Un expolio franquista de “importante” valor artístico a dos parroquias: Cultura devuelve a dos pueblos de Guadalajara obras incautadas durante la guerra

El mesías está cabizbajo, se le ve resignado. Le rodean hombres armados. Y se halla frente al prefecto romano que debe decidir su futuro. No hay vía de escape en la tabla pasada a lienzo Cristo ante Pilatos, que un autor sin aclarar realizó en torno a 1450. Ni tampoco la hubo durante décadas para la propia obra: fue incautada por la República en la parroquia del pueblo de Yebes (Guadalajara) durante la Guerra Civil, en marzo de 1938. Pero, una vez terminado el conflicto, el franquismo nunca la restituyó. Acabó en el Museo del Prado, igual que La Anunciación, dos fragmentos de un óleo sobre tabla del siglo XVI sustraídos en la parroquia de otro municipio local, Pareja. Y eso que constan al menos tres intentos de reclamaciones, fallidos, a partir de 1939. El último, de 2023, sí ha tenido éxito: el Ministerio de Cultura ha devuelto, en un acto hoy jueves en Sigüenza, las piezas a su hogar. O casi: estarán depositadas en el Museo Diocesano de Arte Antiguo de la ciudad mientras las dos iglesias van reuniendo las condiciones para guardarlas y exponerlas. La idea es que su periplo acabe justo allí donde comenzó.

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 El ministerio dirigido por Ernest Urtasun restituye a las iglesias de Yebes y Pareja un lienzo y una tabla de los siglos XV y XVI. Ambas piezas estuvieron depositadas durante décadas en el Museo del Prado  

El mesías está cabizbajo, se le ve resignado. Le rodean hombres armados. Y se halla frente al prefecto romano que debe decidir su futuro. No hay vía de escape posible para el profeta del catolicismo en la tabla pasada a lienzo Cristo ante Pilatos, que un autor sin aclarar realizóen torno a 1450. Ni tampoco la hubo durante décadas para la propia obra: fue incautada por la República en la parroquia del pueblo de Yebes (Guadalajara) durante la Guerra Civil, en marzo de 1938. Pero, una vez terminado el conflicto, el franquismo nunca la restituyó. Acabó en el Museo del Prado, igual que La anunciación, dos fragmentos de un óleo sobre tabla del siglo XVI sustraídos en la parroquia de otro municipio local, Pareja. Y eso que constan al menos tres intentos de reclamaciones, fallidos. El último, de 2023, sí ha tenido éxito: el Ministerio de Cultura acaba de devolver, en un acto hoy jueves en Sigüenza, las piezas a su hogar. O casi: ambas estarán depositadas en el Museo Diocesano de Arte Antiguo de la ciudad mientras las dos iglesias van reuniendo las condiciones para guardarlas y exponerlas. La idea es que su periplo acabe justo allí donde comenzó.

Se trata de la cuarta restitución impulsada por el departamento de Ernest Urtasun de obras de arte expoliadas entre la guerra y la dictadura. “No será la última”, aclaró el ministro en Sigüenza. Porque miles de piezas abandonaron a sus legítimos dueños, incautadas en su mayoría por la República para tratar de protegerlas, y jamás regresaron tras la contienda. Recalaron en instituciones de la dictadura, ministerios, museos, universidades o incluso domicilios de privados. Lejos, en todo caso, de su verdadera casa. El catedrático Arturo Colorado lo considera “el mayor saqueo artístico” de la historia de España. Y por eso el Gobierno se comprometió, con la Ley de Memoria Democrática en 2022, a realizar en el plazo de un año auditorías e inventarios de bienes en toda la Administración y facilitar las devoluciones. Cultura empezó a hacerlo, con unos meses de retraso, y en ello sigue. Del resto del Estado poco o nada se sabe, de ahí que el Ejecutivo incumpla su propia norma. Mientras, el Prado encargó a Colorado investigar en 2023 su catálogo. Y allí se detectó el origen real de Cristo ante Pilatos y La anunciación.

Desde el principio, además, el experto subrayó el valor artístico de la tabla del siglo XV. “Realmente importante”, la definió en el acto Miguel Falomir, director del Prado. Tanto que Cristo ante Pilatos llegó a estar expuesta en algunos momentos en la pinacoteca madrileña. Lo que aumenta la relevancia del caso de Yebes y Pareja, igual que otra peculiaridad: son obras arrebatadas y no restituidas por la dictadura a dos parroquias. Es decir, de alguna manera, una grieta en la alianza entre franquismo e iglesia católica. Frente a ello, el acto de hoy ofreció una asociación sorprendente. El vicario general de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Agustín Bugeda, dedicó muchos agradecimientos y su segundo saludo al ministro de Cultura más laico y a la izquierda de la democracia. Su primer mensaje, eso sí, fue para “la paz de Jesucristo”.

“Siendo propiedad de dos parroquias había un componente ideológico que podría condicionar la resolución”, reconoce Laura Sánchez Gaona, la letrada que lideró la solicitud en nombre de las iglesias de Yebes y Pareja, presente en el acto. “Nos hace especial ilusión porque ya se habían reclamado en varias ocasiones desde los pueblos y el obispado de Sigüenza sin éxito”, agrega.

Las devoluciones también están abriendo una brecha, poco a poco. En 2024, el Cabildo de Gran Canaria llevó a cabo la primera restitución en el marco de la Ley de Memoria Democrática: la familia del alcalde republicano Pedro Rico recuperó cinco cuadros incautados. A partir de ahí, Cultura entregó en el último año y medio otras siete obras a los mismos herederos, así como un retrato de Francisco Giner de los Ríos a su fundación y varias piezas al pueblo de Brihuega, en Guadalajara, este febrero. Y la familia del empresario Ramón de la Sota y Llano también recuperó tres obras del Ayuntamiento de Burgos y el Ministerio de Industria y Turismo.

El caso de Yebes y Pareja avanzaba a pasos agigantados hacia la restitución desde hacía meses. El Prado siempre se mostró a favor, pero la burocracia tomó su tiempo. Sánchez Gaona tuvo conocimiento del cierre positivo del expediente tan solo el martes por la noche. Y un día y medio después se celebra la ceremonia por la que lleva tres años peleando.

De paso, con la victoria de las parroquias, también gana la ciudadanía local, o incluso general: La anunciación podrá verse por primera vez, ya que nunca colgó en los pasillos del Prado. Y últimamente Cristo ante Pilatos tampoco estaba expuesta ya. Ahora ambas estarán esperando a los visitantes en el Museo Diocesano de Arte Antiguo, de acceso gratuito para los residentes. Por fin un nuevo domicilio. Puede que todavía les espere una última mudanza. Eso sí, sería la más agradable: de vuelta a casa.

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