Kevin Warsh, un respetado economista de 55 años, exmiembro de la junta de gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, es el candidato de Donald Trump para presidir la Fed en sustitución de Jerome Powell, cuyo mandato termina en mayo, según ha confirmado el propio Trump en la red social Truth este viernes. “Conozco a Kevin desde hace mucho tiempo y no tengo ninguna duda de que pasará a la historia como uno de los GRANDES presidentes de la Reserva Federal, quizá el mejor”, publicó el presidente, en un largo post que destaca el excelente currículum del candidato. “Además de todo ello, es el ‘candidato ideal’ y nunca defraudará“, remacha. Trump, de hecho, ya valoró la opción de encumbrar a Warsh como presidente de la Fed hace ocho años, pero en su lugar eligió a Powell. La Administración Trump se prepara para la nominación de Warsh este viernes.
El mandato del actual presidente de la Fed, al que Trump ha criticado públicamente sin descanso, concluye en mayo
Kevin Warsh, un respetado economista de 55 años, exmiembro de la junta de gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, es el candidato favorito de Donald Trump para presidir la Fed en sustitución de Jerome Powell, cuyo mandato termina en mayo, según ha avanzado Bloomberg. El presidente de Estados Unidos ha confirmado este jueves que revelará este viernes el nombre del elegido. Unas horas antes se reunió con Warsh en la Casa Blanca. “Va a ser alguien muy respetado, alguien conocido por todo el mundo financiero”, afirmó desde la alfombra roja en el estreno de Melania, el documental sobre su esposa. “Mucha gente piensa que esta persona podría haber estado allí hace unos años”, dijo Trump, quien ya valoró la opción de encumbrar a Warsh como presidente de la Fed hace ocho años, pero en su lugar eligió a Powell. La Administración Trump se prepara para la nominación de Warsh este viernes.
Las agencias de predicciones dispararon las opciones de Warsh tras escuchar las palabras del presidente republicano. Polymarket le da a Warsh un 95% de opciones de ser el candidato y Kalshi, un 92% de probabilidades, según las apuestas de los expertos.
Si finalmente Trump confirma la nominación este viernes, como todo hace presagiar, se producirá después de un largo proceso de selección que ha durado meses y que se ha visto salpicado por los ataques de la Casa Blanca a la institución.
La candidatura de Warsh no supone que se vaya a convertir directamente en el presidente de la Fed. Su nombramiento tiene que pasar por el Comité Bancario del Senado, donde varios legisladores republicanos han expresado sus reticencias a aprobar cualquier nombramiento en la Fed mientras siga abierto el expediente contra Powell. Este tiene abierta una investigación penal por la Fiscalía del Distrito de Columbia por los sobrecostes de la reforma de la sede en Washington. El banquero central achaca la citación a represalias por mantener la independencia de la Fed. Trump lleva meses presionando en busca de rebajas de los tipos de interés más agresivas. “Deberíamos estar pagando la tasa de interés más baja de cualquier país del mundo”, dijo en Davos. El republicano ha deslizado en varias ocasiones que los tipos deberían bajar hasta el entorno del 1%. “Deberían ser dos o incluso tres puntos más bajas que ahora”, insistió.
Aunque Warsh se mostró durante años beligerante con la inflación, en los últimos meses se ha alineado con las tesis de Trump al defender públicamente tipos de interés más reducidos. Trump ha exigido que el próximo gobernador tendrá que hacer lo que él diga. Pero Warsh es un economista conservador e institucionalista, con perfil propio, cuya visión podría chocar con las injerencias de la Casa Blanca. Eso le confiere cierta pátina de independiente ante los mercados. Ha colaborado con Powell y mantiene una cordial relación con Bernanke, expresidente de la Fed.
El inquilino del Despacho Oval llevaba buscando un candidato desde hacía meses. Encargó al secretario del Tesoro, Scott Bessent, el proceso de selección. Durante el otoño pasado revisaron una docena de perfiles. A final de año se mantenían cuatro aspirantes. Tres de ellos tenían experiencia previa en la Reserva Federal: Kevin Hasset, director del Consejo Económico Nacional, trabajó muchos años como analista en la Fed; el actual gobernador Christopher Waller y el favorito Kevin Warsh, quien fue miembro de la junta de gobernadores entre 2006 y 2011. El único outsider era Rick Rieder, un alto ejecutivo de Black Rock.
Warsh nació en Albany, Nueva York. Estudió Políticas Públicas, con especialización en Economía y Estadística, en la Universidad de Stanford, donde se licenció con honores en 1992. Posteriormente, Warsh se matriculó en la Facultad de Derecho de Harvard, donde centró sus estudios en la intersección entre el derecho, la economía y la política regulatoria. También cursó estudios de Economía de mercado y mercados de capitales de deuda en la Escuela de Negocios de Harvard y en la Escuela de Administración Sloan del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
En 1995, aceptó un puesto en el departamento de fusiones y adquisiciones de Morgan Stanley en Nueva York. En febrero de 2002, Warsh dejó su puesto de vicepresidente y consejero delegado en el banco estadounidense para incorporarse a la Administración de George W. Bush. Se desempeñó como asistente especial del presidente para política económica y secretario ejecutivo del Consejo Económico Nacional.
En 2006, Bush nominó a Warsh para formar parte de la Junta de Gobernadores en 2006. Durante su mandato, Warsh fue representante de la Junta ante el Grupo de los Veinte (G-20), así como emisario ante las economías emergentes y avanzadas de Asia. Durante su tiempo en la Junta, Warsh pronunció varios discursos destacados, muchos de ellos relacionados con la gran recesión de 2007-2009 y la necesidad de reformar la Reserva Federal.
El inquilino del Despacho Oval parece haber tomado la decisión durante los últimos días. Durante su reciente viaje a la estación de esquí suiza de Davos, para participar en el Foro Económico Mundial, reveló que había elegido y solo esperaba el momento más propicio para hacer el anuncio. “Diría que nos quedamos con tres, pero nos quedamos con dos. Y probablemente pueda decirles que nos quedamos con uno, en mi opinión”, aseguró durante una entrevista con el canal de noticias CNBC cuando el periodista le preguntó por el proceso de selección para la presidencia de la Fed.
El mandatario estadounidense cambió de candidato en las últimas semanas tras la polémica desatada por la investigación penal que la Fiscalía ha abierto al actual presidente, Jerome Powell. El secretario del Tesoro aconsejó al mandatario republicano apostar por un perfil más independiente para evitar alterar los mercados tras los duros ataques de la Casa Blanca a la cúpula de la Fed. Hasta entonces, el principal favorito era Kevin Hasset, pero los analistas vieron que su incuestionable lealtad era una debilidad ante el temor de que la Reserva Federal pudiera perder su autonomía bajo su mandato. Así que Trump se apresuró a despejar las dudas: “Quiero que sigas donde estás, si quieres saber la verdad”, le dijo durante un acto público para que a todo el mundo le quedase claro que quedaba descartado.
El proceso de selección se ha visto empañado por la campaña de la Casa Blanca para controlar la institución. Más allá de los insultos y amenazas a Powell, el presidente estadounidense también pidió la destitución de Lisa Cook, otro de los miembros de la junta de gobernadores que deciden sobre los tipos de interés. La acusa de supuestas irregularidades en la solicitud de dos hipotecas para beneficiarse de condiciones financieras más favorables. Los tribunales evitaron que fuera despedida, pero su caso ha llegado al Supremo. El Tribunal celebró una vista oral la semana pasada para escuchar los argumentos de las partes, y la Corte, de mayoría conservadora, expresó sus dudas sobre la capacidad de Trump de despedir a funcionarios de un organismo autónomo como la Fed, que depende exclusivamente del Congreso.
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