Hungría acusa a Ucrania del intento de sabotaje, mientras la prensa independiente habla de operación de falsa bandera para influir en las elecciones Hungría acusa a Ucrania del intento de sabotaje, mientras la prensa independiente habla de operación de falsa bandera para influir en las elecciones
A sólo una semana de las elecciones, en las que las encuestas anuncian una derrota para Viktor Orbán, el primer ministro húngaro convocó a última … hora de ayer una reunión de urgencia del Consejo de Defensa, que actúa como gabinete de crisis y reúne al jefe de gobierno con los ministros de Exteriores, Defensa e Interior, además de los máximos mandos del ejército.
La urgencia de la reunión, en la tarde del domingo de Pascua, fue justificada por el descubrimiento de un artefacto explosivo con «poder destructivo», según el comunicado emitido por el gobierno húngaro. El artefacto fue encontrado por las autoridades serbias a lo largo de un gasoducto Balkan Stream, en las inmediaciones de la frontera húngara. El presidente serbio Aleksandar Vučić le había informado personalmente del hallazgo y discutieron la situación de seguridad energética. Orbán ha acusado públicamente del intento de sabotaje y añade esta última «afrenta» a la campaña en la que se presenta como defensor de Hungría contra supuestos afanes ucranianos de estrangulamiento energético. La oposición húngara teme ahora que Orbán aproveche este escenario para decretar un estado de emergencia y torcer así el rumbo de las elecciones.
András Rácz, Senior Fellow en el Centro de Seguridad y Defensa de la DGAP, asegura que «estábamos esperando algo así» y que se trata de una «operación organizada». Habla una posible operación de falsa bandera alrededor del gasoducto de la que tanto él como varios periodistas de investigación habían recibido advertencias previas de fuentes cercanas al gobierno húngaro.
Balázs Kaufmann, dese el medio independiente húngaro 444.hu, informó a finales de febrero que «Serbia, serbios o rusos, llevarán a cabo un supuesto ‘ataque’ contra los intereses húngaros durante las próximas tres semanas. Eso es lo que sabemos hasta ahora», y advirtió que «el objetivo de Orbán es declarar el estado de emergencia», citando «diversas fuentes de buena reputación …». El primer ministro húngaro ha desmentido esa acusación esta mañana, en una rueda de prensa conjunta con el ministro de Exteriores Péter Szijjártó, en Kiskundorozsma, cerca de Szeged. «Claro, y también los extraterrestres, supongo», ha respondido a una pregunta sobre la posible autoría ruso-serbia.
Advertencia a Europa
Orbán ha afirmado que «Europa se dirige hacia una grave crisis energética y, en segundo plano, hay una gran lucha política y económica por mantener o levantar las sanciones energéticas rusas». En su opinión, no le sorprendería que incidentes similares de seguridad energética ocurrieran en otras partes de Europa en los próximos días y semanas. Añadió que este sabotaje encaja en una serie de acontecimientos, porque los ucranianos tienen la capacidad de llevar a cabo tales acciones y, en su opinión, también forma parte de su estrategia para desconectar Europa de la energía rusa.
El gasoducto Balkan Stream, una extensión del oleoducto Turkstream, transporta desde Rusia y a través de Turquía, Bulgaria y Serbia el 80% del gas natural que consume Hungría. Hasta ahora, unidades de la policía y el ejército serbios, apoyadas por drones y helicópteros, han estado rastreando la zona alrededor de Magyarkanizsa (Kanjiza), en busca de otras «sustancias prohibidas» que puedan suponer un peligro para la población y la infraestructura vital de la región. Orbán ha tranquilizado a su población, asegurando que el suministro energético está garantizado, pero ha señalado que «la situación es grave y, por tanto, se necesita una mayor protección». «La amenaza seguirá existiendo en el próximo periodo, por lo que la infraestructura húngara debe ser protegida», ha dicho, y ha anunciado que, entre las medidas específicas tomadas ayer por el Consejo de Defensa, el oleoducto y la infraestructura crítica relacionada con él han quedado bajo protección militar.
Orbán no ha precisado el despliegue militar que protegerá la infraestructura, ni si se sumará al que ya ordenó el pasado 25 de febrero, tras el cierre del oleoducto Friendship. Sí ha dicho que las autoridades húngaras están aumentando las reservas en los almacenes y que quieren llenar las instalaciones de almacenamiento de gas desde el nivel actual del 25 por ciento a un nivel mucho más alto, pro lo que subordinarán las capacidades existentes de los gasoductos a este objetivo. Tras la expiración de los contratos actuales, además, Hungría dejará de suministrar gas a Ucrania y utilizará esa capacidad para aumentar las reservas nacionales.
La campaña electoral de Orbán está basada en su convicción de que detrás de la situación de inseguridad energética está la decisión que tomó la UE en 2022, debido de la invasión rusa de Ucrania, de eliminar progresivamente el consumo de energía rusa, si una nueva estrategia energética alternativa viable. Insiste en que, en la incierta situación de transición que resulta de esto, diversas fuerzas intentan influir en los acontecimientos, por ejemplo con acciones de sabotaje. Repite que «la economía europea ya está sufriendo como consecuencia de las malas decisiones de la UE: en su opinión, las industrias están desapareciendo, aumentan los despidos y el paro, porque la economía europea ha perdido uno de sus cimientos, la energía oriental barata, y como resultado la economía de todo el continente está al borde del colapso, tarde o temprano toda la economía colapsará«.
RSS de noticias de Internacional
