Leo Messi golea paseándose en el Mundial

El preparador físico de la selección argentina se llama Luis Martín. Hace unos días, en el programa del periodista Juan Pablo Varsky, le preguntaron por el GPS de Leo Messi y sus famosos paseos sobre el campo. “Yo casi ni lo miro”, respondió el hombre moviendo la cabeza y con una media sonrisa de a quién se le ocurriría eso. “Él ya sabe lo que tiene que hacer. ¿Qué le voy a decir?”, se justificó la persona encargada de controlar cada pisada de cada futbolista.

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 La estrella argentina, que este miércoles cumple 39 años, juega el 60% de los dos primeros partidos a una velocidad de caminar, a menos de siete kilómetros por hora  

El preparador físico de la selección argentina se llama Luis Martín. Hace unos días, en el programa del periodista Juan Pablo Varsky, le preguntaron por el GPS de Leo Messi y sus famosos paseos sobre el campo. “Yo casi ni lo miro”, respondió el hombre moviendo la cabeza y con una media sonrisa de a quién se le ocurriría eso. “Él ya sabe lo que tiene que hacer. ¿Qué le voy a decir?”, se justificó la persona encargada de controlar cada pisada de cada futbolista.

Lo más sorprendente de las exhibiciones de Messi en el Mundial -si todavía hay lugar para la sorpresa- no es tanto el qué (visto tantas veces), sino como el cómo y cuándo (este miércoles cumple 39 años). Asistir a su manera de gobernar los partidos mientras pasea en el césped y acelera en el momento justo para decidir sigue resultando algo asombroso. En los dos duelos, fue el que menos distancia recorrió de su equipo en proporción a los minutos disputados (6,8 kilómetros contra Argelia y 7,9 ante Austria), y la mayor parte (alrededor del 62% del total de metros entre ambos duelos) lo hizo a velocidad de caminar (entre 0 y 7 kilómetros por hora), según los registros de la FIFA. Kylian Mbappé, señalado en el día a día del Real Madrid por su poca implicación defensiva, ha acumulado en sus dos primeros choques (Senegal e Irak) el 45% caminando.

Después de tres temporadas en Miami, la Pulga exprime como nadie su conocimiento del juego y de cada rincón del campo para maximizar sus esfuerzos. Sus dos actuaciones en Kansas City y Dallas han dado como resultado una selección tirada por él, a su edad, y no un grupo que empuja de su estrella. No se ha visto la mejor Albiceleste, obligada en varios momentos a recular, pero sí la versión más resolutiva y emocionante del astro. De los 11 tiros a portería de Argentina en el torneo, ocho han sido suyos. Y fallando este lunes un penalti que se marchó fuera. Él ha metido los cinco tantos de su selección, aunque la métrica de Opta dice que, por la calidad de las ocasiones disfrutadas, no debería haber llegado a tres (2,84).

Líneas

Este inicio arrollador en el centro de Estados Unidos sucede en unos días de una gran carga simbólica en la historia de la Albiceleste. Este lunes, la misma jornada en la que Messi se convirtió en el futbolista con más goles en los Mundiales (18), se cumplían 40 años de la obra cumbre de Diego Armando Maradona, su partido contra Inglaterra en México 86. Y el récord de Leo ante Austria ocurrió en Dallas, la ciudad en la que se terminó de forma traumática la carrera del Pelusa en la selección, después del positivo por efedrina en la segunda jornada del Mundial 94.

Curiosamente, de las seis Copas del Mundo disputadas (también fue el primero en alcanzar esta cifra), en la única en la que se quedó sin anotar fue en Sudáfrica 2010, con Maradona en el banquillo. Su enorme explosión en la gran cita, en todo caso, ha llegado en las dos últimas ediciones, con Lionel Scaloni. El hombre ha entrado en trance mundial y enlaza seis encuentros consecutivos mundialistas marcando. En las últimas nueve citas ha anotado 12 dianas, pese a fallar dos penas máximas (a Polonia en 2022 y la de este lunes), mientras que en los 19 primeros choques se quedó en seis goles. Eran los tiempos de su frustración, en los que anunció su marcha. “Para mí, la selección se terminó. Hice todo lo que pude. Duele no ser campeón”, pronunció en 2016 tras la tercera final perdida en tres años (Mundial 2014, Copa América 2015 y Copa América 2016). Ahora acumula cuatro títulos consecutivos (Copa América 2021, Finalissima 2022, Mundial 2022 y Copa América 2024).

Tabla

“Lo vivo especial, como siempre. Yo disfruto de jugar y de pasarlo bien dentro de la cancha”, afirmó este lunes, obligado de nuevo a hacer ronda de micrófonos por ser el MVP. “Cuando se activa Leo, se activan todos. Eso también es mérito del equipo”, analizó Scaloni, el técnico que le ha organizado una atmósfera amable, pero que en los últimos días ha sentido la necesidad de puntualizar que él es el jefe y quien toma las decisiones, y no Messi, como leyó en la prensa internacional.

Antes del partido contra Austria, a Scaloni le preguntaron qué deseos le mandaba a Messi por el 39 cumpleaños. “Que sea feliz”, respondió lacónico. Quizá, también, porque su felicidad futbolística depende de la dicha de la estrella, un tipo que, como ha reconocido él mismo, necesita mucho orden en su vida y, a ser posible, que no le alteren más de la cuenta.

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