Si Polymarket hubiera abierto una apuesta acerca del bloqueo de su plataforma en España, seguramente un alto porcentaje de usuarios se habrían jugado su dinero a que tarde o temprano ocurriría. El goteo de países que imponen restricciones a la popular aplicación, en la que es posible lucrarse acertando el ganador del Mundial de fútbol, pero también con el comienzo de guerras y pandemias, no deja de crecer: Argentina suspendió su uso en marzo, Brasil hizo lo propio en abril, la India la semana pasada, e Indonesia este mismo lunes. Son solo algunos ejemplos recientes, pero otros casos, como los de Francia y Suiza, vienen de más lejos, con prohibiciones en vigor desde 2024.
Muchos usuarios operan desde lugares restringidos saltándose la suspensión gracias al uso de redes VPN que camuflan su ubicación real
Si Polymarket hubiera abierto una apuesta acerca del bloqueo de su plataforma en España, seguramente un alto porcentaje de usuarios se habrían jugado su dinero a que tarde o temprano ocurriría. El goteo de países que imponen restricciones a la popular aplicación, en la que es posible lucrarse acertando el ganador del Mundial de fútbol, pero también con el comienzo de guerras y pandemias, no deja de crecer: Argentina suspendió su uso en marzo, Brasil hizo lo propio en abril, la India la semana pasada, e Indonesia este mismo lunes. Son solo algunos ejemplos recientes, pero otros casos, como los de Francia y Suiza, vienen de más lejos, con prohibiciones en vigor desde 2024.
Polymarket no oculta esa realidad. En su web publica una lista con 33 países y cuatro regiones en los que no pueden operar legalmente, a los que pronto se añadirá España. “Polymarket no está disponible en ciertos países y regiones debido a requisitos regulatorios y al cumplimiento de sanciones internacionales”, resalta la empresa. En ese registro llama la atención la presencia de Estados Unidos, porque es precisamente el país desde el que se producen más visitas, el 17,4% del total según datos de Semrush.
¿Cómo se explica esa anomalía? En 2022, la Comisión del Mercado de Futuros de Estados Unidos (CFTC),multó a Polymarket con más de un millón de euros y le ordenó cesar su actividad por infracciones regulatorias. Este revés le empujó a prohibir el acceso a usuarios estadounidenses, pero en foros como Reddit y redes sociales como X empezaron a proliferar instrucciones sobre cómo saltarse el veto gracias al uso de VPN (red privada virtual, por sus siglas en inglés), una herramienta que permite cambiar la ubicación de los dispositivos. Es decir, hace entender que estás conectado desde un país diferente al que en realidad estás.
Deepak Daswani, hacker y experto en ciberseguridad, cree que eso impedirá un bloqueo total. “Si eres usuario ahora y ya tienes tu cuenta desde España, probablemente puedas seguir operando con una VPN, pero si eres un usuario nuevo y quieres crear una cuenta, una vez implementado el bloqueo ya no podrás porque habrá restricciones”, explica.
Polymarket es consciente de esa treta, y sabiéndose en el ojo del huracán de los reguladores, advierte en público de que considera el uso de VPN una infracción de sus términos de servicio. Aunque muchos usuarios ignoran esas amenazas, a otros les disuade, o como mínimo hace que se lo piensen dos veces. “Me gustaría saber si alguien aquí reside en Estados Unidos y tiene experiencia con las restricciones geográficas de Polymarket. He estado operando en Kalshi [otra plataforma similar] y he tenido cierto éxito, pero dudo en probar Polymarket porque me preocupa el riesgo de infringir sus normas de ubicación. Mi principal preocupación es que, incluso si opero con éxito, Polymarket podría congelar mis fondos o bloquear mi cuenta si detectan que accedo a la plataforma desde Estados Unidos”, escribía hace dos semanas un usuario del foro Reddit.
Entre las soluciones que le dan en las respuestas a ese post está una que va ganando tracción: descargarse la nueva aplicación que Polymarket lanzó específicamente el pasado diciembre para el mercado estadounidense. Esa iniciativa nació gracias a la adquisición, en julio de 2025 y por casi 100 millones de euros, de la sociedad QCEX, una plataforma de negociación de opciones regulada y con licencia que le abrió la puerta de regreso a la legalidad el pasado noviembre. También gracias a la mayor transigencia de la Administración de Trump con este tipo de prácticas, y a sus políticas favorables a las criptomonedas. De hecho, el hijo mayor de Trump, Don Jr., es inversor en Polymarket a través de su firma 1789 Capital, y asesor de Kalshi, su competidora.
En sus inicios, sin embargo, la aplicación solo da acceso a un espectro más reducido de apuestas, y para acceder es necesario estar inscrito en una lista de espera en el sistema operativo iOS de Apple, pero su intención es seguir creciendo. Esa mayor laxitud está animando a que haya Estados que actúen por su cuenta. La semana pasada Minnesota se convirtió en el primero en prohibir los mercados de predicciones tipo Polymarket y Kalshi, aunque esa decisión ha sido recurrida por el Gobierno de Trump bajo el argumento de que no tienen competencias para ello.
El bloqueo, mientras tanto, está activo en países tan dispares como Somalia, Taiwán, Australia, Rusia (incluidos los territorios que ha ocupado en Ucrania) o Corea del Norte. En la UE, sin embargo, son todavía una minoría los que han optado por ponerle coto. Según datos de la plataforma, a la ya citada Francia, y la recién incorporada España, se suman Bélgica, Alemania —que sí permite las retiradas de dinero, pero no iniciar nuevas apuestas—, Polonia, e Italia, donde los usuarios pueden consultar los mercados y los datos, pero no operar.
La lista, sin embargo, no es del todo exhaustiva, porque no incluye a países como Hungría y Portugal, que prohibió el acceso en enero, tras detectarse patrones de apuestas sospechosas durante las elecciones presidenciales. Los comicios movieron más de 100 millones de euros, pero dos horas antes de los resultados oficiales las cuotas con que se premiaba a los acertantes cambiaron drásticamente con los apostadores inyectando cuatro millones poco antes del cierre, alentando el temor a que hubieran tenido acceso a información privilegiada por la filtración de datos de encuestas a pie de urna.
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