Dicen que el Mundial de nuestras vidas es el que nos pilla siendo niños, pero con plena conciencia. Y que, desde entonces, nos pasamos los veranos evocando aquellas vivencias irrepetibles que sólo se experimentan con la intensidad de esa edad.
Dejamos atrás el ‘jugamos como nunca y perdimos como siempre’, para jugar y ganar como nunca
Dicen que el Mundial de nuestras vidas es el que nos pilla siendo niños, pero con plena conciencia. Y que, desde entonces, nos pasamos los veranos evocando aquellas vivencias irrepetibles que sólo se experimentan con la intensidad de esa edad.
Deportes en EL PAÍS
