Primero las paradas de Nyland, penalti detenido incluido a Bruno Guimaraes, y después el martillo pilón que es Haaland acabaron con la Brasil de Carlo Ancelotti. Dos remates, dos goles. Un animal en el área el noruego, con la cabeza y con el pie. Dos remates y dos goles históricos. La pena máxima con la que Neymar acortó distancias en el último minuto caricaturizó a la selección brasileña con menos estrellas de su historia. El plan del italiano para tratar de construir un equipo competitivo a la contra se ha quedado en los octavos de final. La eficacia y el pragmatismo que buscaba lo encarnó Haaland en vez de Vinicius.
Dos goles del delantero del Manchester City eliminan a la selección de Ancelotti, que falló un penalti con 0-0, y meten a Noruega por primera vez en unos cuartos de final
BrasilBRA
1
Neymar 99′ (p)
NoruegaNOR
2
Erling Braut Haaland 78′, 89′
Dos goles del delantero del Manchester City eliminan a la selección de Ancelotti, que falló un penalti con 0-0, y meten a Noruega por primera vez en unos cuartos de final


Primero las paradas de Nyland, penalti detenido incluido a Bruno Guimaraes, y después el martillo pilón que es Haaland acabaron con la Brasil de Carlo Ancelotti. Dos remates, dos goles. Un animal en el área el noruego, con la cabeza y con el pie. Dos remates y dos goles históricos. La pena máxima con la que Neymar acortó distancias en el último minuto caricaturizó a la selección brasileña con menos estrellas de su historia. El plan del italiano para tratar de construir un equipo competitivo a la contra se ha quedado en los octavos de final. La eficacia y el pragmatismo que buscaba lo encarnó Haaland en vez de Vinicius.
BRABrasil
1
Alisson Becker, Marquinhos, Danilo, Gabriel Magalhães, Douglas Santos, Bruno Guimarães (Éderson Silva, min. 78), Casemiro, Gabriel Martinelli (Neymar, min. 66), Rayan (Danilo Santos, min. 66), Vinícius Júnior y Matheus Cunha (Endrick, min. 57)
NORNoruega
2
Ørjan Nyland, Julian Ryerson (Fredrik Aursnes, min. 62), Kristoffer Ajer, David Møller Wolfe (Leo Østigård, min. 94), Torbjørn Heggem, Sander Berge, Patrick Berg, Martin Ødegaard, Alexander Sørloth (Oscar Bobb, min. 45), Erling Haaland y Antonio Nusa (Andreas Schjelderup, min. 45)
Goles 0-1 min. 78: Erling Braut Haaland. 0-2 min. 89: Erling Braut Haaland. 1-2 min. 99: Neymar
Arbitro Ismail Elfath
Tarjetas amarillas Neymar (min. 95)
Fue Noruega la primera que tuvo el mando del partido. Solbakken ordenó atacar una de las debilidades que se le intuyen a Brasil, la de la dificultad para armar juego desde atrás bajo presión. Así que a la primera pelota que quiso jugar Alisson se plantaron en la frontal del área Haaland, Sorloth, Nusa y Odegaard para tapar todas las vías de progreso. Ir a buscar a Brasil les dio ese primer tramo de dominio a los noruegos y también favoreció el sofoco de su rival. Odegaard condujo una transición y habilitó a Sorloth, que ganó la espalda a Douglas Santos a la carrera. En el área esperaba una manada de camisetas rojas esperando a empujar el centro atrás del atacante del Atlético. Fue Berg el que reventó la red de Alisson por alto, pero el tanto fue anulado por fuera de juego de Sorloth.
Le costó a Brasil unos minutos sacudirse la presión noruega. Lo hizo con la capacidad de Matheus Cunha para descargar a un toque. Los movimientos de Cunha propiciaron un par de transiciones que descongestionaron a los futbolista de Ancelotti. A Cunha se sumó Martinelli y entre los dos fabricaron la jugada que acabó con el primero barrido dentro del área por Ajer. El central noruego midió mal y el penalti fue de libro para todo el mundo menos para el colegido. El VAR le hizo rectificar. Fue Bruno Guimaraes, especialista en el Newcastle, el encargado de ejecutarlo. Nyland no se comió la paradinha y voló hacia su palo izquierdo para despejar el lanzamiento a media altura del volante brasileño. El meta noruego empezó a construir su gran noche por todo lo alto.
En menos de 20 minutos, Brasil y Noruega se habían llevado respectivos sobresaltos. Esto metió el partido en un tramo valle, con los jugadores de una y otra selección temerosos de una pérdida que les penalizara. Quizá este ha sido el encuentro en el que con más descaro se ha visto el plan de Ancelotti cuando ya el torneo es a todo o nada. Brasil se replegó corta, con la raya de la línea de cuatro defensas que marcaban Marquinhos y Gabriel unos metros por detrás de la línea del centro del campo, con Martinelli tapando a la izquierda como cuarto centrocampista y Vinicius y Cunha de paracaidistas para lanzarse a los espacios a la mínima mala entrega de los noruegos. En una de ellas, Vinicius y Martinelli montaron una pared que acabó con el extremo del Arsenal intentando un pase de la muerte que Nyland evitó que encontrara rematador desviando el centro con el interior del muslo. Al poco, Vinicius le rebañó una pelota a Odegaard en la frontal del área y tras recortar a un defensor noruego se encontró con Nyland, que repelió su centrado disparo.

WILL OLIVER (EFE)






Angel Colmenares (EFE)






Terminaron el primer acto Noruega y Brasil alternando el dominio. Siempre a paso lento, temerosos de un despiste. La reanudación tuvo el mismo patrón que el arranque del encuentro. Los noruegos volvieron a buscar a Brasil y la maniataron. Tanto que Ancelotti tardó apenas 15 minutos en meter a Endrick. Quería alborotar el ataque el preparador italiano con un jugador con más revoluciones que poso en su primer Mundial. Vinicius lo puso frente a la gloria con un pase exquisito con el exterior del pie. Endrick se fue a por Nyland, se escoró y la picadita cruzada que intentó se le fue por unos cuantos palmos. Ahí estaba la ocasión que buscaba Endrick para consagrarse.
La desperdició y Brasil se rebajó un poco más. Ancelotti ya tiró de todo lo que pudo. Entró Neymar. Solbakken también refrescó a su equipo. Su cambio decisivo fue la entrada de Schjelderup, el habilidoso extremo del Benfica. Una rosca tensa suya la martilleó Haaland adelantándose a Gabriel a falta de 10 minutos para el final. Un remate, un gol. El demoledor Haaland en estado puro. Brasil ya se descompuso y quedó expuesta al fútbol control de Odegaard y a las contras. Aún así, todavía Nyland hizo una de las paradas del campeonato reculando y palmeando contra el poste una pelota emponzoñada por un desvió de un defensor noruego. Después, Haaland terminó por matar el partido con ese latigazo frío y seco que firmó la defunción de Brasil.
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