Suena el guitarreo salvaje de la Song 2 de Blur y, al compás, Jannik Sinner va descerrajando derechazos y reveses violentos que acaban rápido con Alexander Zverev. Un suspiro dura el alemán, taciturno, rendido y cabizbajo de principio a fin, sin opción alguna en una tarde traducida en un agradable paseo para que el italiano continúe haciendo historia (6-1 y 6-2, en 57 minutos) y adueñándose de una temporada que está haciendo completamente suya. O cambia mucho el panorama o media algún contratiempo, o los grabadores la Copa de los Mosqueteros ya pueden ir poniéndose los guantes y empuñando el buril en París. Lejos de acortarse las distancias, cada día que pasa el número uno se aleja todavía más del resto.
LA NOTA MÁS ELEVADA: 9.79
“Hoy habría perdido contra cualquiera”, transmitió Zverev, quien subrayó la “gran diferencia” que hay entre el ganador y todos los demás ahora mismo. Tiró de lógica a la hora de razonar las nueve derrotas sucesivas: “No soy el único que pierde contra él. Pierdo porque siempre llego a jugar contra él. Así son las cosas”.
Sinner, por su parte, repitió que no se relajará porque a pesar de su superioridad actual, “las cosas pueden cambiar rápidamente”. Aseguró que se siente físicamente “bien”, aunque no confirmó si actuará también en Roma. “Ha sido un camino largo desde Indian Wells [6 de marzo]”, apuntó; “así que ya veremos”.
Su rendimiento —unido al demérito del alemán— mereció la mejor nota registrada desde 2022, cuando se oficializó el cálculo. En concreto, con un 9.79 superó el 9.72 que alcanzó Djokovic en la final de la Copa de Maestros de 2023. Ahora deberá decidir si fuerza más o menos en Roma, e incluso si viaja directamente a Roland Garros para preservar el físico.
La secuencia triunfal de los dos últimos meses le otorga hoy día una renta de 1.390 puntos de ventaja sobre Alcaraz en la lista mundial. En concreto suma 14.350. Podría añadir 350 más en el Foro Itálico y 700 en el Bois de Boulogne. Además, el español perderá 3.000 puntos hasta el 7 de junio.
El número uno barre al alemán en el desenlace más rápido del torneo y logra su primer trofeo en Madrid (6-1 y 6-2). Ha ganado los cinco últimos Masters 1000
Suena el guitarreo salvaje de la Song 2 de Blur y, al compás, Jannik Sinner va descerrajando derechazos y reveses violentos que acaban rápido con Alexander Zverev. Un suspiro dura el alemán, taciturno, rendido y cabizbajo de principio a fin, sin opción alguna en una tarde traducida en un agradable paseo para que el italiano continúe haciendo historia (6-1 y 6-2, en 57 minutos) y adueñándose de una temporada que está haciendo completamente suya. O cambia mucho el panorama o media algún contratiempo, o los grabadores la Copa de los Mosqueteros ya pueden ir poniéndose los guantes y empuñando el buril en París. Lejos de acortarse las distancias, cada día que pasa el número uno se aleja todavía más del resto.
LA NOTA MÁS ELEVADA: 9.79
“Hoy habría perdido contra cualquiera”, transmitió Zverev, quien subrayó la “gran diferencia” que hay entre el ganador y todos los demás ahora mismo. Tiró de lógica a la hora de razonar las nueve derrotas sucesivas: “No soy el único que pierde contra él. Pierdo porque siempre llego a jugar contra él. Así son las cosas”.
Sinner, por su parte, repitió que no se relajará porque a pesar de su superioridad actual, “las cosas pueden cambiar rápidamente”. Aseguró que se siente físicamente “bien”, aunque no confirmó si actuará también en Roma. “Ha sido un camino largo desde Indian Wells [6 de marzo]”, apuntó; “así que ya veremos”.
Su rendimiento —unido al demérito del alemán— mereció la mejor nota registrada desde 2022, cuando se oficializó el cálculo. En concreto, con un 9.79 superó el 9.72 que alcanzó Djokovic en la final de la Copa de Maestros de 2023. Ahora deberá decidir si fuerza más o menos en Roma, e incluso si viaja directamente a Roland Garros para preservar el físico.
La secuencia triunfal de los dos últimos meses le otorga hoy día una renta de 1.390 puntos de ventaja sobre Alcaraz en la lista mundial. En concreto suma 14.350. Podría añadir 350 más en el Foro Itálico y 700 en el Bois de Boulogne. Además, el español perderá 3.000 puntos hasta el 7 de junio.
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