
Fue en una noche del verano de 2023 cuando a Pablo Jiménez, biomédico atraído por la revolución de la IA, se le ocurrió una idea que activaría su carrera como emprendedor. Trabajaba en una empresa de software y sabía lo difícil que resultaba localizar potenciales clientes, sobre todo en el sector industrial, reacio a dejar huella digital. Su solución consistía en entrenar un modelo de IA capaz de encontrar esas empresas.
Fundada por dos españoles en Londres, la ‘start-up’ Throxy ya factura tres millones de euros tras apenas tres años de existencia y sin haber necesitado casi financiación 
Fue en una noche del verano de 2023 cuando a Pablo Jiménez, biomédico atraído por la revolución de la IA, se le ocurrió una idea que activaría su carrera como emprendedor. Trabajaba en una empresa de software y sabía lo difícil que resultaba localizar potenciales clientes, sobre todo en el sector industrial, reacio a dejar huella digital. Su solución consistía en entrenar un modelo de IA capaz de encontrar esas empresas.
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