En los bazares de todo el país se venden mantas, almohadas y hasta dulces con el torso marcado de Omar García Harfuch, el héroe contra el narcotráfico que levanta pasiones En los bazares de todo el país se venden mantas, almohadas y hasta dulces con el torso marcado de Omar García Harfuch, el héroe contra el narcotráfico que levanta pasiones
Las redes arden cada vez que el Secretario de Seguridad de México aparece en los medios. Instagram, Facebook y WhatsApp se inundan de imágenes suyas, … que tanto mujeres como hombres llenan de piropos y comentarios subidos de tono. «Ten un hijo con mi mujer y yo lo criaré», escribía un usuario. No es de extrañar que Omar García Harfuch levante pasiones incluso entre varones heterosexuales, es evidente que posee una belleza canónica. Pero en un país profundamente marcado por la violencia del narcotráfico, su labor en la lucha contra el crimen organizado contribuye a que sea percibido como un héroe nacional. En febrero, la captura del capo ‘El Mencho’ lo catapultó incluso al foco internacional.
«No solo es guapo, también lo adoran por todo lo que está haciendo en cuestión de seguridad», asegura David López desde Ciudad de México, donde parece que Harfuch, en 2030, pretende presentarse a las elecciones de Jefe de Gobierno (máxima autoridad de la región). La fiebre por el máximo representante de las fuerzas de seguridad es tal, que los bazares del país se han llenado de artículos con su imagen. Mantas, almohadas y hasta dulces glorifican la imagen del funcionario de rostro esbelto de mandíbula cuadrada y torso fuerte y bronceado. Los llamativos objetos, con fotografías alteradas mediante Inteligencia Artificial, se ofrecen al lado de las imágenes de otros iconos como cantantes de K-Pop o la actriz porno Karely Ruiz, reina de Only Fans México. Por un módico precio de 250 dólares mexicanos (12 euros) cualquiera puede acostarse con el atractivo jefe de Seguridad mexicano, o al menos con su versión en dos dimensiones y microfibra.
El ‘Batman’ mexicano
Pero esta adoración no es exclusiva de Harfuch, ya sucedió en su momento con el presidente Enrique Peña Nieto, quien gobernó entre 2012 al 30 de noviembre de 2018 y con cuyo rostro se crearon sudaderas, calcetines y otros artículos. Pero Diego Sañudo, burgalés residente en la capital, asegura que «con Harfuch es aún más exagerado». «La gente se está volviendo loca por él», subraya.
«Hay una fiebre por Harfuch. Se le está viendo como la mano dura del Gobierno y, aunque la captura de ‘El Mencho’ reforzó su figura, la glorificación ya venía de antes. De hecho, ya se hablaba de él como posible candidato a presidente, y cuando llegó a Secretario de Seguridad de Ciudad de México (CDMX) le apodaron ‘el Batman de la CDMX’. Es habitual imágenes en las que el Secretario es representado con el traje de este héroe.
Hay dos factores en la cultura popular mexicana que refuerzan la forma en la que el líder es percibido. Por un lado, Harfuch es hijo de la actriz María Sorte, lo que ya genera una gran conexión emocional con el público. La artista, con más de 50 años de carrera participando en producciones icónicas, es toda una institución en el género de la telenovela. El cariño que los mexicanos sienten por la intérprete se traslada también a su hijo. Además, la vida personal de Sorte siempre estuvo muy ligada a la política, de hecho concibió a Harfuch con Javier García Paniagua, quien fue presidente del Partido Revolucionario Institucional hasta 1998, la agrupación que gobernó ininterrumpidamente durante 71 años, desde 1929 hasta el 2000.
Por otro lado, también destaca el perfil religioso de Harfuch. Su madre es abiertamente evangélica –suele hablar frecuentemente de su fe en Dios y de cómo la oración ha sido su refugio en momentos críticos–, y se presume que su hijo comparte esas creencias. Más allá de la afiliación concreta (el 11% de los mexicanos son protestantes frente al 78% de católicos), se le percibe como una persona ‘de fe’, lo que lleva a atribuirle una menor inclinación a la corrupción y mejores valores éticos y morales.
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