La causa de la tragedia aún no se ha esclarecido, pero las autoridades han detenido ya a varios ejecutivos de la empresa operadora La causa de la tragedia aún no se ha esclarecido, pero las autoridades han detenido ya a varios ejecutivos de la empresa operadora
Al menos 90 personas fallecieron a consecuencia de una explosión en una mina de carbón en China. Las cifras todavía no son definitivas pero ya … se trata del peor desastre minero en el país desde 2009. El accidente se produjo en el yacimiento de Liushenyu, en el condado de Qinyuan de la provincia de Shanxi, en el centro del gigante asiático y a unos 500 kilómetros al suroeste de Pekín. Los hechos tuvieron lugar a las 19.29 del pasado viernes, pero la noticia no trascendió a los medios chinos hasta un día después.
La explosión se produjo en medio de uno de los tres turnos en los que opera la mina. En ese momento había 243 trabajadores en el interior. Según los datos disponibles en la tarde del sábado (hora local), 123 recibían aún atención médica, 2 de ellos en estado crítico, y 33 habrían recibido ya el alta. Todos ellos fueron trasladados al Hospital Popular de Qinyuan, el principal centro médico del condado, el cual opera cerca de su capacidad máxima.
La mayoría de las víctimas falleció por asfixia, según informaron fuentes sanitarias al medio ‘Caixin’. Igualmente, la mayor parte de los individuos hospitalizados son tratados por exposición a gas tóxico, sin que haya trascendido cuál en concreto, y requieren de terapia de oxígeno a alta presión. El centro también proporciona apoyo psicológico a los supervivientes.
Secretismo
«Cuando ocurrió el incidente no escuché ningún sonido pero de repente vi una columna de humo», narraba uno de los mineros heridos, Wang Yong, en declaraciones recogidas por la televisión estatal CCTV. «Olí a azufre, el mismo olor que se percibe en las explosiones. Grité a la gente para que corriera. Mientras corríamos, podía ver cómo las personas se desplomaban por los gases. Luego yo también me desmayé», proseguía. «Estuve tirado alrededor de una hora hasta que recuperé el conocimiento. Desperté a la persona que estaba a mi lado y salimos juntos».
«Olí a azufre, el mismo olor que se percibe en las explosiones. Grité a la gente para que corriera. Podía ver cómo las personas se desplomaban por los gases, luego yo también me desmayé»
Wang Yong
Trabajador herido
El desastre está envuelto en el secretismo que caracteriza al país. La causa de la explosión no se ha revelado, pero los medios estatales detallaron que los niveles de monóxido de carbono –un gas inodoro y altamente tóxico– en el interior de la mina «superaban los límites». El lugar de los hechos y las zonas adyacentes fueron aisladas, por lo que algunos residentes no podían ayer entrar o salir de sus domicilios, según publicó la revista ‘China Newsweek’.
Las primeras sospechas apuntan a la empresa operadora, Shanxi Tongzhou Group Liushenyu Coal Industry. Un número indeterminado de ejecutivos de la firma fueron detenidos.
En 2024, la mina fue incluida en la lista de «graves deficiencias de seguridad», elaborada por la Administración Nacional de Seguridad Minera de China, y en 2025 recibió dos sanciones administrativas por ello, según consta en la plataforma empresarial Tianyancha. Las infracciones se debieron a un fallo en el mecanismo de emergencia de un monorraíl y la falta de soporte adecuado en una zona donde el techo presentaba riesgos de derrumbe, ambos incidentes en apariencia sin vinculación con el reciente desastre.

(E.P.)
El presidente chino, Xi Jinping, urgió a realizar un «rescate a gran escala para encontrar a los desaparecidos y tratar a los heridos». «Las autoridades de todo el país deben aprender de este accidente, mantener una vigilancia estricta sobre la seguridad laboral e intensificar los esfuerzos para identificar y eliminar riesgos potenciales con el fin de prevenir accidentes graves», instó.
El viceprimer ministro, Zhang Guoqing, se desplazó a la zona para dirigir sobre el terreno las operaciones. «El Consejo de Estado llevará a cabo una investigación rigurosa e intransigente sobre la explosión para identificar a fondo la causa, determinar las responsabilidades de las autoridades locales, los reguladores de la industria y la empresa involucrada, e imponer sanciones estrictas», adelantó.
Más de 400 efectivos de rescate fueron movilizados. Sus esfuerzos se ven obstaculizados por la profunda inclinación de los túneles, que complica el transporte de los heridos a la superficie, y la falta de concordancia entre los planos proporcionados por la empresa y la distribución real de la mina. Preocupa además el aumento del nivel de agua en los espacios próximos a la explosión, lo que podría indicar un daño en el sistema de tuberías.
1,2
millones
de toneladas de carbón salen de la mina Liushenyu cada año. Shanxi, la provincia donde se ubica este yacimiento, produce más de un cuarto de este mineral en China.
La mina Liushenyu tiene una producción anual de 1,2 millones de toneladas de carbón y está clasificada por las autoridades locales como un yacimiento de «gas elevado», lo que alerta de la presencia de niveles peligrosos de metano. La provincia de Shanxi produce más de un cuarto del carbón de China.
Esta desgracia devuelve al país a décadas atrás, cuando resultaban muy frecuentes. A partir de los años 2000, el Gobierno inició una campaña para incrementar las medidas de seguridad y las inspecciones en las minas, lo que ha reducido de manera significativa los accidentes.
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