Fernando Muslera cumplió 40 años el 16 de junio, en pleno Mundial. No es el mejor sitio en el que cumplir 40 años, la verdad, cuando medio país te está cagando por viejo. Recuerdo en casa, cuando era niño, una bronca porque descubrieron que pedía cosas sin permiso a Círculo de Lectores; iba ganando yo la discusión cuando sonó el timbre: era el puñetero repartidor con Bad de Michael Jackson y Las brujas de Roald Dahl. Claramente no era el momento. A veces estos pequeños detalles desnivelan los debates. A Muslera le llamó también el repartidor y la discusión creció porque Bielsa, originalísimo, había decidido tiempo atrás devolverle la titularidad. Nada que objetar. 40 años es una edad escandalosa para un extremo, pero no para un portero.
Hacerte mayor significa que no puedes cometer un error sin que te achaquen los años. Si te dejas las llaves dentro de casa, cosa que ya hacías medio siglo antes, es por demencia, no por distraído
Fernando Muslera cumplió 40 años el 16 de junio, en pleno Mundial. No es el mejor sitio en el que cumplir 40 años, la verdad, cuando medio país te está cagando por viejo. Recuerdo en casa, cuando era niño, una bronca porque descubrieron que pedía cosas sin permiso a Círculo de Lectores; iba ganando yo la discusión cuando sonó el timbre: era el puñetero repartidor con Bad de Michael Jackson y Las brujas de Roald Dahl. Claramente no era el momento. A veces estos pequeños detalles desnivelan los debates. A Muslera le llamó también el repartidor y la discusión creció porque Bielsa, originalísimo, había decidido tiempo atrás devolverle la titularidad. Nada que objetar. 40 años es una edad escandalosa para un extremo, pero no para un portero.
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