León XIV lanza un mensaje para recordar a los gobernantes que los conflictos «dividen» y la «esperanza une» León XIV lanza un mensaje para recordar a los gobernantes que los conflictos «dividen» y la «esperanza une»
Para el presidente estadounidense, Donald Trump, tener a un compatriota como Papa no está suponiendo de ninguna manera contar con un aliado como líder de … los más de 1.400 millones de católicos. Pese al «gran honor» y a la «emoción» que le provocó al inquilino de la Casa Blanca la elección de un primer obispo de Roma de su país el 8 de mayo de 2025, lo cierto es que León XIV, nacido en Chicago, se ha destapado en este primer año de pontificado como un fuerte opositor a las políticas imperialistas, belicistas y contrarias a la inmigración de Trump. La última representación de la distancia cada vez mayor entre Washington y el Vaticano tuvo lugar este sábado con la vigilia de oración convocada por Robert Prevost en la basílica de San Pedro del Vaticano para rezar por la paz.
«La guerra divide, la esperanza une. La prepotencia pisotea, el amor levanta. La idolatría ciega», dijo el Papa, para recordar más adelante las «responsabilidades ineludibles» de los gobernantes. «A ellos les gritamos: ¡deténganse! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte». En un duro mensaje contra los poderosos que han dado «la espalda a Dios» hasta el punto de hacer «de su propio poder el ídolo mudo, ciego y sordo al cual sacrificar todo valor y pretender que el mundo entero se doblegue ante él», Prevost lanzó un triple grito que parecía dirigido implícitamente hacia Trump: «¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra!» Incluso pidió un mundo en el que no haya espacio para «la espada, los drones, la venganza, la banalización del mal, y el lucro injusto» y donde reinen en cambio «dignidad, comprensión y perdón».
La vigilia de oración por la paz de este sábado llegó después de los duros llamamientos de Robert Prevost contra la guerra, entre los que destaca el que realizó el pasado martes, horas después de que el presidente estadounidense amenazara con aniquilar a «toda una civilización», en referencia a Irán. León XIV consideró «inaceptable» su amenaza y animó a hacer «todo lo posible» para reafirmar que «queremos la paz». Recordó que el rechazo a los bombardeos contra el territorio iraní se basa en «el derecho internacional», pero también «en cuestiones morales» e incluso dio un paso más al apelar a los «legisladores estadounidenses» para «decir que no queremos la guerra». El miércoles, tras la habitual audiencia general en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Pontífice celebró «con satisfacción» el anuncio de la tregua de dos semanas en Irán y reafirmó que «sólo mediante la reanudación de las negociaciones podrá terminar la guerra».
Cita en el Pentágono
Las últimas declaraciones de León XIV censurando la política belicista de Trump en Oriente Medio han coincidido con la salida a la luz en algunos medios estadounidenses de un llamativo encuentro que tuvo lugar el pasado 22 de enero en el Pentágono, sede del Departamento de Guerra de Estados Unidos. Allí fue citado el entonces nuncio apostólico (embajador) de la Santa Sede en Washington, el cardenal Christophe Pierre, por el subsecretario de Defensa, Elbridge Colby. La reunión se produjo pocos días después del discurso de León XIV a los miembros del cuerpo diplomático, una cita habitual de los obispos de Roma cada comienzo de año y en la que desgranan sus grandes prioridades y preocupaciones en el tablero internacional.
En aquella alocución, Prevost defendió el «derecho humanitario internacional» y el «multilateralismo» y lamentó que la guerra «hubiera vuelto a ponerse de moda» y que se extendiera «el entusiasmo bélico». Aquellas palabras, pronunciadas pocos días después de la operación militar en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro, así como de las críticas de algunos cardenales estadounidenses contra las amenazas de Trump de invadir Groenlandia, no debieron de sentar nada bien en la Casa Blanca. De hecho, la convocatoria del nuncio en el Pentágono, algo inusual al no encargarse habitualmente el ‘embajador’ vaticano de cuestiones militares, respondería a la incomodidad manifiesta de la Administración de Trump con la posición cada vez más contraria por parte de León XIV.
Después de que algunos medios afirmaran que en el encuentro en el Pentágono entre el nuncio se llegó a recordar el caso del papado de Aviñón, un período en el siglo XIV en el que varios Papas residieron en esta ciudad francesa bajo el control de la monarquía gala, tanto la Administración estadounidense como la Santa Sede trataron de rebajar la tensión asegurando que no había salido a colación el caso de Aviñón, lo que habría supuesto una amenaza velada de cisma, y enmarcando la cita dentro de los encuentros habituales del ‘embajador’ vaticano.
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