03
Abr
Aunque el cohete no es del todo nuevo (ha volado en dos ocasiones anteriores), el encendido sigue siendo un espectáculo incomparable. Nada que ver con la retransmisión por televisión. Hay que estar allí para sentir la onda de choque, un trueno sostenido que hace reverberar las estructuras situadas cerca del edificio de montaje hasta las propias tripas de cualquier espectador desprevenido. Seguir leyendo Todo se desarrolla en silencio. El estruendo de los cuatro motores principales y los dos aceleradores tarda casi 20 segundos en llegar Aunque el cohete no es del todo nuevo (ha volado en dos ocasiones anteriores), el…
