
Las imágenes tomadas por satélites que surcan el espacio a cientos de kilómetros sobre la Tierra pueden salvar vidas. Pero aún está por ver si su uso tendrá un impacto real tras los terribles terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles, ya que en muchos casos es la población local, sin apenas ayuda oficial, la que está intentando sacar a sus seres queridos de los escombros.
Satélites públicos y privados son esenciales para priorizar las tareas de rescate y atención a la población afectada
Satélites públicos y privados son esenciales para priorizar las tareas de rescate y atención a la población afectada


Las imágenes tomadas por satélites que surcan el espacio a cientos de kilómetros sobre la Tierra pueden salvar vidas. Pero aún está por ver si su uso tendrá un impacto real tras los terribles terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles, ya que en muchos casos es la población local sin apenas ayuda oficial la que está intentando sacar a sus seres queridos de los escombros.
Las principales agencias con sistemas de imágenes por satélite especializadas en la reacción ante desastres naturales ya se han activado para dirigir el rescate de víctimas sobre el terreno. Las imágenes de antes y después de la catástrofe no solo ayudan a entender la extensión de la destrucción en las zonas afectadas, sino que en algunos casos pueden mejorar la llegada temprana de equipos de rescate que podrían quedar bloqueados por los escombros, o incluso a identificar los espacios dentro de los edificios colapsados donde podría haber aún víctimas con vida.
La Unión Europea ha activado ya su sistema de imagen por satélite Copernicus para prestar ayuda a Venezuela mapeando en detalle el territorio afectado. Este sistema usa imágenes tomadas por los satélites Sentinel y sensores ópticos de alta resolución para dar información visual en tiempo real de las zonas de la costa donde el doblete de terremotos del miércoles ha causado más daño. El sistema también genera mapas automáticos que analizan el daño estructural y el movimiento del terreno para guiar a los equipos encargados del rescate y la retirada de escombros. En muchos casos, tener imágenes claras de cómo eran antes los edificios y cómo se han venido abajo puede ayudar a evitar derrumbamientos durante las labores de rescate. Además, el satélite muestra zonas despejadas donde aterrizar con helicópteros o aviones si fuera necesario.
La Agencia Espacial de Estados Unidos, la NASA, también ha activado su propio sistema de respuesta ante catástrofes y ha comenzado a producir sus propios mapas y análisis de la situación en abierto. Un primer análisis de la zona más afectada en el centro norte venezolano cerca de San Felipe y Yumare estima que 58.870 edificios han sido dañados o destruidos. Los mapas muestran qué edificios han sido dañados y cuáles no se puede saber si lo han sido. El umbral de daño no se elige a simple vista; está calibrado con un sistema automático del Servicio Geológico de Estados Unidos para asegurar que la tasa de falsas alarmas se mantenga en el 1%. Las detecciones de daños identificadas se concentran en los lugares donde la sacudida fue más fuerte: la costa central y el corredor urbanizado de Caracas, lo cual coincide con el patrón de intensidad del terremoto, explica uno de los primeros informes publicados por la NASA.
Naciones Unidas también ha activado su propio sistema de análisis de imágenes satelitales. La organización estima que los terremotos causaron daños físicos directos de unos 6.700 millones de dólares, lo que equivale a cerca del 6% del producto interior bruto del país. La estimación se ha hecho con la herramienta de Análisis Digital Rápido conocida como Rapida, y sitúa el rango de pérdidas entre los 4.700 millones y los 8.700 millones de dólares. Esta cifra incluye los daños en viviendas y activos económicos, pero no contabiliza los daños a la infraestructura, la interrupción de la actividad económica ni los costos de reconstrucción a largo plazo.
La comparación de imágenes nocturnas de antes y después de la catástrofe permite identificar posibles cortes de energía en partes de Carabobo, La Guaira, Caracas y Aragua, según ha informado el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Los servicios de información basados en imágenes tomadas desde el espacio “nos ayudan a tomar decisiones más rápidas y basadas en evidencia para apoyar a las comunidades afectadas”, ha explicado Luis Francisco Thais, representante de esta organización en Venezuela. La agencia explicó que continuará analizando imágenes satelitales de mayor resolución para apoyar a las autoridades en la evaluación de víctimas, desplazamientos y necesidades de recuperación.
Aparte de aviones cargados de ayuda humanitaria y varios equipos de rescate, la Fuerza Aérea y del Espacio de Estados Unidos está proporcionando imágenes satelitales de las zonas devastadas a los planificadores de las operaciones de rescate en Venezuela. Uno de los objetivos es ayudarles a priorizar a dónde enviar a los equipos de rescate con el objetivo de salvar más vidas, y organizar también la asistencia a toda la población afectada y desplazada, según una nota de prensa difundida por esta arma del ejército estadounidense.
El Gobierno de Estados Unidos está trabajando junto a Starlink, la compañía del magnate Elon Musk, para proporcionar internet vía satélite a los afectados por los terremotos en Venezuela. El ejército y la compañía están desplegando rápidamente terminales de Starlink para restablecer la conectividad en las zonas más golpeadas. Esta alianza es posible gracias a un Memorando de Entendimiento de dos años firmado entre el Departamento de Estado y Starlink el pasado junio. El MOU aprovecha la tecnología de satélites en órbita terrestre baja de Starlink, una innovación estadounidense, para restablecer comunicaciones críticas cuando las crisis y los desastres naturales dañan la infraestructura. Bajo este acuerdo, la Oficina de Asistencia Humanitaria coordina con Starlink para brindar conectividad rápida a los equipos de primera respuesta, organizaciones humanitarias y personas en situación de necesidad, según ha informado la embajada estadounidense en Caracas.
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