La comunidad con menos medios para apagar incendios en proporción a sus hectáreas forestales, Aragón, es también la que pide más apoyo de aviones y helicópteros de extinción del Estado. En el inventario de recursos autonómicos contra el fuego publicado por EL PAÍS el pasado domingo, la región aragonesa es la que cuenta con el menor ratio de efectivos, el menor ratio de autobombas y el segundo menor ratio de medios aéreos del país. Por eso, llama la atención que sea también el territorio que recurre más a las aeronaves contraincendios de refuerzo del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), según el balance de horas de vuelo de los medios estatales al que ha tenido acceso este periódico.
Esa comunidad y Castilla y León concentran casi la mitad de las horas de vuelo de los aviones y helicópteros contraincendios del Ministerio para la Transición Ecológica
La comunidad con menos medios para apagar incendios en proporción a sus hectáreas forestales, Aragón, es también la que pide más apoyo de aviones y helicópteros de extinción del Estado. En el inventario de recursos autonómicos contra el fuego publicado por EL PAÍS el pasado domingo, la región aragonesa es la que cuenta con el menor ratio de efectivos, el menor ratio de autobombas y el segundo menor ratio de medios aéreos del país. Por eso, llama la atención que sea también el territorio que recurre más a las aeronaves contraincendios de refuerzo del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), según el balance de horas de vuelo de los medios estatales al que ha tenido acceso este periódico.

Hasta el 18 de agosto de este año, las aeronaves del Miteco han volado más de 8.937 horas para ayudar y descargar agua sobre incendios forestales por toda España, siempre a petición de las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias en la lucha contra el fuego. Sin embargo, casi la mitad (un 48%) del tiempo empleado por estos medios aéreos sufragados enteramente con fondos estatales se concentra en dos únicas regiones: Castilla y León, con 2.161 horas, y Aragón, con 2.165 horas. Los aviones y helicópteros se están teniendo que emplear mucho más a fondo en estos dos territorios. Especialmente, en los fuegos aragoneses. En los 341 incendios en los que han participado hasta ahora en todo el país, las aeronaves del Miteco están realizando de media 7 intervenciones y 128 descargas de agua. En el caso de Castilla y León han actuado hasta ahora en 67 incendios, donde han efectuado una media de 9,6 intervenciones y 165 descargas. En Aragón, han intervenido en 29 incendios, en los que han tenido que llevar a cabo una media de 17,5 intervenciones y 331 descargas de agua.

Justamente, en el reportaje publicado el domingo por EL PAÍS, un bombero forestal aragonés, Toni Albiol, conductor de una autobomba y delegado de CC OO, denunciaba la pésima situación del dispositivo de extinción autonómico y aseguraba que la falta de medios estaba siendo tapada con más requerimientos de ayuda de recursos estatales: “Se está abusando de subir los fuegos a nivel 2 para así poder tirar automáticamente de la UME y se está abusando de los medios del Miteco”, defendía.
Este jueves, después de que a comienzos de semana los bomberos forestales se pusieran en huelga por el déficit de recursos (una protesta simbólica, pues siguen actuando al 100% contra las llamas) y después de visitar la zona afectada por el fuego en Las Peñas de Riglos (Huesca), el presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha comparecido ante los periodistas asegurando que “es el momento de hacer una reflexión y de actuar en consecuencia”, a la vez que reconoció que hay que “multiplicar los medios, tanto en la limpieza de los bosques como en los medios que las brigadas tienen para luchar contra los incendios”. “Es evidente que los nuevos incendios a los que nos enfrentamos hacen que las medidas que se tengan que tomar sean extraordinarias”, declaró el presidente aragonés, que también lanzó diferentes compromisos como la “creación inminente” de una Agencia de Emergencias de Aragón.
A pesar de estas palabras, los bomberos forestales se concentraron ayer en la sede del Gobierno aragonés (PP y VOX) y continúan con las protestas. “Nosotros no sabemos nada, con nosotros no se ha reunido”, respondió Sebastián Moreno, también bombero forestal aragonés y delegado de CC OO que participa en el comité de huelga. “Aquí la situación es insostenible”, subrayó.
“Soy escéptico, habría que mirar dentro de la cabeza de Azcón para saber a qué se refiere con lo de medidas extraordinarias, pues ya lo ha utilizado antes con las inundaciones y luego eso se ha traducido en que tiene que encargarse el Gobierno central, que es lo que está pasando ahora con los incendios”, comentó por su parte Paco Iturbe, representante de Ecologistas en Acción de Aragón. Para este ambientalista, “la falta de recursos de los dispositivos de extinción es un muy buen indicador de la total y absoluta dejación que ha demostrado hasta ahora el Gobierno aragonés por el tema forestal”, así como, en general, “por todos los servicios públicos”.

Este año está siendo otra vez horrible en incendios para el conjunto del país, donde hasta el 18 de agosto habían ardido más de 255.413 hectáreas forestales. Pero la región aragonesa es uno de los territorios en los que las cifras están siendo más desastrosas. Según el balance de superficie forestal quemada por comunidades autónomas, las más afectadas son Castilla y León, con 62.867 hectáreas calcinadas; Andalucía, con 55.741; Castilla-La Mancha, con 39.083; y Aragón, con 33.400. Ahora bien, si se mira la superficie arbolada ardida, el daño resulta todavía más acusado en los montes aragoneses, pues las regiones que han perdido una mayor extensión de árboles son Castilla y León, con 27.838 hectáreas; Andalucía, con 24.109; y Aragón, con 21.112.
Una de las reivindicaciones principales de los bomberos en huelga es que su trabajo no se limite a los cuatro meses de la campaña contra los incendios, sino que sean contratados todo el año para poder dedicarse a la prevención el resto del tiempo. Como se ha vuelto a comprobar este verano, con las actuales condiciones climáticas y de la vegetación, la lucha contra el fuego es mucho más que acumular efectivos, autobombas y aeronaves de extinción. Iturbe considera que las medidas extraordinarias deberían empezar por prestar más atención a la crisis climática. “Aquí en Aragón, y por desgracia en otras comunidades, estamos con un Gobierno que es negacionista del cambio climático”, incide el ecologista, que recuerda la reciente burla de una directora general del Ejecutivo de Azcón que, tras la detención de un presunto responsable del fuego, escribió en las redes sociales: “El ‘cambio climático’ del terrible incendio de las Peñas de Riglos (Huesca) ya está en prisión provisional sin fianza. Estas son las consecuencias de la regularización masiva sanchista a la que este delincuente se acogió”.
Para el ecologista, cualquier hipotético ahorro en los gastos autonómicos para todas estas cuestiones se queda en nada cuando se compara con las enormes pérdidas de este 2026, en especial cuando se producen víctimas mortales. “Ya no es solo que lo que se está ahorrando Aragón en carburante o sueldos lo acabe pagando el Estado u otras administraciones, pues aquí han venido a ayudar bomberos de Francia y otros países”, comenta Iturbe. “Es mucho más lo que se pierde; la gente se está quedando sin su paisaje y sin su medio de vida. Aquí el turismo de naturaleza es muy activo, un motor fundamental, pero ¿de qué me sirve tener un alojamiento muy bueno si se ha perdido el paisaje?”, lamenta.

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