Arbeloa: “Me duele cuando todos los rivales corren más que nosotros”

Un día antes de que el Real Madrid se enfrentara al Benfica de José Mourinho en la ida del playoff de la Champions, a mediados de febrero, los blancos recuperaron el liderato en la Liga. El Barcelona había perdido en Girona y era la jornada 24. Al término de la fecha 34 del campeonato, la sombra del entrenador portugués sobrevuela el banquillo del Bernabéu y al equipo de Álvaro Arbeloa, quejoso con el compromiso de la plantilla, ya solo le queda retrasar lo inevitable: el título del Barcelona. Para eso, deberá ganar dentro de una semana en el Camp Nou.

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 El entrenador del Real Madrid reclama el compromiso sin excepción de los jugadores. “No hemos creado este club con futbolistas vestidos de esmoquin”, asegura  

Un día antes de que el Real Madrid se enfrentara al Benfica de José Mourinho en la ida del playoff de la Champions, a mediados de febrero, los blancos recuperaron el liderato en la Liga. El Barcelona había perdido en Girona y era la jornada 24. Al término de la fecha 34 del campeonato, la sombra del entrenador portugués sobrevuela el banquillo del Bernabéu y al equipo de Álvaro Arbeloa, quejoso con el compromiso de la plantilla, ya solo le queda retrasar lo inevitable: el título del Barcelona. Para eso, deberá ganar el domingo en el Camp Nou.

Este domingo, a un cuarto de hora de allí en coche, el Madrid necesitó de una piña de conjura tras el descanso para derrotar a un Espanyol en caída libre. En Cornellà, dos zarpazos de Vinicius, sin Kylian Mbappé, condujeron el torneo a la cita del feudo culé. Una contribución del brasileño que animó a Arbeloa a deshacerse en elogios con su estrella: “El líder del equipo, una vez más”, proclamó. “Una amenaza total, muy agresivo, inteligente, valiente, constante. Lo he reservado porque no quería jugármela y que no estuviese en el clásico. Por eso ha sido el cambio. Ha ayudado atrás, que siempre le agradezco cuando se junta con el medio del campo. Es un líder nato, un compañero al que todo el mundo quiere, una gran persona”, completó el técnico.

Pero si se extendió en el halago al extremo, todavía más cuando habló de la actitud. Ya se refirió a eso en la previa y todavía lo hizo más ayer. Hacía tiempo que no daba una respuesta tan larga, y su discurso delató todo lo que ha echado en falta en este tramo final liguero. “Necesitamos el compromiso de todos los jugadores para ganar cualquier partido. Les digo muchas veces: ‘me duele cuando vemos que todos los equipos corren más que nosotros’. No cuando no tenemos el balón, sino cuando lo tenemos. Debemos ser un equipo con muchísima más movilidad, tirar muchos más desmarques, que es algo incómodo porque para que te den el balón debes tirar mil desmarques. Necesitamos el compromiso de todos para presionar, defender, atacar. Si quieres ser un equipo muy completo, no vale solo el talento. Me gusta ver cuando los jugadores lo entienden. Esos son los valores del Real Madrid. No hemos creado lo que es el Madrid con jugadores que salen vestidos de esmoquin, sino con jugadores que acaban con la camiseta de sudor, barro, esfuerzo, constancia, sacrificio. Como este equipo siempre trae a los mejores, cuando entienden qué es el Madrid, se junta el talento con el compromiso y eso hace que seamos el mejor equipo del mundo”, desarrolló.

Con el paso del tiempo, y con todo ya perdido, el discurso de Arbeloa apunta de manera más cada vez clara a la voluntad y el esfuerzo de la plantilla. El problema, siempre espinoso porque pone en cuestión la entrega de los futbolistas, lo negó en las primeras semanas de su cargo, pero lo ha terminado reconociendo, como antes Carlo Ancelotti y Xabi Alonso, y de una forma muy explícita en sus últimas comparecencias.

Nombre por nombre, sobre el que más debió responder en la noche de Cornellà fue sobre el ausente y lesionado Mbappé. Le preguntaron por sus viajes en su tiempo libre y ahí evitó opinar. “No puedo entrar”, zanjó. Respecto a las posibilidades de que esté disponible el próximo domingo en el Camp Nou, lo dejó en el aire. “Vamos a ver. Después de las pruebas de la semana pasada, parecía que iba a ser un poco más largo”, afirmó.

El que no estará en el clásico será Mendy, que solo aguantó sano 12 minutos. En una carrera, se llevó la mano a la pierna derecha y, de inmediato, al banquillo. El defensa más impenetrable de los blancos carga con una carrocería tan frágil que esta vez se retiró después de enlazar dos titularidades en nueve días. En su lugar salió Fran García, y no Carreras, que no cotiza en positivo para Arbeloa. Tampoco Ceballos, fuera de la lista por segundo partido consecutivo por decisión técnica.

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