Desde el viernes, Madrid se moverá durante tres días al ritmo de la Fórmula 1. El regreso del Gran Circo a la capital del país 45 años después de su última carrera en la ciudad ha generado una fiebre que ha llevado a que se agoten las entradas pese a su elevado precio —el aforo previsto es de 350.000 personas—, a que los hoteles registren subidas notables por la alta demanda y a que una parte relevante del sector de la restauración y el ocio se vuelque con un evento que se prevé que atraiga a decenas de miles de turistas extranjeros. El madrileño Carlos Sainz Jr., piloto de Williams e hijo de Carlos Sainz, respondía ayer a EL PAÍS que se quedó sorprendido con la acogida que tuvo la presentación de su coche en la plaza de Callao: “Y era martes, imagínate cómo va a estar esto el fin de semana. Estoy encantado de ver a la ciudad volcada”.
45 años después, la capital acoge este fin de semana una carrera del Mundial, lo que provoca quejas entre los vecinos de Hortaleza por el ruido y las restricciones de movilidad. “Estoy encantado de ver a la ciudad volcada”, dice Carlos Sainz
Desde el viernes, Madrid se moverá durante tres días al ritmo de la Fórmula 1. El regreso del Gran Circo a la capital del país 45 años después de su última carrera en la ciudad ha generado una fiebre que ha llevado a que se agoten las entradas pese a su elevado precio —el aforo previsto es de 350.000 personas—, a que los hoteles registren subidas notables por la alta demanda y a que una parte relevante del sector de la restauración y el ocio se vuelque con un evento que se prevé que atraiga a decenas de miles de turistas extranjeros. El madrileño Carlos Sainz Jr., piloto de Williams e hijo de Carlos Sainz, respondía ayer a EL PAÍS que se quedó sorprendido con la acogida que tuvo la presentación de su coche en la plaza de Callao: “Y era martes, imagínate cómo va a estar esto el fin de semana. Estoy encantado de ver a la ciudad volcada”.
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