Miles de ciudadanos y turistas asisten a un impresionante montaje nocturno con aviones no tripulados para recordar a las «nuevas generaciones» la tragedia de la violencia Miles de ciudadanos y turistas asisten a un impresionante montaje nocturno con aviones no tripulados para recordar a las «nuevas generaciones» la tragedia de la violencia
Nueva York rindió homenaje esta noche a las víctimas del 11-S con un espectacular despliegue de drones que simularon las Torres Gemelas elevándose de … nuevo hacia el cielo de Manhattan. El montaje desató una profunda emoción entre los ciudadanos de la Gran Manzana y miles de familiares de los fallecidos en el atentado yihadista del 11 de septiembre: era la primera vez que los dos edificios volvían a visibilizarse en su auténtica dimensión con una sensación de realidad absoluta. Los organizadores se preocuparon de que los drones reprodujeran fielmente la forma y el tamaño de las torres, así como su posición exacta en el complejo financiero neoyorquino.
Fue un trabajo de precisión formidable. Los aparatos fueron lanzados al aire y se reorganizaron para dibujar el perfil de la Torre Norte y la Torre Sur. ‘2.977 Lights Over New York Harbor’ contó exactamente con un dron luminoso por cada fallecido en los rascacielos del World Trance Center, que colapsaron después de que los terroristas de Al Qaeda estrellasen contra ellos dos aviones cargados de combustible. Loa creadores artísticos de la obra tributaron así un recuerdo a cada una de las «vidas individuales» que desaparecieron en el ataque yihadista.
Nueva York vive con los sentimientos a flor de piel el 25 aniversario del trágico atentado que cambió el mundo. Este viernes tienen lugar los actos centrales, con el solemne toque de campana, la lectura de los nombres de cada víctima mortal en la Zona Cero y los discursos del alcalde, Zohran Mamdani, y el presidente de EE UU, Donald Trump, en su caso desde Washington. Los retratos de lo fallecidos llenan las calles de Manhattan. Nadie olvida.
El perfil luminoso de las torres ha permanecido encendido hasta las cinco de la mañana. La obra ha sido financiada en su integridad por filántropos particulares y congregó a miles de personas en Manhattan, el puerto neoyorquino y Brooklyn desde primeras horas de la noche del jueves. No importó la hora. Miles de personas seguían apostadas en las calles, las barandillas y los miradores esta madrugada con la vista fija en el lugar.
«Es como una cuenta atrás en el tiempo», señaló Evelyn, una veterana que trabajó hasta su jubilación cerca del World Trade Center. «A muchos se nos había ido difuminando su imponente silueta. Ha sido un reencuentro muy emotivo, el mejor homenaje que podía hacerse, recuperar las torres y llenar su vacío por unas horas», se emocionaba Mark Bandoni, un neoyorquino de ascendencia italiana que vive al otro lado de la bahía.
Precisamente, ese era el objetivo de la New York Foundation for the Arts, la institución que ha diseñado la instalación en colaboracion con los Bomberos, la Policía y los familiares de las víctimas. «Veinticinco años después del 11-S, cien millones de estadounidenses no tienen recuerdos propios de ese día. Espero que este nuevo tributo ayude a aportar perspectiva a esa nueva generación», explicó la artista Brenda Berkman, antigua vocal en la fundación.

(EFE)
Casi al mismo tiempo que finalizaban los preparativos de la representación lumínica se inauguraba la exposición ‘Ground Zero 360 – Remembrance’, en el Museo de Bomberos neoyorquino. Rinde tributo a las víctimas del brutal ataque y a los profesionales sanitarios, del cuerpo de extinción y de la Policía fallecidos, como reconocimiento a las personas que participaron en las labores de salvamento. Es una exposición sobrecogedora. Sentimental. Resiliente. Entre sus vitrinas es posible descubrir la cámara Nikon de Richard Smouskas, teniente de la unidad fotográfica del Departamento de Bomberos. La perdió cuando escapaba del derrumbe de la Torre Sur. Pudo ser recuperada semanas más tarde de entre los escombros, intacta. Las fotografías que Smouskas tomó esa mañana forman parte de la muestra: son historia pura, las últimas del rascacielos en llamas instantes antes de colapsar.

(EFE)
‘Ground Zero 360 – Remembrance’ expone otros objetos, recuerdos e imágenes de la tragedia. Las fotografías de los restos de los edificios todavía sobrecogen hoy en día, a pesar de haber sido reproducidas mil veces en este último cuarto de siglo. Los retratos de los bomberos y policías desaparecidos encogen el alma. ‘Coming Home’, un cuadro de Jimmy Smith que reproduce el traslado de un féretro cubierto con la bandera estadounidense, es el símbolo del dolor y la sombría tristeza. Hay obras de medio centenar de artistas internacionales como Jeff Koons, Jasper Johns, Jenny Saville, Yoko Ono y James Turrell, además de los españoles Eduardo Chillida Belzunce, Antonio López, Luis Gordillo y David Monrós.
La muestra recoge fondos para apoyar a las familias del 11-S y otras exposiciones y actividades destinadas a conservar la memoría de aquel día. Ha sido organizada por la artista irlandesa Nicola McClean y un antiguo inspector del Departamento de Policía de Nueva York, Paul McCormack, quien este jueves recordó la «valentía» de los profesionales que acudieron al rescate en medio del infierno y «el sacrificio de los que murieron». McCormack dirigía una de las comisarías de la zona cuando alguien gritó que un avión se acababa de estrellar contra una de la Torres Gemelas. Luego vino otro y el fin del mundo conocido.
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