Carmen Romero: “La derecha utiliza a Felipe González y Alfonso Guerra”

Carmen Romero, este lunes en Sevilla.

A Carmen Romero (Sevilla, 79 años) no paran de reclamarla para que participe en actos de las agrupaciones del PSOE en la campaña andaluza. Romero fue miembro de la Federación de Enseñanza de UGT, diputada por Cádiz (1989-2004) y eurodiputada (2009-2014). Estuvo casada con el expresidente del Gobierno Felipe González. Cree que la derecha se aprovecha de las críticas de González y Alfonso Guerra contra el presidente Pedro Sánchez. “La derecha utiliza esta situación. Ellos ven que hay una división, una actuación particular de algunos líderes en contra de Pedro Sánchez y es evidente que lo utilizan”.

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Carmen Romero, durante la entrevista este lunes en Sevilla.
Carmen Romero, este lunes en Sevilla.
 La exdiputada socialista y exesposa de González cree que esta etapa es más difícil que la de sus últimos años en La Moncloa y asegura que “si de verdad la derecha cree en la democracia, es una mezquindad atacar la familia de un presidente”  

A Carmen Romero (Sevilla, 79 años) no paran de reclamarla para que participe en actos de las agrupaciones del PSOE en la campaña andaluza. Romero fue miembro de la Federación de Enseñanza de UGT, diputada por Cádiz (1989-2004) y eurodiputada (2009-2014). Estuvo casada con el expresidente del Gobierno Felipe González. Cree que la derecha se aprovecha de las críticas de González y Alfonso Guerra contra el presidente Pedro Sánchez. “La derecha utiliza esta situación. Ellos ven que hay una división, una actuación particular de algunos líderes en contra de Pedro Sánchez y es evidente que lo utilizan”.

Pregunta. La están reclamando desde muchos sitios. ¿Por qué cree que la llaman ahora?

Respuesta. Creo que es porque estamos viviendo una etapa de una ofensiva fuerte de la ultraderecha contra las mujeres y contra las políticas de igualdad y quieren la presencia de algunas mujeres que hemos tenido cierto papel hace unos años.

P. Cuando María Jesús Montero le pidió que presentara su candidatura, ¿usted cómo lo interpretó? Porque hubo quien lo leyó como el contrapunto a que Felipe González había estado en un acto con el presidente Moreno.

R. Creo que ella sabe la importancia del voto de las mujeres en las elecciones andaluzas y que es un homenaje a las mujeres de mi generación, así lo interpreté yo.

P. Usted dijo en ese acto que en épocas inciertas hay que mirar al pasado, ¿qué quería decir?

R. Hay que reafirmarse en todo lo que hemos hecho, porque estoy convencida que ha sido un pasado que ha modernizado España y que ha permitido que las mujeres tengamos un avance enorme. Defender un legado, sobre todo, para la gente joven.

P. ¿Usted cree que la gente de su generación no defiende ese legado?

R. Sí, por supuesto que sí, pero la ofensiva ahora es muy fuerte, y ahora mismo se necesita la colaboración de todos y de todas.

P. ¿Por qué usted se ha mantenido siempre en segundo plano? ¿No ha querido nunca protagonismo?

R. Creo que eso no es cierto, yo he sido un personaje público cuando era parlamentaria y he dado miles de ruedas de prensa cuando era parlamentaria, cuando tenía un trabajo político. Cuando no tengo un trabajo político, pues entonces defiendo mi privacidad. La privacidad es un tesoro. Además, estoy muy en contra de lo que los italianos llaman los tuttólogos: los que saben de todo y hablan de todo. Puedes opinar de lo que sabes, pero de lo que no sabes prefiero el silencio.

P. Pero parece como si usted se protegiera.

R. Sí, sí, efectivamente. No es que lo aparezca, es que es verdad.

P. Usted aparece en la famosa foto de la tortilla, el grupo de socialistas que levantó el PSOE de Andalucía y de España. ¿Qué recuerda de esa etapa?

R. Lo recuerdo todo. Ahora que estoy enfrente de la Universidad [la entrevista se realiza en un bar al lado de la hispalense], la Universidad fue testigo de este comienzo… Recuerdo la primera manifestación que hicimos que fue contra la invasión americana del canal de Panamá. Fue en el año 63, creo. Y ya entonces empezamos un poco a movilizarnos. Era una generación muy batalladora porque había un cierto convencimiento que estaba siendo ya el final de la dictadura. Entonces había que dar ese impulso. Toda la marginación del exilio y todas las fuerzas que habían estado soportando el terror de la dictadura empezaban también a levantarse.

P. ¿Los de su generación le han dado la espalda a Pedro Sánchez?

R. Puede ser que haya algunos que no estén de acuerdo con Pedro Sánchez, pero también hay otros que sí lo están.

P. Luis Yáñez suele decir que las discrepancias de Felipe González y Alfonso Guerra con Sánchez se deben no tanto a una posición política como a que les molesta que el presidente no cuente con ellos. Usted, que los conoce bien, ¿qué opina?

R. Es que los tiempos cambian y quizás no se sienten hoy tan protagonistas como lo fueron. Pero es evidente que la vida evoluciona y que ya el protagonismo lo tiene la gente joven.

P. En el periodo 1993-1996, estuvieron a punto de acabar con el gobierno de Felipe González. Para terminar con él “se rozó la estabilidad del Estado”, dijo el entonces director de Abc.

R. Efectivamente, después de la Expo.

P. ¿Estamos viviendo una etapa similar?

R. Creo que la etapa de ahora es mucho más difícil. Sí, porque nos ha inundado un capitalismo depredador, salvaje que, además, es global. Normalmente, al final de un ciclo político siempre hay una presión muy fuerte. Pero en el caso de Pedro Sánchez esta presión se produce desde que empezó, porque se habló de falta de legitimidad. Quiero decir que esta derecha no ha aceptado este gobierno desde el principio.

P. El PP tiene ahora en su santoral a Felipe González y Alfonso Guerra y los contrapone con lo que llaman el sanchismo, una suerte de desviación del socialismo.

R. Sí, lo utilizan.

P. ¿Utilizan a quién?

R. La derecha utiliza esta situación. Ellos ven que hay una división, una actuación particular de algunos líderes en contra de Pedro Sánchez y es evidente que lo utilizan.

P. ¿Cree usted que están utilizando a Felipe González y a Alfonso Guerra?

R. Pues yo creo que a la derecha le viene bien que exista esa posición, porque en realidad normalmente lo que siempre ha utilizado la derecha es la división en la izquierda, la típica táctica de divide y vencerás.

P. Usted vivió casi 14 años en La Moncloa (1982-1996). Trabajó como profesora de instituto y tenía actos institucionales. ¿Por qué dejó de dar clases?

R. Porque ya era demasiado trabajo para mí y llevaba mucho tiempo en la enseñanza, 17 años. La verdad es que quise cambiar pronto porque era muy difícil compaginar ambos trabajos. También me permití una excedencia porque quería hacer unas traducciones y unas críticas literarias que hice en aquel momento. Ese tipo trabajo para mí era más compatible con la vida en Moncloa.

P. En 2014 se retiró de la política, ¿por qué?

R. Tuve un cáncer grave, del que me recuperé.

P. ¿Tuvo asistentes en su etapa en La Moncloa?

R. Sí, por supuesto que sí. Tuve dos asistentes.

P. ¿Y exactamente qué hacían?

R. Pues lo que hacen es ayudarte a tu trabajo porque lógicamente tienes que desempeñar unas funciones que no has aprendido, tienes que tener un asesoramiento y lógicamente están ahí para ayudarte. Cuando han llegado los gobiernos del PP han tenido, además de dos asistentes, una jefa de prensa que yo nunca tuve, y en el caso de Rajoy aumentaron los asistentes. Nosotros hemos sido más austeros.

P. ¿Cree que debe haber alguna regulación para los cónyuges de los presidentes?

R. He estado siempre y estoy en contra de un estatuto para una consorte o un consorte. ¿Por qué un estatuto especial? Eso supone invadir la vida privada de una persona que no ha sido elegida. Si no ha sido elegida no tiene la obligación de desempeñar ciertas funciones y si lo hace, lo hace generosamente. Lo que sí creo que se puede estudiar y debatir en el Parlamento es la declaración de bienes de un consorte o de una consorte. Pero no solamente en el caso de la esposa del primer ministro, quizá también en algunos otros casos… los vicepresidentes o ciertos cargos importantes del Estado.

P. Tal y como está planteado el debate político, los consortes no podrían dedicarse a la actividad privada.

R. Cuando hay conflictos de interés es difícil. Hay que evitar el conflicto de interés.

P. ¿Usted alguna vez vivió situaciones de acoso como la que hemos visto con Begoña Gómez?

R. No. Afortunadamente, la derecha no utilizó acosadores, como en este momento se está produciendo. Porque el caso que le ha ocurrido a la esposa del presidente no es un caso de una entrevista de un periodista, es un caso de un acoso. Y además de una persona que ha sido reclutada por el Partido Popular.

P. Usted fue a Ferraz cuando el presidente del Gobierno se tomó cinco días de reflexión tras la apertura de diligencias contra su esposa.

R. Fue un acto de solidaridad con él, porque soy sensible a esos temas, los he vivido y sé lo que significa defender a una familia. Si de verdad la derecha cree en la democracia, lo que es una mezquindad es atacar la familia de un presidente. Eso no se puede consolidar en el futuro.

P. ¿A su familia le pasó eso?

R. Tuvimos casos con mis hijos, sí. Fueron de otro tipo, pero no pudieron hacer tampoco su día normal.

P. ¿Y todavía se resienten de eso?

R. Sí, claro. Eso deja huellas, por supuesto.

P. En la presentación de Montero reivindicó la etapa del PSOE en la Junta. ¿Cree que los dirigentes socialistas lo han hecho?

R. Creo que hubo un trauma muy fuerte en el partido socialista con motivo del caso de los ERE. Y después de la absolución, aún todavía queda un trasfondo de una etapa que ha sido muy difícil, porque se ha vivido con mucho dolor. Sobre todo, aquellos que han pasado cárcel injustamente y que necesitan una rehabilitación por nuestra parte, una dignificación de su trabajo y una restauración de su honor. Hubo casos específicos, evidentes y claros de corrupción, pero lo que no fue de recibo fue esa generalización a todo un gobierno.

P. ¿Y por qué se quedó el PSOE callado?

R. Por un respeto a la justicia que los mismos implicados pidieron.

P. Usted vive en Madrid desde hace muchos años, ¿cómo analiza la gestión de Moreno?

R. Creo que estos años han supuesto un retroceso enorme y un deterioro muy notable en los servicios públicos. Hay más de medio millón de andaluces que han recurrido a los seguros privados de enfermedad porque la sanidad pública no ha funcionado. Han aumentado el triple los centros de formación profesional privada. Y no digamos el problema que han tenido las universidades que tienen una infrafinanciación muy fuerte. Andalucía tiene un atraso histórico y necesita un impulso mucho mayor. Cuando Moreno promete estabilidad… Lo que hace falta no es estabilidad, al contrario, lo que hace falta es impulsar cambios profundos.

P. Usted ha sido eurodiputada. ¿Qué papel debe jugar la Unión Europea ante la ruptura de las reglas por parte de Estados Unidos?

R. La Unión Europea está en sus peores momentos. Esto lo hemos visto en las posturas que están tomando con respecto a Ucrania, Oriente Medio y Trump. La posición ahora de Estados Unidos va clarísimamente a debilitar a Europa. Estamos teniendo una ofensiva ultra muy fuerte en Francia y en Alemania, que son los dos países protagonistas después de la Segunda Guerra Mundial en lo que fue el gran encuentro europeo.

P. ¿Cómo analiza el papel de Pedro Sánchez en la escena internacional?

R. Ahora mismo es un líder que está siendo muy valorado por la posición que ha adoptado con respecto al conflicto de Irán y antes, con el de Gaza. Tiene muchas capacidades porque ha sabido prever lo que podría suceder, ha tenido visión de futuro.

P. ¿Usted no tiene duda que lo va a votar, no?

R. ¡Hombre, por supuesto!

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