PwC calcula que el distrito de innovación del Real Madrid generará 1.288 millones de negocio al año

Recreación de Madrid Innovation Center en Valdebebas, en una imagen de prensa del Real Madrid.

La recalificación de terrenos de la ciudad deportiva del Real Madrid para construir lo que el Ayuntamiento de la capital ha denominado como distrito de innovación generará 1.288 millones de euros de negocio al año cuando esté plenamente operativo. Así se destaca en un informe de la consultora PwC, incluido como anexo en el expediente municipal para la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que afecta a la parcela del club blanco en Valdebebas.

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 La consultora calcula la creación de más de 4.700 empleos al año durante la construcción en Valdebebas y otros 23.852 durante la explotación del proyecto  

La recalificación de terrenos de la ciudad deportiva del Real Madrid para construir lo que el Ayuntamiento de la capital ha denominado como distrito de innovación generará 1.288 millones de euros de negocio al año cuando esté plenamente operativo. Así se destaca en un informe de la consultora PwC, incluido como anexo en el expediente municipal para la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que afecta a la parcela del club blanco en Valdebebas.

Como adelantó el jueves este diario, el Ayuntamiento encabezado por José Luis Martínez-Almeida (PP) contempla en este proyecto la recalificación de 448.000 metros cuadrados de edificabilidad para usos lucrativos en la ciudad deportiva del Real Madrid, que según la normativa vigente únicamente tiene uso de dotacional deportivo privado para 360.000 metros. Con la modificación, 89.000 únicamente tendrán la consideración de equipamiento deportivo, que coincide casi con lo ya construido por el equipo blanco.

El documento de PwC recoge el impacto económico del bautizado como Madrid Innovation District, donde subraya la importancia de este tipo de hubs: “En las principales capitales europeas, los distritos de innovación se han consolidado como polos clave que atraen inversión y refuerzan el liderazgo tecnológico y económico de sus regiones, un modelo del que Madrid carece actualmente”. Entre los ejemplos comparables, señala al 22@ de Barcelona, Kista Science City de Estocolmo, o el White City Innovation District, de Londres.

Este polo de innovación en Madrid fue presentado en mayo de 2025 para los 850.000 metros cuadrados de superficie que el Real Madrid no ha construido en Valdebebas, donde inauguró su ciudad deportiva en 2005, y que están en desuso. En esa fecha, Florentino Pérez, presidente del club; Isabel Díaz Ayuso, presidenta regional; y el alcalde Martínez-Almeida relataron las bondades que supondría para la ciudad la creación de un hub que atrajese empresas tecnológicas y centros de investigación. Consistorio y Ejecutivo regional prevén aprobar el plan urbanístico definitivamente el año que viene y que pueda comenzar su urbanización y construcción a partir de 2028.

En ese sentido, PwC calcula que la construcción del distrito innovador llevará aparejada una inversión de 1.339 millones. Las obras contribuirán a la creación de 18.972 puestos de trabajo conjunto en toda la fase de urbanización y edificación, con 4.743 empleos anuales (de los que 1.723 serán empleos directos).

Desde PwC se detalla que a la hora de estimar el impacto económico no se analizan los ingresos para el operador, sino la actividad económica que se generará para la ciudad de Madrid. Por lo tanto, los 1.288 millones de euros corresponden a la estimación de ingresos anuales generados por la actividad de los distintos usos previstos en el recinto una vez alcanzada su capacidad operativa. El cálculo se ha realizado a partir de una hipotética distribución preliminar de usos, medias regionales de facturación y otros puntos de referencia comparables disponibles.

En esa fase de explotación, se generarán 23.852 puestos de trabajo, de los que 11.523 serán directos (el resto indirectos e inducidos). “En torno al 75% del empleo generado por el proyecto se concentrará en sectores intensivos en conocimiento, como los ámbitos profesional, científico, educativo y sanitario, consolidando al distrito como motor del talento en Madrid”, se recoge en el documento de la consultora.

El proyecto de Almeida para la ciudad deportiva incluye la recalificación de terrenos para terciario por 172.550 metros cuadrados de edificabilidad. En ese suelo se pueden construir oficinas (como mínimo el 50% de ese suelo), hotel, comercios y flex-living (vivienda en alquiler de media estancia, bajo la normativa de hospedaje). Otros 276.000 metros estarán destinados a dotacional de equipamiento privado, donde está previsto un hospital, centros educativos y residencias de estudiantes.

Esa recalificación provocará que esa parcela pase a valer 360 millones, según los cálculos de la consultora Savills incluidos en la documentación. El Real Madrid no tiene por qué desarrollar el distrito de innovación, sino que puede vender el suelo a promotores interesados. Así lo hizo ya en la transformación de la antigua ciudad deportiva de la Castellana, donde diferentes empresas compraron los terrenos y construyeron las conocidas como Cuatro Torres.

En el expediente urbanístico municipal también aparece otro informe anexo, en este caso elaborado por la fundación empresarial Cotec, dirigida por la exministra Cristina Garmendia, sobre la iniciativa del Real Madrid en el que defiende la creación de un espacio urbano con un diseño estratégico para concentrar empresas tecnológicas, instituciones académicas y centros de investigación. “La evolución económica en Madrid ha generado una demanda real de un nuevo tipo de espacios inexistentes en la ciudad, que generen un valor añadido a las actividades productivas”. En este documento recuerda modelos de éxito como One North en Singapur, Stanford Research Park en Palo Alto (California), High Tech Campus en Eindhoven (Países Bajos), 22@ de Barcelona, Oslo Science City, Milano Innovation District y Silicon Docks en Dublín.

Antes del intento del Real Madrid respaldado por Almeida, en esa área ya ha habido un intento de atraer empresas punteras, sin lograrlo. En 2017 se presentó Valdebebas Fintech District sobre más de un millón de metros cuadrados para oficinas. Sin embargo, no tuvo éxito y en ese barrio en el noreste de la ciudad -junto al aeropuerto de Barajas- no se han construido este tipo de edificios. De hecho, parte de ese suelo terciario está destinándose a construir viviendas de flex-living (con alquileres de duración menor a 12 meses), gracias a la flexibilidad en la normativa regional.

Además de asumir el fracaso de Valdebebas Fintech District, el proyecto del Real Madrid tendrá que competir con el desarrollo de Madrid Nuevo Norte, junto a la estación de Chamartín, donde se prevén edificar 1,6 millones de metros cuadrados de terciario, fundamentalmente grandes edificios de oficinas, como continuación de los polos empresariales de la Castellana y de las Cuatro Torres.

El diseño de la iniciativa del club madridista, aunque tenga también como objetivo atraer empresas que debieran ser las que creen la actividad económica, incluye un mix de usos. De hecho, un hospital privado, un colegio internacional, hotel, viviendas de flex-living, residencia de estudiantes o comercios no son en sí negocios innovadores. Sin embargo, el informe de Cotec indica que la diversidad de usos enriquece la experiencia urbana y posiciona a este tipo de zonas como un destino deseable y competitivo a nivel global. “La integración de espacios de ocio, cultura, trabajo y sostenibilidad dentro de un entorno interconectado mejora la calidad de vida de quienes lo habitan o visitan y, al mismo tiempo, genera un efecto multiplicador de atracción que mantiene una actividad constante en el distrito”, se asegura en el documento.

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