Las consecuencias del reinicio del conflicto en Oriente Próximo se trasladan ya al surtidor de carburantes. La reactivación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán en julio, sumadas a los ataques de la milicia hutí de Yemen, aliada de Teherán, a petroleros saudíes en el mar Rojo, ha vuelto a encarecer el barril de petróleo brent, de referencia en Europa. Todo ello ha impactado en el precio de los carburantes. El último boletín petrolero de la UE, con datos medios de la semana que va desde el 20 de julio al 27 de julio, muestra que llenar el depósito de gasolina es más caro que al inicio de este mes. El litro de gasolina en España se pagó la semana pasada a 1,64 euros, su semana más cara en julio y su precio más elevado desde finales de marzo, mientras que el precio del diésel escaló hasta los 1,72 euros, su mayor registro desde mayo.
El coste del diésel acumula también cuatro semanas de subidas hasta superar el récord de mayo
El coste del diésel acumula también cuatro semanas de subidas hasta superar el récord de mayo
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Ismael Herrero (EFE)
Las consecuencias del reinicio del conflicto en Oriente Próximo se trasladan ya al surtidor de carburantes. La reactivación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán en julio, sumadas a los ataques de la milicia hutí de Yemen, aliada de Teherán, a petroleros saudíes en el mar Rojo, ha vuelto a encarecer el barril de petróleo brent, de referencia en Europa. Todo ello ha impactado en el precio de los carburantes. El último boletín petrolero de la UE, con datos medios de la semana que va desde el 20 de julio al 27 de julio, muestra que llenar el depósito de gasolina es más caro que al inicio de este mes. El litro de gasolina en España se pagó la semana pasada a 1,64 euros, su semana más cara en julio y su precio más elevado desde finales de marzo, mientras que el precio del diésel escaló hasta los 1,72 euros, su mayor registro desde mayo.
Si se atiende a los datos desde que se inició la guerra, el pasado 28 de febrero, el precio más elevado de la gasolina se alcanzó la semana del 16 al 23 de marzo, hasta los 1,73 euros, pero la entrada en vigor de las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno para hacer frente a la guerra hicieron caer su coste la semana siguiente 18 céntimos. Estas ayudas fueron convalidadas por el Congreso de los Diputados la semana pasada, pero fueron modificadas —con menor rebaja de impuestos— respecto a las aprobadas en marzo. Así, el nuevo decreto ya no contempla el IVA reducido al 10% para la gasolina y al diésel, que se ha vuelto a situar en el 21%, pero sí introduce una rebaja directa del impuesto especial a los hidrocarburos. En concreto, prevé una ayuda directa de 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Este dato europeo, actualizado este miércoles, certifica que se encadenan cinco semanas de subidas consecutivas para los dos combustibles en un momento en que muchos ciudadanos comienzan sus vacaciones o están ya disfrutándolas. Antes del inicio de la guerra, el coste de la gasolina se situaba en 1,48 euros y el del diésel en 1,44.
Si se comparan los datos de España con los de la media de la Unión Europea, los precios son más bajos. Así, en la semana que va desde el 20 de julio al 27 de julio, el precio de la gasolina fue de 1,99 euros y el del diésel superó la barrera de los dos euros (2,01). El país de la UE con los precios más elevados fue Países Bajos. Allí este combustible se encareció hasta los 2,3 euros por litro para ambos carburantes, mientras que el dato más bajo es el de Malta. En este país, el precio de la gasolina (1,34 euros) y el del diésel (1,21) se mantienen fijos.
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