Lisboa ya no quiere al Real Madrid: el Benfica le deja fuera del ‘top 8′

El estadio Da Luz de Lisboa, tal vez el lugar más mágico de la historia del Real Madrid reciente, perdió buena parte de su encantamiento cuando allí se levantó ante ellos José Mourinho, el entrenador que había pilotado los años que desembocaron en aquella final de la Champions contra el Atlético, la del gol de Ramos en el minuto 94. Su Benfica abrasó al Real con el fuego que a veces consigue prender en sus equipos y los portugueses dejaron fuera de los ocho primeros a su pupilo, Arbeloa, obligado a una ronda extra contra el Bodo Glimt, o tal vez de nuevo contra el Benfica.

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 El equipo de Mourinho abrasa con su intensidad al equipo de Arbeloa, que no encuentra respuesta a la tormenta de los portugueses y se ve obligado a una ronda extra en febrero  

El estadio Da Luz de Lisboa, tal vez el lugar más mágico de la historia del Real Madrid reciente, perdió buena parte de su encantamiento cuando allí se levantó ante ellos José Mourinho, el entrenador que había pilotado los años que desembocaron en aquella final de la Champions contra el Atlético, la del gol de Ramos en el minuto 94. Su Benfica abrasó al Real con el fuego que a veces consigue prender en sus equipos y los portugueses dejaron fuera de los ocho primeros a su pupilo, Arbeloa, obligado a una ronda extra contra el Bodo Glimt, o tal vez de nuevo contra el Benfica.

BENBenfica

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4

Anatoliy Trubin, Samuel Dahl, Tomás Araújo, Amar Dedic, Nicolás Otamendi, Andreas Schjelderup (António Silva, min. 92), Leandro Barreiro, Heorhii Sudakov (Enzo Barrenechea, min. 82), Gianluca Prestianni (João Rego, min. 86), Fredrik Aursnes y Vangelis Pavlidis (Franjo Ivanovic, min. 92)

RMAReal Madrid

2

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Thibaut Courtois, Dean Huijsen (David Alaba, min. 77), Raúl Asencio, Federico Valverde, Álvaro Carreras (Jorge Cestero, min. 78), Aurélien Tchouaméni (Eduardo Camavinga, min. 54), Arda Güler (Brahim Díaz, min. 78), Jude Bellingham, Vinícius Júnior, Franco Mastantuono (Rodrygo, min. 54) y Kylian Mbappé

Goles
0-1 min. 29: Kylian Mbappe. 1-1 min. 35: Andreas Schjelderup. 2-1 min. 49: Vangelis Pavlidis. 3-1 min. 53: Andreas Schjelderup. 3-2 min. 57: Kylian Mbappe. 4-2 min. 97: Anatolii Trubin

Arbitro Davide Massa

Tarjetas amarillas
Aurelien Tchouameni (min. 2), Leandro Barreiro Martins (min. 9), Raúl Asencio (min. 48), Dean Huijsen (min. 61), Álvaro Carreras (min. 65), Samuel Dahl (min. 84), Rodrygo (min. 95)

Tarjetas rojas
Raúl Asencio (min. 91), Rodrygo (min. 96)

Derritió al Madrid hasta desquiciarlo y dejarlo con nueve jugadores por las expulsiones de Asencio y Rodrygo. Y llevó el éxtasis incluso más allá que aquella noche memorable de mayo. Aún más allá del 94. Porque en el 98 Trubin, el portero, marcó de cabeza el cuarto y además de sacar al Real del top 8, rescató al Benfica para colarlo en el puesto 24 y permitirle seguir compitiendo.

El Madrid se encontró enfrente al viejo Mou con una de sus creaciones más redondas, un equipo entregado a su plan, bailando su música bajo la tormenta: paciente en defensa, ordenado, intenso, agresivo y vertical, como en caída libre, para enfilar hacia Courtois. Para Arbeloa, discípulo destacado del portugués, el soniquete debió de sonarle familiar, y pese a todo a su equipo le resultaba indescifrable.

El Benfica, sobre el alero de la eliminación, se exprimía bajo la lluvia, percutiendo con insistencia por su banda derecha, la que vigilaban Carreras, Bellingham y Vinicius. Dedic, Prestianni y Sudakov escarbaban a la espalda del lateral, por allí casi siempre olía a premio. No necesitaban manosear la pelota, que se movía más entre los jugadores del Madrid. Pero recuperaban y aceleraban. Sin mirar atrás. Y llegaban, y llegaban. Courtois se encontró enseguida con Pavlidis volando solo hacia él, pero el susto se esfumó con el mal control del griego.

Aunque le volvió rápido, cuando el árbitro pitó un penalti de Bellingham a Prestianni. Este duró algo más, hasta que le mostraron en la pantalla del VAR cómo se dejaba caer el atacante. Desapareció el penalti, pero Courtois necesitó despegar para pegarle un manotazo a un tiro de Prestianni y despejarlo al larguero con las yemas del guante. A Mourinho le entraba la risa. El Madrid flotaba un poco a la deriva bajo el chaparrón de agua y ocasiones. Una de Aursnes en el área, una de Sudakov al lateral de la red: no había tregua.

Pero el Benfica no tiene a Mbappé y el Madrid sí. Asencio cruzó un centro de derecha a izquierda y ahí apareció el francés para acertar con un cabezazo, una rareza en su repertorio. Solo el gol aplacó el impulso rival. El punto en el que se encontraban no se correspondía con lo que había sucedido hasta entonces. El Real pudo descansar con la pelota, en un tramo de secuencias largas, algo despreocupadas también. Todo lo que no era el pelotón de Mourinho, que volvió a la carga, otra vez por el pasillo de Carreras. Otra vez al galope. Asencio, que venía de la exquisitez del pase a Mbappé, se precipita yendo al suelo y se le escapa Pavlidis, que pone un centro con el que Schjelderup también acierta, después de tanto rondarlo. Y no se paró ahí. Siguió percutiendo, sin que el Madrid entendiera cómo desconectar la corriente que les sacudía; un calambrazo tras otro. Valverde evitó un gol casi en la línea, Barreiro desperdició una ocasión en el área y el árbitro pitó otro penalti cuando Otamendi se escurrió en una pugna con Tchouameni. Esta vez no se echó atrás y marcó Pavilids.

El Madrid trataba de bajar las revoluciones a una noche trepidante, acelerada por el agua que no cesaba. Pero el Benfica se resistía. El Real intentaba refugiarse en el pase y los portugueses contestaban siempre con otra descarga. Como el derechazo de Schjelderup después de una contra (otra, sí) que se coló entre las piernas de Asencio y al que no alcanzó Courtois. Con 3-1, el partido se le escurría y Arbeloa decidió intervenir. Retiró a Tchouameni y Mastantuono, irrelevante por la derecha, y metió a Camavinga y a Rodrygo.

El brasileño entró con todo el picante que le había faltado al argentino. La agitación, que terminó en expulsión más adelante, surtió un efecto casi inmediato. Se juntó con Bellingham, dejó de tacón a Güler en el área, el turco burló a dos rivales, le puso un pase atrás a Mbappé y el francés, que atraviesa un momento de inspiración único, volvió a acertar al primer toque. Con ese, lleva 13 goles en siete partidos de Champions, un paso inalcanzable. También por su propio equipo, que no dejaba de recibir golpes de la incontenible tromba del Benfica empujada por Sudakov y Prestianni. Y que culminó el portero Trubin rescatando a Benfica del abismo y apagando un poco la luz de la magia que representa Lisboa en la mitología del Madrid.

Clasificación
Clasificación PT PJ PG PE PP
22
QAR
10 8 3 1 4
23
BG
9 8 2 3 3
24
BEN
9 8 3 0 5
25
MAR
9 8 3 0 5
26
PFC
9 8 2 3 3
Clasificación PT PJ PG PE PP
7
SPL
16 8 5 1 2
8
MNC
16 8 5 1 2
9
RMA
15 8 5 0 3
10
INT
15 8 5 0 3
11
PSG
14 8 4 2 2

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