Excavar una necrópolis humana exige, además de paciencia y mucho cuidado, una gran imaginación para intentar descifrar las escenas silenciosas congeladas en el tiempo. Pero a veces no es suficiente. En 2023, un equipo de arqueólogos encontró dos cuerpos adultos fundidos en un abrazo durante la excavación de una serie de enterramientos del siglo XIII junto a una catedral en Opole, Silesia (Polonia). No bastó con conocer el contexto histórico y social de la época para comprender ese tierno hallazgo.
El ADN desvela que el abrazo de la tumba medieval de Opole es entre dos mujeres que no eran parientes y abre una incógnita: ¿Eran amigas, monjas, pareja?
Excavar una necrópolis humana exige, además de paciencia y mucho cuidado, una gran imaginación para intentar descifrar las escenas silenciosas congeladas en el tiempo. Pero a veces no es suficiente. En 2023, un equipo de arqueólogos encontró dos cuerpos adultos fundidos en un abrazo durante la excavación de una serie de enterramientos del siglo XIII junto a una catedral en Opole, Silesia (Polonia). No bastó con conocer el contexto histórico y social de la época para comprender ese tierno hallazgo.
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