Arranca sin colas la nueva Comic-Con en Málaga: “Este año vamos a disfrutar muchísimo”

Fumando un cigarro y con cara de sueño, Batman salía de un utilitario a primera hora de la mañana de este jueves. Pagaba 1,20 euros al servicio de aparcamiento y, unos pasos después, saludaba a dos jedis y a Lobezno, al que acompañaban parte de la Patrulla X. Luego esperaban a que el semáforo se pusiera en verde para cruzar en dirección a la segunda edición española de la San Diego Comic-Con, que se celebra en Málaga hasta el próximo domingo. Un evento que ha arrancado, a diferencia del año pasado, sin largas esperas ni colas kilométricas.

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 Elijah Wood, Karl Urban o Kevin Smith, entre otros 150 invitados, dan lustre a la segunda edición del evento, que ha comenzado sin las largas esperas que marcaron el debut de la cita en 2025  

Fumando un cigarro y con cara de sueño, Batman salía de un utilitario a primera hora de la mañana de este jueves. Pagaba 1,20 euros al servicio de aparcamiento y, unos pasos después, saludaba a dos jedis y a Lobezno, al que acompañaban parte de la Patrulla X. Luego esperaban a que el semáforo se pusiera en verde para cruzar en dirección a la segunda edición española de la San Diego Comic Con, que se celebra en Málaga hasta el próximo domingo. Un evento que ha arrancado, a diferencia del año pasado, sin largas esperas ni colas kilométricas.

“Está bastante mejor organizado. Creo que vamos a disfrutar muchísimo estos cuatro días”, sostenía Eli Paredes, de 34 años, vestida de Chico Percebe –del universo de Bob Esponja– y la primera en llegar a la tienda de funkos editados de manera especial para la ocasión, como los de Jason, Spiderman y Pochita que ella había adquirido. A pocos metros, Aya Cash y Karl Urban se preparaban para firmar autógrafos y fotografiarse con sus fans. Se esperan unos 150 invitados durante los cuatro días de convención, entre ellos Elijah Wood, Sean Astin, Iñaki Godoy o Christopher Lambert. Y están previstas sorpresas de última hora.

La banda sonora de Parque Jurásico sonaba en los altavoces justo cuando los asistentes comenzaban a descubrir el nuevo recinto. Como exploradores de un mundo perdido, recorrían con asombro el espacio de 90.000 metros cuadrados, un 10% más grande que el de 2025. Para evitar los problemas que marcaron la primera edición malagueña, la organización ha apostado por crecer, duplicar la superficie para expositores tanto en el exterior como en el interior del Palacio de Ferias y repartir la actividad por distintos puntos. El objetivo no era otro que evitar, en la medida de lo posible, las aglomeraciones que tantas quejas provocaron el año pasado. “Fue el problema más grave y había que darle una solución drástica”, explicaba Fernando Piquer, nuevo director del evento. “No somos un Salón del Cómic ni un festival de cine: somos entretenimiento”, señalaba mientras resolvía detalles de última hora y se aseguraba de que todo estuviera en su sitio. No es tarea fácil para un lugar por el que pueden pasar hasta 15.000 personas al día, a las que se suman otras 3.000 más que trabajarán en el evento.

Para compensar la primera edición, en esta también ha aumentado la presencia de artistas hasta rondar los 150, que completarán más de 300 horas de contenido. Destacan dos de las caras más conocidas de la saga cinematográfica de El Señor de los anillos, Elijah Wood y Sean Astin, junto a John Rhys-Davies, que interpretaba a Gimli. Pasará igualmente el elenco de Starship Troopers con actores como Casper Van Dien, Denise Richards, Dina Meyer, Michael Ironside y Jake Busey; o dos de los protagonistas de One Piece, Iñaki Godoy y Emily Rudd. Entre los nombres relevantes que desfilarán por Málaga estos días se encuentran el director y guionista Kevin Smith o el creador de Oliver y Benji, Yoichi Takahashi. La lista es inmensa e incluye a Christopher Lambert, Richard Dean Anderson –alias MacGyver–o Mira Sorvino, entre otros muchos más. “Creo que ahora mismo hay pocas convenciones en Europa que traigan a tantos talentos como nosotros”, subrayaba Piquer.

Fotos y autógrafos

Karl Urban protagonizaba una de las primeras sesiones de fotos con los fans en una de las 21 cabinas preparadas para ello, siete veces más que el año pasado. El gallego Sergio Pampín, de 30 años, y el manchego Alberto García, de 23 años, esperaban junto a un centenar de personas para ello. “Somos seguidores de The boys, de Marvel, de Star Trek… y no podíamos dejar pasar la oportunidad”, relataban casi al unísono al tiempo que destacaban la mejoría de la organización. “Este año vamos a disfrutar muchísimo”, decían. Habían pagado 95 euros para poder tomarse una imagen con su ídolo, además de otros 65 para fotografiarse junto a Iñaki Godoy y 60 más para hacerlo junto a Deborah Ann Woll. La foto con el grupo formado por Jason Lee, Kevin Smith y Jason Mewes asciende hasta los 195 euros. La más cara es la que los asistentes podrán hacerse con Elijah Wood y Sean Austin por 225 euros. Entre las producciones nacionales destaca el encuentro dedicado a Los Serrano, con la presencia de sus protagonistas a excepción de Belén Rueda y Verónica Sánchez. Hacerse una foto de grupo con ellos cuesta 100 euros.

Más barato ―entre 20 y 50 euros― es conseguir la firma de John Romita Jr, una de las estrellas del cómic que acudirán a la Comic Con, que ocupaba una de las 96 mesas en las que los autores estarán firmando durante las cuatro jornadas. “Estoy feliz de estar aquí. La ciudad, este espacio, la gente. Todo es muy especial. Me encanta venir a España”, explicaba el norteamericano a EL PAÍS mientras decenas de personas hacían cola para que les autografiase. “Es uno de los dibujantes de mi vida”, decía Sergio Roca, periodista de À punt Ràdio. “Había tres grandes motivos para venir y el primero era él”, insistía la albaceteña Sofía García, de 25 años, con una sonrisa de oreja a oreja mientras guardaba con mimo el ejemplar de Spiderman recién firmado. Los otros dos motivos para esta joven eran Frodo y Sam, de El Señor de los Anillos, con los que podrá encontrarse durante el fin de semana. Mientras esperaba su turno, Elías Moltó, de 48 años, mostraba un listado con creadores de los que espera también una firma. “Ojalá lo consiga todo”, subrayaba el malagueño.

300 horas de contenido

Como si del metro se tratase, distintas líneas de colores reparten al público por el espacio. En el interior del Palacio de Ferias se encuentra uno de los grandes espacios de expositores, todos customizados por las grandes marcas del sector —desde Marvel y Sony a Nintendo o videojuegos como Dune Awakening— y con múltiples opciones para coleccionistas. Las tropas imperiales de Star Wars y varios Playmobil recorrían el lugar para entretener a los asistentes, que no paraban de fotografiarse en las zonas dedicadas a Los Vengadores, la cocina de The Bear o el coche fantástico. A su alrededor, con entradas siempre independientes para cada uno, se despliegan dos auditorios y el llamado Hall M, con capacidad para 3.000 personas, donde se celebran las charlas y encuentros de los artistas más esperados. Cerca se ubica el nuevo Studio M, con aforo de 400 personas y que busca ofrecer contenido más cercano, íntimo y exclusivo a quienes hayan conseguido realizar sus reservas. El periodista, crítico y presentador británico Ali Plumb será el encargado de dirigir esas charlas.

El espacio interior se completa zonas de juegos de rol o una exposición con piezas de coleccionistas expuestas en vitrinas. A su lado existe el denominado cospital, donde cualquier persona caracterizada puede acudir a arreglar un desperfecto de su cosplay. “Tenemos máquinas de coser y muchos materiales para resolver cualquier problema”, explicaba Eduardo Palou, de 49 años, caracterizado de uno de los protagonistas de The boys, Patriota. A su lado, Carmen Álvarez, de 40 años, ejercía de Luz Estelar.

A última hora de la mañana, con el termómetro cerca de los 30 grados y el calor apretando, el público seguía entrando sin que se produjeran aglomeraciones. Tampoco en la enorme zona de césped artificial, donde numerosos toldos daban sombra a las mesas y sillas preparadas para el descanso de los asistentes. Se esperan, como máximo, 15.000 personas al día. Una cifra que será menor a los 95.784 asistentes de la primera edición, cuando las entradas se agotaron en cuestión de horas. Este año aún hay disponibilidad para todas las jornadas a un precio de 85 euros por día.

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