Un grosero error de Muslera, blando de manos, condenó a Uruguay y permitió a la selección española liquidar un partido disputado en un campo de minas, suficiente en cualquier caso para alcanzar el primer puesto del grupo H. La jugada resumió un encuentro pésimo, sin fútbol y muy mal arbitrado, condicionado por la necesidad de ganar que tenían los muchachos de Bielsa, que tuvo que afrontar una especie de motín antes de saltar a la cancha de Guadalajara. Uruguay fue de salida un equipo agarrotado, después se obsesionó con negar a España y al final acabó desquiciado con la expulsión de Canobbio por una dura entrada a Cubarsí.
La contienda se puso tan fea que importaba más el bienestar de los jugadores que los puntos una vez sabido que alcanzaba con el empate
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos
La contienda se puso tan fea que importaba más el bienestar de los jugadores que los puntos una vez sabido que alcanzaba con el empate


Un grosero error de Muslera, blando de manos, condenó a Uruguay y permitió a la selección española liquidar un partido disputado en un campo de minas, suficiente en cualquier caso para alcanzar el primer puesto del grupo H. La jugada resumió un encuentro pésimo, sin fútbol y muy mal arbitrado, condicionado por la necesidad de ganar que tenían los muchachos de Bielsa, que tuvo que afrontar una especie de motín antes de saltar a la cancha de Guadalajara. Uruguay fue de salida un equipo agarrotado, después se obsesionó con negar a España y al final acabó desquiciado con la expulsión de Canobbio por una dura entrada a Cubarsí.
UruguayURU
Agustín Canobbio 94′
EspañaESP
1
Álex Baena 41′
La contienda se puso tan fea que importaba más la salud de los jugadores que los puntos una vez sabido que alcanzaba con el empate, el resultado que se dio precisamente en el Cabo Verde-Arabia y mandó para casa a Uruguay. El rival de la Roja será Argelia o Austria. La alineación que presentará De la Fuente es ahora mismo una incógnita porque todavía no se sabe el saldo de jugadores lesionados o tocados ni los que están fuera de forma porque la cita con Uruguay no permitió medir a los internacionales de España. El equipo se asustó, nunca encontró el hilo del juego y no tuvo personalidad, nada que ver con el que ganó la Eurocopa.
No hubo más tiros a portería que el del 0-1 y un segundo al larguero de Ferran. La selección parece fatigada y no está fina ni fluida a pesar de cumplir con el objetivo de superar a Uruguay y Arabia Saudí y empatar con la sorprendente y también clasificada Cabo Verde. A diferencia del segundo, el tercer partido fue muy pesaroso, sin más alivio que las prestaciones de los dos centrales y el juego entre líneas de Olmo, suplente de Merino. Apenas hubo noticias de Lamine, que se espantó a la hora de chutar, Nico se retiró dolorido y Pedri fue sustituido después de ser volteado en más de una ocasión por los volantes de Uruguay.
La selección charrúa compareció muy tensa en la cancha de Guadalajara. Uruguay ganaba los balones divididos e imponía su ritmo aguerrido, con Maxi Araujo y Canobbio punzantes por los costados, pendientes de conectar con Darwin Núñez, la novedad del equipo de Bielsa. El juego incomodaba a la selección española, muy desconectada y demasiado imprecisa, errática en los pases próximos a las áreas, también en la de Unai Simón. Alcanzado el descanso, España solo había chutado una vez y fue gol: Llorente profundizó por la derecha y su centro fue rematado por Baena a la red con el visto bueno del blando Muslera.
El alboroto que intentaba provocar Lamine, todavía sin chispa para el regate y el cambio de ritmo, no acababa nunca con un remate, no había manera de acabar bien una jugada y las concesiones defensivas avalaban la intensidad de Uruguay. Los centrocampistas apenas entraban en juego y a la Roja le faltaba velocidad, agresividad y profundidad para alcanzar la cancha defendida por Muslera, sustituido en la media parte por Rochet. Uruguay logró reducir a Pedri y a Rodri e impuso su fútbol fuerte, con duras entradas ante las protestas del colectivo español y también del seleccionador De la Fuente.
La rueda de cambios apenas alteró el paisaje del partido si se exceptúan los momentos en que Olmo pudo manejar el balón, que fueron pocos por las faltas continuas de Uruguay. El equipo de Bielsa no supo encontrar la portería de Unai Simón y validó la clasificación sorprendente de Cabo Verde. España se retiró aliviada al vestuario para hacer inventario de sus efectivos y declarar que hay encuentros que conviene olvidar después de ganar como el de Uruguay. La cuestión ahora es ganar tiempo para saber cuántos estarán en forma y disponibles para enfrentar a Argelia o Austria.
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