La plantilla del Rayo Vallecano ha alzado la voz este viernes para lamentar la situación generada por el enfrentamiento entre el club y la Comunidad de Madrid en torno al estadio de Vallecas, tras la decisión del Ejecutivo presidido por Isabel Díaz Ayuso de extinguir el contrato de cesión del recinto con la entidad franjirroja. Y lo ha hecho repartiendo culpas a partes iguales. “Esto se podría haber evitado”, dice el texto, que carga contra ambas partes en conflicto. Desde hace años, recuerdan los futbolistas, la afición viene denunciando, mediante vídeos, imágenes y testimonios, el deterioro de las instalaciones del Rayo. Según la plantilla del primer equipo, esas advertencias “no recibieron la atención que merecían por parte de la Comunidad de Madrid y del Rayo Vallecano”, lo que ha desembocado en la actual crisis. La Comunidad de Madrid alega que la extinción del contrato era necesaria tras detectar graves deficiencias de seguridad en las instalaciones e imperativa la necesidad de acometer unas reformas.
Óscar Valentín, capitán del club madrileño, y el resto de los futbolistas del equipo emiten un comunicado en repulsa por el cierre del estadio y la falta de soluciones a dos semanas de arrancar la Liga
La plantilla del Rayo Vallecano ha alzado la voz este viernes para lamentar la situación generada por el enfrentamiento entre el club y la Comunidad de Madrid en torno al estadio de Vallecas, tras la decisión del Ejecutivo presidido por Isabel Díaz Ayuso de extinguir el contrato de cesión del recinto con la entidad franjirroja. Y lo ha hecho repartiendo culpas a partes iguales. “Esto se podría haber evitado”, dice el texto, que carga contra ambas partes en conflicto. Desde hace años, recuerdan los futbolistas, la afición viene denunciando, mediante vídeos, imágenes y testimonios, el deterioro de las instalaciones del Rayo. Según la plantilla del primer equipo, esas advertencias “no recibieron la atención que merecían por parte de la Comunidad de Madrid y del Rayo Vallecano”, lo que ha desembocado en la actual crisis. La Comunidad de Madrid alega que la extinción del contrato era necesaria tras detectar graves deficiencias de seguridad en las instalaciones e imperativa la necesidad de acometer unas reformas.
A través de un comunicado leído por el capitán, Óscar Valentín, los futbolistas reclamaron “respeto” para una entidad nacida en 1924 y para su fiel afición de un barrio tan apegado a su club como es Vallecas. “La plantilla del primer equipo del Rayo Vallecano quiere expresar, ante todo, su deseo y voluntad de seguir jugando en Vallecas, junto a nuestra gente y en nuestro estadio”. Los jugadores subrayaron que competir como locales ante su afición “es una parte fundamental de lo que significa vestir esta camiseta”.
“Hoy nos encontramos con las consecuencias. Un estadio en decadencia, con unas instalaciones obsoletas y un mantenimiento claramente insuficiente, ha terminado llevándonos a una situación que nunca debió producirse. Porque esto no ha ocurrido de un día para otro. Esto se podía haber evitado”, han denunciado. A día de hoy, nadie sabe dónde se jugará el partido ante el Alavés, correspondiente a la segunda jornada de Liga, el 20 de agosto, primer partido del Rayo esta temporada como local.
Por eso, los jugadores también pusieron el foco en los aficionados, a quienes consideran los principales perjudicados por la situación y que durante estos días renuevan sus abonos sin saber dónde verán a su equipo, si es que pueden hacerlo. “Esta situación afecta directamente a nuestra gente. A miles de aficionados que cada quince días llenan Vallecas con la única intención de animar al Rayo Vallecano y que merecen hacerlo con todas las garantías de seguridad y en unas instalaciones acordes a la historia de este club”, señalaron. Asimismo, la plantilla reclamó “estabilidad y tranquilidad para seguir compitiendo y representando con orgullo este escudo” y pidió “respeto” para un club y una afición “con más de 100 años de historia”.
El comunicado llega en pleno conflicto institucional por el futuro inmediato del estadio. La Comunidad de Madrid intentó tanto el miércoles como el jueves acceder al recinto. Pero los técnicos enviados por la no pudieron acceder para iniciar las obras de urgencia previstas al encontrarse con las puertas cerradas. Ante la negativa del Rayo, la Comunidad interpuso una denuncia. Y 72 horas después de empezar la crisis, el presidente del club, Raúl Martín Presa, sigue en silencio.
La falta de explicaciones exaspera a todo el rayismo. La principal incógnita es dónde jugará el Rayo. Y es que los problemas recuerdan a los de la pasada temporada, cuando se suspendió el partido que tenía que disputar el Rayo en Vallecas contra el Real Oviedo por el mal estado del césped. En la jornada siguiente en casa, el equipo tuvo que mudarse a Leganés para recibir al Atlético de Madrid. El escenario ahora es, sin embargo, distinto, pues la Comunidad de Madrid estima un plazo que oscila entre los dos y los seis meses. El Rayo ha preguntado, al menos, al Leganés y al Valladolid, según ha podido saber este periódico, y en ambos casos lo están estudiando. Pero también podrían manejarse otros estadios como el del Burgos, a 240 kilómetros de Vallecas, o el del Albacete, a 255, según informa la Cadena SER.
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