
La materia oscura, uno de los mayores enigmas del universo, no es exactamente oscura, sino invisible. Los astrónomos saben que este componente del cosmos tiene que estar ahí por la fuerza de gravedad que ejerce, pero nunca nadie ha conseguido verlo ni atraparlo. Ahora, la Agencia Espacial Europea acaba de aprobar Arrakihs, una misión diseñada para estudiar la materia oscura y entender si es exactamente lo que predice la teoría vigente. Hay una posibilidad de que las cosas no encajen, lo que pondría patas arriba nuestra idea de cómo funciona el universo; un descubrimiento histórico.
Un observatorio estelar con cuatro telescopios compone la primera misión espacial científica que lidera el país. Su lanzamiento está previsto para 2030 
La materia oscura, uno de los mayores enigmas del universo, no es exactamente oscura, sino invisible. Los astrónomos saben que este componente del cosmos tiene que estar ahí por la fuerza de gravedad que ejerce, pero nunca nadie ha conseguido verlo ni atraparlo. Ahora, la Agencia Espacial Europea acaba de aprobar Arrakihs, una misión diseñada para estudiar la materia oscura y entender si es exactamente lo que predice la teoría vigente. Hay una posibilidad de que las cosas no encajen, lo que pondría patas arriba nuestra idea de cómo funciona el universo; un descubrimiento histórico.
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