Sumar se reafirma en su estrategia en vivienda a pesar de la derrota del decreto: “Hicimos lo que había que hacer”

El PSOE se opuso a la aprobación del decreto antes del Consejo de Ministros del 20 de marzo. El PP rechazó sentarse a negociar con Sumar en el Congreso. Junts dijo desde el primer día que no respaldaría la medida tal como vio la luz. Y pese a todo, el socio minoritario del Gobierno mantuvo hasta este mismo martes que el texto que prorrogaba por dos años los alquileres saldría adelante, mientras apelaba a una mayoría social que no reflejó finalmente la alianza alternativa entre PP, Vox, Junts y UPN en el hemiciclo, que sumó esta vez la abstención del PNV. “Lo traeremos las veces que haga falta”, anunció el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, al acabar el pleno.

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 El socio minoritario del Gobierno, que mantuvo hasta el final que la prórroga de los alquileres saldría adelante, cierra filas tras el rechazo en el Congreso  

El PSOE se opuso a la aprobación del decreto antes del Consejo de Ministros del 20 de marzo. El PP rechazó sentarse a negociar con Sumar en el Congreso. Junts dijo desde el primer día que no respaldaría la medida tal como vio la luz. Y pese a todo, el socio minoritario del Gobierno mantuvo hasta este mismo martes que el texto que prorrogaba por dos años los alquileres saldría adelante, mientras apelaba a una mayoría social que no reflejó finalmente la alianza alternativa entre PP, Vox, Junts y UPN en el hemiciclo, que sumó esta vez la abstención del PNV. “Lo traeremos las veces que haga falta”, anunció el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, al acabar el pleno.

El grupo que dirige Yolanda Díaz en el Ejecutivo llevaba 39 días apostándolo todo a la vivienda, tratando de hacerse cargo de las conversaciones para buscar un acuerdo con las derechas que el ministerio que dirige Isabel Rodríguez creyó siempre imposible. Tras haber ganado el pulso a los socialistas en una reunión muy tensa que dio por unos días aire a Sumar —durante meses desplazado en el Ejecutivo—, la formación hizo de esta su principal bandera.

Sin embargo, después de la caída de la reforma para reducir la jornada laboral en septiembre, el rechazo a la prórroga automática de las rentas en vigor hasta diciembre de 2027 toca de nuevo el proyecto de Sumar en un elemento fundamental de sus políticas y cuando el precio de la vivienda se ha convertido en el primer quebradero de cabeza de los españoles esta legislatura. La derogación de la norma genera además tensiones con el PSOE, porque son muchos los portavoces que opinan que no ha hecho lo suficiente.

La derrota parlamentaria impacta en el grupo a las puertas de la campaña en Andalucía, donde la izquierda arranca débil, despojándolo de uno de los argumentos principales para hacer valer su utilidad en el Gobierno. Y en medio de trifulcas internas por la candidatura autonómica en Más Madrid y en la dirección de Movimiento Sumar, que no ayudan, tampoco, a enganchar al electorado.

Pese al panorama complejo, tras la defensa del texto en la Cámara baja por parte de Bustinduy, que ha asumido el peso del decreto pese a no ser suyas las competencias, la formación cerró filas. “Hicimos lo que había que hacer”, defiende un diputado del grupo. Fuentes del espacio político argumentan que durante más de un mes la conversación pública ha girado en torno a la vivienda; que miles de familias se han podido acoger a la prórroga, con repercusiones materiales ya sobre sus vidas; que la movilización que no se ha notado en la calle “sí ha llegado individualmente” a cada casa; que la alternativa no podía ser cruzarse de brazos ante la falta de “implicación” del socio de Gobierno y que, en todo caso, la culpa de la derrota no es del Ejecutivo, sino de las derechas que han decidido tumbar el decreto, según dijo la propia vicepresidenta, Yolanda Díaz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

“Ninguna decepción, la decepción paraliza”, aseguró la titular de Trabajo antes de llamar a la movilización y comprometerse a estudiar fórmulas para sacar nuevas medidas en vivienda desde el Ejecutivo. Por ahora nadie se atreve a señalar claramente la alternativa, conscientes de que la aprobación de una nueva prórroga en los mismos términos solo serviría para ganar tiempo, pero estaría condenada al fracaso. “No nos vamos a rendir. Hay batallas que se pierden en las Cortes, pero están ganadas en la calle (…) yo clamo a la ciudadanía a que se organice”, animó Díaz en un llamamiento similar al que hizo cuando el Congreso rechazó la reducción de jornada.

En los últimos días, Junts había ligado su apoyo a la prórroga de los contratos a que el PSOE aplique algunas bonificaciones a los caseros o avance en otros asuntos que no tienen que ver con los alquileres, como la eliminación del IVA para los autónomos que facturen por debajo de los 85.000 euros o una rebaja a la cuota que pagan mensualmente. El sector socialista del Gobierno pidió a los independentistas este martes no vincular su voto a estas otras cuestiones.

Pese a las reticencias del PSOE, hace tiempo que Sumar decidió que la estrategia debía pasar por llevar los debates hasta sus últimas consecuencias en el Congreso, propiciando que el resto de grupos tuviera que “retratarse” con su voto. “No tienen un argumento real para votar en contra de proteger a 3 millones de personas. Lo van a hacer por tacticismo, porque se creen impunes, pero no lo van a ser”, advirtió Bustinduy desde la tribuna a las derechas en un discurso en el que también invitó al socio a trabajar “desde mañana mismo” para hacer realidad la medida. El ministro le dirigió solo un reproche: “Si aplicáramos a la crisis de vivienda la misma ambición y firmeza que aplican en política exterior, estaríamos en una situación muy distinta”, dijo. “Vamos a seguir dando la batalla, las veces que haga falta, hasta que el derecho a la vivienda se abra paso”, concluyó ante la ausencia de Isabel Rodríguez, citada varias veces durante el debate, y rodeado por tres de los otros cuatro ministros de Sumar.

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