Los maquinistas ferroviarios no se fían al 100% de las condiciones en que trabajan a los mandos de trenes con centenares de viajeros. Al menos así lo transmite el secretario general del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF), Diego Martín (León, 39 años) en una entrevista telefónica mantenida ayer con este periódico. Al colectivo le sorprendió el nuevo accidente en la línea Madrid-Sevilla, el pasado miércoles, en plena huelga convocada en Renfe por la defensa de la seguridad ferroviaria. SEMAF la mantuvo el día después del siniestro y la amplió al 10 y 12 de noviembre. Martín es muy crítico con el sistema y urge cambios en los protocolos de operación, inversión extra en mantenimiento y que los perfiles políticos salgan de las empresas ferroviarias. En representación de 6.500 de los 7.000 conductores de trenes en España, quien también es maquinista en la línea Madrid-Barcelona, con 18 años de experiencia en Renfe y liberado desde 2022, demanda un cambio urgente: que la marcha de los trenes bala se sitúe por debajo de 40 kilómetros por hora cuando se caen los sistemas de seguridad LZB, como sucedió en Urda, o el ERTMS que protege a los trenes en el resto de corredores de alta velocidad en España. Esa exigencia la planteó justo antes de que Renfe emitiera una consigna para que esa medida entre en vigor desde este domingo.
El secretario general del SEMAF reclama que las operadoras y Adif antepongan la seguridad a cualquier otro interés. El colectivo urge a la Agencia de Seguridad Ferroviaria que baje al mínimo la velocidad de circulación cuando se caen los sistemas de señalización en las vías, como sucedió en Urda
Los maquinistas ferroviarios no se fían al 100% de las condiciones en que trabajan a los mandos de trenes con centenares de viajeros. Al menos así lo transmite el secretario general del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF), Diego Martín (León, 39 años) en una entrevista telefónica mantenida ayer con este periódico. Al colectivo le sorprendió el nuevo accidente en la línea Madrid-Sevilla, el pasado miércoles, en plena huelga convocada en Renfe por la defensa de la seguridad ferroviaria. SEMAF la mantuvo el día después del siniestro y la amplió al 10 y 12 de noviembre. Martín es muy crítico con el sistema y urge cambios en los protocolos de operación, inversión extra en mantenimiento y que los perfiles políticos salgan de las empresas ferroviarias. En representación de 6.500 de los 7.000 conductores de trenes en España, quien también es maquinista en la línea Madrid-Barcelona, con 18 años de experiencia en Renfe y liberado desde 2022, demanda un cambio urgente: que la marcha de los trenes bala se sitúe por debajo de 40 kilómetros por hora cuando se caen los sistemas de seguridad LZB, como sucedió en Urda, o el ERTMS que protege a los trenes en el resto de corredores de alta velocidad en España. Esa exigencia la planteó justo antes de que Renfe emitiera una consigna para que esa medida entre en vigor desde este domingo.
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