “explicaciones”, aunque a la vez, se apuntan al discurso de que existe una operación para “derribar” al Gobierno de coalición.
El primero en pronunciarse con contundencia este jueves ha sido el titular de Cultura, Ernest Urtasun. “Las nuevas informaciones son graves, y creo que el PSOE tiene que ser consciente de que tiene que dar mayores explicaciones. Las explicaciones que se dieron ayer fueron absolutamente insuficientes”, ha criticado en TVE sobre la rueda de prensa que ofreció el presidente Pedro Sánchez desde Roma y en la que volvió a cerrar filas con Zapatero.
“Hay una operación general para derribar al Gobierno. Además, todos somos conscientes de que la solución a todo lo que está pasando no puede ser que hieran al Gobierno los de la Gürtel en coalición con la extrema derecha”, ha añadido Urtasun para descartar un movimiento que pudiera facilitar un cambio en el Ejecutivo. Una postura que también ha defendido en los pasillos del Congreso la ministra de Sanidad y codirigente de Más Madrid después de que la Cámara baja haya aprobado la reforma del copago farmacéutico. “Tenemos la cabeza muy alta y vamos a seguir trabajando”, ha sentenciado para referirse a la ausencia de casos de corrupción en Sumar.
Visiblemente enfadada, la vicepresidenta Yolanda Díaz ha evitado respaldar al PSOE. “La política no es la vergüenza que estamos viendo todos los días en nuestro país. Venga de donde venga. La política no es que los expresidentes del Gobierno, se llamen como se llamen, hagan lo que estamos viendo, presuntamente, que parece que todos hacen. La política no es esto. Y reivindico la política de calidad”, ha afirmado la líder de Sumar en el Ejecutivo a la salida de un acto en Madrid, donde ha rechazado pronunciarse sobre las investigaciones en curso y también sobre las líneas rojas de su partido para permanecer en la coalición con los socialistas. “No voy a entrar en ninguna causa judicial, como no lo hago nunca. Dejemos trabajar a los tribunales. Y, por supuesto, mi organización política tomará las decisiones que sean menester al respecto”, ha señalado a preguntas de los periodistas. “Todo el mundo habla en este país. Y es muy legítimo y fabuloso. Pero yo no hablo de neurocirugía, que no sé nada. Por tanto, no me voy a convertir en opinadora. Y sería conveniente, también, que tengamos tranquilidad. Y que cada uno haga su trabajo con la profesionalidad y el respeto debido”, ha enfatizado antes de señalar que le resulta “una vergüenza” que haya pasado un año y “no se hayan tomado medidas”, en referencia a la batería de iniciativas contra la corrupción presentada por su grupo, entre ellas, la oficina para la prevención de estos delitos, que tumbaron en el Congreso PP, Vox y Junts.
También la portavoz adjunta de Sumar en el Congreso, Aina Vidal, se ha mostrado dura con el PSOE y le ha pedido explicaciones. Mientras que desde Compromís, Alberto Ibáñez, ha advertido de que “la confianza de los socios está bajo mínimos”. “Le recomendaría al señor Pedro Sánchez que guardase su humor para otro momento. España no está para fiestas”, ha dicho utilizando una frase usada en 2022 por el entonces presidente valenciano Ximo Puig tras el acto para apoyar a Mónica Oltra por su imputación.
Fuentes del grupo parlamentario, que este miércoles celebró una reunión de todos sus diputados y asesores en la que se discutió sobre la situación política, trasladan la incomodidad por cómo está manejando el PSOE la crisis. Algunas voces reconocen que es necesario adoptar “medidas drásticas”; aunque no hablan de salir del Gobierno, creen que esto no se resuelve con medidas legislativas, sino que hace falta que el presidente comparezca en el Congreso, y reconocen un problema en la falta de liderazgo actual en el espacio político tras el paso a un lado de Díaz.
España en EL PAÍS
