
El jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha elevado este lunes a definitivas sus conclusiones provisionales, lo que significa que mantendrá su petición de pena de cárcel para el presunto conseguidor, Víctor de Aldama, para quien mantiene los siete años de cárcel. Esta cuestión es clave porque, de haberla reducido, el empresario podría eludir la cárcel. La decisión es, obviamente, del tribunal, y la acusación popular, que dirige el PP, se ha pronunciado en ese sentido, lo que abre la puerta a esa posibilidad, pero la propuesta que hace el ministerio público siempre tiene un peso propio. Durante el juicio, el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha acusado a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil de “ansiedad” e “intencionalidad” por imputarle delitos cuando se inició la investigación. Con relación a una memoria portátil que se le incautó, en la que se halló la propiedad de un pequeño inmueble en Perú, valorado en 700 euros y que la UCO valoró en dos millones de dólares, ha afirmado que le llamó la atención “las ganas de imputarle algo”.
Ábalos niega haber recibido dinero del comisionista y acusa a la UCO de tener “ganas” de imputarle algo: “Pensarían que habían hecho el gran hallazgo”
Ábalos indica que “no tiene una fecha precisa” de cuándo conoció a Víctor de Aldama
El exministro asegura que “tiene la impresión” de haber conocido al empresario Víctor de Aldama “en el último trimestre de 2018”. “No sé precisar cuándo. Sé que fue una presentación como muy apresurada por parte de Koldo y yo recuerdo que me estaba subiendo al coche, pero no puede ser el 31 de agosto, de eso estoy seguro, como dice el informe de la UCO y se ha establecido aquí”, ha indicado Ábalos, que ha afirmado que ese día, según también los investigadores de la Guardia Civil, se encontraba en Londres con su mujer y sus hijos acompañado de su escolta, donde se encontraba el hermano del empresario, Rubén de Aldama, aunque Ábalos ha confesado que desconocía que fuera su hermano.
José Luis Ábalos ha hablado de una reunión con el gobernador de Oaxaca en diciembre de 2018 en Madrid, donde le presentaron a Víctor de Aldama como “asesor”, no como “consejero”: “Esta reunión que me la montan en agenda, no participo ni de la previsión ni de la preparación. Simplemente me dicen que el gobernador del Estado de Oaxaca está en Madrid y que quería tener una reunión”, ha indicado el exministro antes de apuntar que fue en torno a ese encuentro conoció que “ostentaba una representación como de relaciones comerciales culturales”, aunque le pareció “muy informal”.
Sobre el viaje a México de febrero de 2018, Ábalos ha indicado que “no le venía bien hacerlo” porque fue “muy apresurado” y que se organiza entre el gabinete y el Embajador de España en México, que “participó en todo”. “Sí que participó el señor de Aldama en una visita y en fin, protocolaria, muy protocolaria, sin contenido, al Senado que gestionó un amigo suyo que era senador. Y luego la reunión con Oaxaca. En lo demás, no. La misión de México no fue para nada Oaxaca; no tenía entidad para desplazar a un ministro y a la presidenta de INECO, que formaba parte de la delegación. El objetivo nuestro era rematar la visita que había hecho el presidente del Gobierno muy poco antes para intentar restablecer las relaciones con el nuevo presidente de México, que tenía una cierta actitud un tanto pues no creo que alguien calificar de hostil, pero reacia a los intereses españoles”, ha explicado Ábalos.
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