Hace tiempo que amenazaba con dar este paso debido a su malestar con el sistema de cuotas, que considera que limita de forma injusta sus exportaciones de petróleo Hace tiempo que amenazaba con dar este paso debido a su malestar con el sistema de cuotas, que considera que limita de forma injusta sus exportaciones de petróleo
Las consecuencias de la guerra lanzada por Benjamín Netanyahu y Donald Trump contra Irán han llegado a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). … Después de más de medio siglo, Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció que abandonará el grupo a partir del viernes, una decisión que «se alinea con la visión estratégica y económica a largo plazo« del país y »con el desarrollo de su sector energético, incluida la aceleración de la inversión en la producción energética nacional. También refuerza el compromiso con su papel como productor responsable y fiable que anticipa el futuro de los mercados energéticos globales», según el comunicado oficial difundido por la agencia estatal WAM.
Los emiratíes llevaban tiempo amenazando con dar este paso porque se quejaban de que el sistema de cuotas limitaba de forma injusta sus exportaciones de petróleo. «El mundo necesita más energía. El mundo necesita más recursos, y Emiratos Árabes Unidos quería no estar limitado por ningún grupo», fue la reacción del ministro de Energía del país, Suhail Al Mazrouei, a la hora de valorar una decisión que debilita al organismo internacional en uno de los momentos de mayor crisis de suministro de la historia. La salida, sin embargo, refuerza la alianza del país con Estados Unidos, donde Trump acusa a la OPEP de «estafar al resto del mundo» al inflar artificialmente los precios del crudo restringiendo la producción. El modelo del presidente estadounidense busca aumentar la producción global, sin límites, para intentar bajar los precios.
El anuncio llegó poco antes de la primera reunión de los líderes de los países del Golfo desde el inicio de la guerra y reflejó las fuertes diferencias entre Emiratos y Arabia Saudí, el país que lidera la OPEP. Durante la reciente guerra los emiratíes, que albergan una importante base de Estados Unidos y son aliados de Israel, sufrieron la mayor cantidad de ataques de la República Islámica, que calificó de actos «terroristas no provocados». Teherán lanzó cientos de misiles y miles de drones. El país cerró su embajada en la capital persa, retiró a todo su personal diplomático y mostró su descontento con la respuesta de organizaciones multilaterales regionales, como el Consejo de Cooperación del Golfo y la Liga Árabe, por no haber adoptado una postura unificada más dura contra los iraníes.
Ecuador y Catar se fueron antes
Para Ebtesam Al Ketbi, politóloga emiratí que preside el Emirates Policy Centre, la salida de la OPEP marca una transición de «compromisos colectivos basados en cuotas a una flexibilidad soberana en la gestión de la producción, permitiendo una respuesta más rápida a perturbaciones como las vinculadas al estrecho de Ormuz», escribió en su cuenta de X. Emiratos cuenta con una capacidad de producción de alrededor de 4,8 millones de barriles diarios, según Rystad Energy, compañía de análisis del mercado energético, que ahora podría incluso aumentar si lo estima oportuno sin tener que respetar los márgenes impuestos por el grupo.
La marcha de Emiratos supone una transición de «compromisos colectivos basados en cuotas a una flexibilidad soberana en la gestión de la producción, permitiendo una respuesta más rápida a perturbaciones como las vinculadas a Ormuz»
Ebtesam Al Ketbi
Politóloga y presidenta del Emirates Policy Centre
Esta decisión deja a la OPEP con 11 miembros activos (Argelia, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Gabón, Libia, Nigeria, Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudí y Venezuela), que mantienen el compromiso de coordinar y unificar sus políticas petroleras. Se trata de un golpe duro porque los emiratíes representaban el tercer país más importante en volumen de producción. Supone un abandono más tras las salidas de Ecuador y Catar en 2020 y 2019.
El anuncio de Emiratos suma presión a un conflicto abierto con Irán que la diplomacia no logra desbloquear. Ormuz está en el centro de las fricciones y, pese al alto el fuego, un portavoz del ejército persa insistió un día más en que la República Islámica sigue en una «situación de guerra». En medio de las restricciones de Teherán y el bloqueo de Estados Unidos, el ‘Idemitsu Maru’, de propiedad japonesa, logró cruzar el estrecho y se convirtió en el primer superpetrolero que logra abandonar el Golfo Pérsico desde que comenzó el conflicto. Un superyate propiedad del multimillonario ruso Alexey Mordashov pudo atravesar también la zona tras realizar tareas de mantenimiento en Dubái. Ni iraníes ni estadounidenses pusieron objeciones, según reveló una fuente cercana al oligarca del acero ruso.
Los medios israelíes, donde el frente libanés es el tema más relevante, informaron de la entrega por parte de la República Islámica de una nueva versión de su última propuesta para reabrir Ormuz y terminar la guerra, una fórmula con la que buscan que Trump acepte posponer la negociación sobre el programa nuclear.
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