Riesgo de incendios y eclipse: España se prepara para el peligroso cóctel de este verano

El eclipse del próximo 12 de agosto será algo que se ve, con suerte, una vez en la vida, y los expertos en prevención de riesgos quieren que se tomen todas las previsiones para que no sea recordado por los motivos equivocados. Esos 110 segundos en los que la Luna cubrirá el Sol por completo solo serán visibles en puntos de 31 provincias españolas. Atraerá a miles de curiosos en medio de la temporada de verano, que el año pasado trajo a territorio español a 11 millones de turistas internacionales. El evento astronómico del siglo coincide con la época de máximo peligro para los fuegos: “El riesgo de incendios forestales es, sin duda, uno de los aspectos más preocupantes”, responden desde la Dirección General de Protección Civil. Existe una mayor probabilidad de focos por las aglomeraciones de gente para observar el fenómeno astronómico.

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 Las zonas más afectadas por los fuegos de 2025 son las ideales para que millones de espectadores vean el fenómeno astronómico  

El eclipse del próximo 12 de agosto será algo que se ve, con suerte, una vez en la vida, y los expertos en prevención de riesgos quieren que se tomen todas las previsiones para que no sea recordado por los motivos equivocados. Esos 110 segundos en los que la Luna cubrirá el Sol por completo solo serán visibles en puntos de 31 provincias españolas. Atraerá a miles de curiosos en medio de la temporada de verano, que el año pasado trajo a territorio español a 11 millones de turistas internacionales. El evento astronómico del siglo coincide con la época de máximo peligro para los fuegos: “El riesgo de incendios forestales es, sin duda, uno de los aspectos más preocupantes”, responden desde la Dirección General de Protección Civil. Existe una mayor probabilidad de focos por las aglomeraciones de gente para observar el fenómeno astronómico.

La primavera es el momento para prepararse. “El eclipse tendrá lugar en pleno periodo de máximo riesgo, y además coincide con el puente de agosto, que ya de por sí genera mucha movilidad interna. La franja de totalidad atraviesa zonas rurales extensas donde un pequeño incidente puede evolucionar con rapidez”, comenta Protección Civil. El peligro no se debe al eclipse en sí, sino a las grandes concentraciones de personas no habituadas a manejarse en el campo durante la época más seca y caliente del año, después de un invierno más lluvioso de lo habitual. El fenómeno no se verá en Madrid, Barcelona ni Lisboa, sino en municipios de áreas principalmente rurales.

Cuando faltaba un año para la fecha del eclipse, ardían Zamora, León, Ourense, Toledo y Cáceres. El saldo fueron más de 400.000 hectáreas quemadas, más que el tamaño de Mallorca. Como a la hora del eclipse el Sol estará bajo, porque sucederá sobre las 20.30, es necesario que el horizonte no esté tapado por edificios, árboles o montañas. Cuanto más al oeste, mejor, pero en Galicia y Asturias, donde estará a mayor altura, pueden taparlo las nubes o la bruma. Eso conduce a una probable mayor acumulación de personas en el triángulo entre las provincias de León, Palencia y Burgos.

El riesgo está en las colillas, las barbacoas, un chasis caliente de los coches que puede prender los pastizales secos. Detrás del 90% de los incendios en España hay una causa humana ―intencionada o accidental―. Ahora es momento de limpiar el monte, que debería estar desbrozado antes de comenzar la segunda quincena de junio para que, si salta una chispa, no encuentre combustible. Especialmente en los límites entre las áreas forestales y urbanizadas.

Bajo el cielo, ojalá despejado, confluirán los españoles que se trasladen para verlo mejor, los turistas veraniegos y los umbráfilos, gente aficionada que viaja para perseguir estos fenómenos por el mundo. “La mayoría ha estado en más de un eclipse, están acostumbrados a desenvolverse en campo abierto, sin infraestructura, saben que conviene ir con antelación y volver de manera escalonada”, explica David Galadí, coordinador de la Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses, sobre estos últimos.

El astrofísico no cree que los métodos de observación supongan un riesgo adicional: “El hecho de que el telescopio concentre la luz solar es un riesgo marginal”. La mayoría no tendrá telescopio, sí gafas para verlo, que filtran esa luz solar para que no dañe la retina.

Fueron los expertos como Galadí los que reclamaron al Gobierno un plan para evitar el caos. El verano pasado se reunió por primera vez la Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses, encargada de coordinar con los gobiernos autonómicos la prevención. Todavía no han terminado de definir los puntos de observación preferentes para dirigir al público, planificar la evacuación y reforzar los servicios de emergencia.

La concienciación ciudadana es otro pilar, tanto para minimizar las negligencias como para evitar traslados innecesarios. Desde Protección Civil explican que esto “disminuye la presión” en estas zonas rurales y “contribuye a que los servicios de emergencia puedan centrarse en los puntos donde realmente haya afluencia y actuar con mayor eficacia”. Por la falta de antecedentes, no pueden precisar cuántas personas, pero calculan que habrá “varios millones de desplazamientos”. La entidad recuerda que está prohibido encender fuego, y pide no aparcar sobre vegetación seca, mantener los accesos libres para los servicios de emergencias y consultar diariamente el nivel de peligro de incendios para evitar zonas con riesgo extremo.

Aprender de los antecedentes

Se estima que en 2017, 20 millones de personas viajaron a otra ciudad a ver el eclipse solar total en Estados Unidos. Coincidió con una temporada intensa de incendios forestales, e incluso en San Diego hubo uno que llamaronFuego del Eclipse. Oscar Sotelo, capitán de bomberos en California, comenta que “empatiza” con España porque el clima allí es similar al mediterráneo.

“Los grandes grupos que se reúnen deben asegurarse de conocer bien el lugar en el que se encuentran y, si se forma un incendio, tener una ruta de evacuación clara y saber hacia dónde dirigirse”, advierte Sotelo. El bombero recomienda: “Manteneos informados, descargad o seguid las páginas web que vuestro país proporcione para estos casos”. “Es fundamental que la gente se mantenga alerta y notifique a las autoridades competentes si ve humo. A veces piensan que ya lo hará otra persona, que alguien más se encargará”, añade.

El más reciente se vio desde México, EE UU y Canadá en 2024 y los servicios forestales también publicaron recomendaciones para desenvolverse en espacios abiertos. El de Chile en 2019 fue en invierno, e igual se movilizaron policía y bomberos.

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