La capital alemana activa su escudo térmico contra la ola de calor que amenaza con disparar el termómetro en el país por encima de los 40 grados La capital alemana activa su escudo térmico contra la ola de calor que amenaza con disparar el termómetro en el país por encima de los 40 grados
Varias ambulancias han llegado después del desayuno, a las ocho de la mañana, a la residencia de ancianos de la Afrikanischesstrasse, en el centro urbano … de Berlín, para proceder al desalojo. Debido a las altas temperaturas que se esperan en los próximos días, la dirección del centro ha decidido evacuar a pate de los ancianos a varios alojamientos alternativos en Brandemburgo, atendiendo a las recomendaciones del Senado berlinés.
Como la mayoría de los edificios de la capital germana, esta manzana de cinco pisos, el último abuhardillado, está diseñada para recoger hasta el último rayo de sol y proyectarlo en su interior, dado que en esta latitud hay meses en invierno en los que apenas se ve la luz del día. El problema llega con el calor, que se convierte en un gran riesgo para la salud, especialmente para los mayores, los niños y los enfermos. Este fin de semana se esperan en Alemania temperaturas de hasta 42 grados.
Noticia relacionada
Ni sus paredes acristaladas ni sus claraboyas en los tejados cuentan siquiera con cortinas y tampoco hay instalaciones de aire acondicionado, un añadido absolutamente superfluo hasta hace un puñado de veranos y que la burocracia alemana de la construcción complica sobremanera. La ola de calor a la que se enfrenta Berlín, en estas condiciones, exige modificaciones drásticas en la vida de la ciudad.
«En mis tiempos no era así. En verano íbamos a bañarnos a los lagos, a Spandaeur See o a Tegeler See, pero no era peligroso. Ahora nos prohíben salir a la calle por las altas temperaturas y nos recomiendan salir de la ciudad», dice Helga, lista para el traslado y moviendo de un lado a otro la cabeza. «Cuando de niña cuidaba a mis hermanos pequeños, nos quedábamos jugando en el Hinterhof y ahí hacía fresco, pero hoy en día lo llenan de bicicletas y contenedores para separar la basura, y ahí ya no se puede estar», lamenta el desuso en que han caído los tradicionales patios interiores de los típicos edificios berlineses.
38 grados en la oficina
El jueves ha empezado nublado y mayormente seco. Según el Servicio Meteorológico Alemán (DWD), con temperaturas entre los 27 y los 31 grados, pero debido a la alta humedad, en una ciudad levantada en medio de bosques y en un terreno pantanoso, la sensación térmica llega a los 35 grados. Durante la noche, hasta el viernes, seguirá nublado, aumentando el efecto, y se espera que la temperatura sigua subiendo el sábado hasta los 38 grados. EL DWD ha elevado la alerta de calor a nivel 1 de viernes a domingo. La mayoría de los colegios ya redujeron sus horarios lectivos la semana pasada y algunos incluso han suspendido ya las clases, una medida que se toma de forma automática cuando el termómetro supera los 30 grados.
«Lo deciden los directores de las escuelas de Berlín y Brandeburgo. En principio, pueden acortar los horarios para los cursos 1, con alumnos de seis años, al 10, con alumnos de 16, dependiendo de las condiciones en cada centro, según explica un portavoz del Ministerio de Educación de Berlín. «Si se miden 25 grados de temperatura exterior a la sombra a las 10 a.m. o a las 11 a.m. en un lugar representativo de la temperatura interior del aire, dentro del edificio, las clases no deben impartirse más de las 12 del mediodía », recuerda la normativa administrativa vigente.
«La situación en la oficina se está complicando. Somos muchos los trabajadores con hijos en edad escolar que tenemos que acortar la jornada laboral para acudir al colegio a recoger a los niños pequeños a media jornada y el trabajo se está acumulando. Pero, por otra parte, la empresa también tiene que cumplir con las normativas de sanidad que impiden seguir trabajando en estas condiciones: hoy hemos llegado en el interior del edificio, todo acristalado, a los 38 grados y es insoportable», describe las implicaciones en el día a día de la familia de Annita, administrativa de una editorial que recoge a sus dos hijos en el colegio bilingüe Joan Miró, en el distrito de Charlottenburg.
«En mis tiempos no era así. En verano íbamos a bañarnos a los lagos, a Spandaeur See o a Tegeler See, pero no era peligroso. Ahora nos prohíben salir a la calle por las altas temperaturas y nos recomiendan salir de la ciudad»
Helga
Vecina de Berlín
El Ministerio Federal de Sanidad advierte que, especialmente los mayores de 65 años, las personas con condiciones precarias de salud preexistentes, las personas sin hogar, mujeres embarazadas, así como bebés y niños pequeños, están a partir de este jueves «en situación de riesgo». Recomiendan acudir al hospital en cuanto se presenten síntomas que van desde mareos, confusión y agotamiento hasta golpes de calor.
«Los mismos vehículos que utilizamos en invierno para llevar mantas y bebidas calientes, están saliendo ahora a la calle para repartir agua fresca, gorras y ropa de verano», informa una portavoz de Cáritas sobre el servicio durante la ola de calor para personas sin hogar. Varias iglesias están abiertas durante todo el día, como la Christophoruskirche en Spandau, la Markuskirche en Steglitz y la Passionskirche en Marheinekeplatz, en Kreuzberg, ofreciendo un espacio fresco y agua potable de forma gratuita. El Senado ofrece, además, áreas abiertas en los edificios de los ayuntamientos de Weißensee y Pankow, junto a los centros cívicos de Neukölln y Prenzlauer Berg como posibles lugares de refrigeración.
RSS de noticias de internacional

