Pedro Sánchez opta por un perfil técnico y de gestión, precisamente la palabra clave con la que trata de atacarle el PP, para hacerse cargo del ministerio de Transportes tras la dimisión de Óscar Puente. El presidente encarga a Carlos Cuerpo, que ya acumula competencias como vicepresidente primero y ministro de Economía, que dirija ahora también Transportes al menos hasta las elecciones del 29 de noviembre.
El vicepresidente es el miembro del Gobierno más valorado, según el CIS, y ofrece un perfil técnico para intentar recuperar la confianza en el AVE tras el accidente de Urda y la dimisión de Puente
El vicepresidente es el miembro del Gobierno más valorado, según el CIS, y ofrece un perfil técnico para intentar recuperar la confianza en el AVE tras el accidente de Urda y la dimisión de Puente


Pedro Sánchez opta por un perfil técnico y de gestión, precisamente la palabra clave con la que trata de atacarle el PP, para hacerse cargo del ministerio de Transportes tras la dimisión de Óscar Puente. El presidente encarga a Carlos Cuerpo, que ya acumula competencias como vicepresidente primero y ministro de Economía, que dirija ahora también Transportes al menos hasta las elecciones del 29 de noviembre.
En una situación muy delicada, con un asunto muy sensible como la gestión de la tragedia de Urda y sobre todo el intento por recuperar la “confianza quebrada” en la alta velocidad, en palabras del propio Sánchez, el presidente opta por un perfil técnico, mucho menos político que Puente, y también moderado, que evita las polémicas y mantiene su línea independiente porque no tiene carné del PSOE y se ha negado incluso a ir en las listas al Congreso. Puente es además el ministro mejor valorado del Gobierno, según el CIS, y con él Sánchez intenta tapar el agujero de credibilidad que ha dejado el segundo accidente mortal en la alta velocidad en nueve meses.
En La Moncloa destacan que la elección de Puente se hace para “dar confianza, seguridad y certidumbre” en un momento muy delicado, cuando millones de ciudadanos están preocupados por la seguridad en la alta velocidad, que en España tiene un uso masivo, mayor que el de otros países del entorno. Sánchez ha descartado así nombrar un nuevo ministro a un mes de las elecciones y ha preferido la opción conservadora de recolocar las competencias. “Vamos a recuperar la confianza en la alta velocidad”, ha dicho Sánchez.
El presidente ha decidido aprovechar la dimisión de Puente, que él rechazó hasta el último momento, para intentar darle la vuelta a la campaña y volcar la presión sobre el PP, que mantiene a Carlos Mazón, expresident de la Generalitat Valenciana, como diputado en Les Corts y presidente de la comisión del estatuto para cobrar un sueldo más alto.
“El ministro Puente ha trabajado sin descanso para mejorar la vida de nuestro país y particularmente la movilidad de nuestros ciudadanos y ha tenido que enfrentarse a grandes desafíos que ha sabido abordar con dedicación, con transparencia y con integridad”, ha señalado Sánchez en la despedida de un hombre clave de su núcleo duro. “Con su renuncia, Óscar ayuda a que España recupere la confianza no solo en nuestro sistema ferroviario, sino también en la dignidad política”, ha insistido. “Puente ha dado la cara y ha dado un paso a un lado. Lo ha hecho para demostrar el respeto a las víctimas, pero también para demostrar que no todos los servidores públicos somos iguales”, ha rematado el presidente, abriendo ya paso a un lema de campaña en el que trabajará ahora el PSOE: la idea del “no somos iguales”.
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