El nuevo rey de Noruega afronta el desgaste de la monarquía tras los escándalos que han salpicado a Mette-Marit, Marius Borg y Marta Luisa El nuevo rey de Noruega afronta el desgaste de la monarquía tras los escándalos que han salpicado a Mette-Marit, Marius Borg y Marta Luisa
La muerte de Harald V deja a su hijo Haakon ante el desafío de convertir la popularidad y la estabilidad que conserva la monarquía … noruega en una institución capaz de sobrevivir a una de sus etapas más difíciles. El nuevo rey hereda una Corona que durante décadas se ha presentado como cercana, discreta y alejada de los grandes escándalos de otras casas reales europeas. Pero los últimos años han cambiado esa imagen.
Haakon llega al trono con una ventaja importante. Su figura personal sigue gozando de una aceptación considerable y, a diferencia de otros miembros de su familia, no ha quedado directamente asociado a los principales escándalos que han sacudido a la institución. El principal foco de preocupación está en Mette-Marit, su esposa y futura reina.
Su llegada a la familia real ya había sido polémica en 2001 por su pasado antes de conocer a Haakon. Era madre soltera, había trabajado como camarera y había reconocido públicamente haber llevado una juventud marcada por las fiestas y el consumo de drogas. Con el paso de los años había conseguido consolidarse como una figura aceptada. La situación cambió con las revelaciones sobre su relación con Jeffrey Epstein. Mette-Marit reconoció haber mantenido contacto con el financiero y tuvo que dar explicaciones públicas sobre un vínculo que ha generado un enorme daño reputacional.
Según una encuesta realizada por InFact para el diario noruego Verdens Gang publicada en febrero de 2026, un 44% de los encuestados consideraba que no debería convertirse en reina, frente a un 33% que sí la apoyaba. El escándalo se ha producido además cuando la salud de Mette-Marit se encuentra en una situación especialmente delicada. Diagnosticada de fibrosis pulmonar crónica, fue sometida en junio de 2026 a un trasplante de pulmón y permanece apartada de buena parte de sus obligaciones mientras se recupera.
Pero ningún episodio ha golpeado tanto a la familia como el caso de Marius Borg, el hijo que Mette-Marit tuvo antes de casarse con Haakon. No pertenece oficialmente a la Casa Real ni tiene título ni funciones públicas, pero creció dentro del entorno de la familia, lo que hizo imposible que sus problemas legales quedaran al margen de la institución. El pasado mes de junio, Marius fue condenado a cuatro años de prisión después de ser declarado culpable de dos violaciones y otros delitos, entre ellos maltrato. El caso ha tenido una consecuencia especialmente delicada para Haakon y Mette-Marit, porque la proximidad familiar obliga a la Corona a convivir con un escándalo internacional.
Marta Luisa y el chamán
La tercera fuente de problemas es Marta Luisa, la hermana mayor de Haakon. La princesa renunció a sus funciones oficiales en 2022 para poder dedicarse a actividades empresariales, pero su relación con Durek Verrett ha continuado vinculándola a la Corona. El chamán estadounidense ha protagonizado numerosas controversias por sus creencias y declaraciones, y la pareja ha sido criticada en Noruega por mezclar su relación con la realeza y sus actividades comerciales. La propia Casa Real estableció que no utilizaría su título de princesa en sus actividades comerciales.
El problema volvió a cobrar fuerza con su boda en 2024 y, posteriormente, con el documental de Netflix sobre su relación, una producción criticada en Noruega por la utilización de la conexión de Marta Luisa con la Corona. En 2026, además, la pareja participa en la serie ‘Alternative Norway’, centrada en fenómenos espirituales y alternativos. Una sucesión de polémicas que, aunque afectan a miembros concretos de la familia, terminan inevitablemente proyectándose sobre la imagen de la institución.
La Corona ya no es intocable
Y el desgaste se refleja en la opinión pública. La encuesta del diario Verdens Gang situaba en el 61% el apoyo a mantener la monarquía, frente al 72% registrado un año antes. El apoyo a una república había aumentado hasta el 27%. Ese mismo mes, el Parlamento noruego rechazó una propuesta para abolir la monarquía, con 141 diputados votando a favor de mantenerla frente a 26 partidarios de la república.
Haakon tendrá ahora que marcar una frontera clara entre la Corona y los problemas personales de su familia. Su padre consiguió durante 35 años mantener una imagen de rey cercano y, sobre todo, de estabilidad. Haakon tendrá que construir la suya propia en circunstancias muy diferentes. El nuevo monarca cuenta con una generación que puede ayudarle a proyectar el futuro de la institución. Su hija, la princesa Ingrid Alexandra, segunda en la línea de sucesión, representa una monarquía más joven y preparada para una sociedad diferente. Pero antes de que llegue su generación, Haakon tendrá que reconstruir la confianza en una Corona que ha dejado de ser percibida como intocable.
RSS de noticias de internacional
