Un tiempo prestado

Un carguero atraviesa el estrecho de Malaca, en Singapur.

En verano uno mira menos las noticias y quizá por eso las ve con mayor claridad. Llegan a ráfagas: un titular en el móvil, una conversación a medias, la radio de fondo. Y casi todas parecen contar la misma historia: las Bolsas rozan máximos, las empresas ganan más que nunca y la tecnología no se detiene. La economía, a juzgar por el escaparate, va bien.

Seguir leyendo

 Las Bolsas baten récords mientras una parte creciente de la población siente que la prosperidad ni le roza  Un carguero atraviesa el estrecho de Malaca, en Singapur.

En verano uno mira menos las noticias y quizá por eso las ve con mayor claridad. Llegan a ráfagas: un titular en el móvil, una conversación a medias, la radio de fondo. Y casi todas parecen contar la misma historia: las Bolsas rozan máximos, las empresas ganan más que nunca y la tecnología no se detiene. La economía, a juzgar por el escaparate, va bien.

Seguir leyendo

 Economía en EL PAÍS

Te Puede Interesar