Kylian Mbappé: “Es un tema de tener más ganas, y luego el cuarto gol da un poco de vergüenza”

Álvaro Arbeloa tenía prisa por marcharse del estadio Da Luz. Pese a que la costumbre en Champions es que las ruedas de prensa se retrasen muchos minutos, este miércoles compareció sin demora. Y, para variar respecto a sus apariciones anteriores, con respuestas mucho más breves y secas. “Yo soy el responsable de esta derrota, igual que en Albacete”, insistió tajante el nuevo técnico del Madrid, que no se salió de este mensaje.

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 El delantero francés apunta a la falta de energía y continuidad. “No podemos estar un día sí y un día no, eso no es de equipo campeón”, lamenta tras el 4-2 del Benfica  

Álvaro Arbeloa tuvo mucha prisa por marcharse del estadio Da Luz. Pese a que la costumbre en Champions es que las ruedas de prensa se retrasen muchos minutos, este miércoles compareció a la carrera. Y, para variar respecto a sus apariciones anteriores, con respuestas mucho más breves y secas. “Yo soy el responsable de esta derrota, igual que en Albacete”, insistió tajante el nuevo técnico del Madrid, que no se salió de este mensaje.

Él no quiso hablar de falta de intensidad, el agujero que sigue lastrando al equipo desde hace un año y medio. Una carencia que asumía casi cada día Carlo Ancelotti en su última temporada, que terminó aceptando en público el hermético Xabi Alonso, pero que, al menos en Lisboa, no quiso admitir Arbeloa. Ni aunque le insistieran por esa vía de fuga en la derrota ante el Benfica. “Nos faltaron muchas cosas. No se puede dar una sola razón, nos han faltado muchos argumentos”, acotó el entrenador.

Una hora antes del duelo, preguntado por las dificultades que le pondría el rival, había alertado del “nivel de intensidad” del conjunto portugués. “Conozco bien al míster”, afirmó entonces con media sonrisa. Sin embargo, dos horas más tarde, muy serio, evitó pronunciar la palabra intensidad después de otro ejercicio de piernas flojas de sus jugadores. Cuatro días después de la alabada seriedad con la que se desplegaron en Vila-real, los blancos regresaron sobre sus pasos.

Mientras Arbeloa se mostraba esquivo a la hora de detallar las razones del derrumbe, otro más en el Madrid, a unos metros de él, en la zona mixta, Kylian Mbappé sí sacó el bisturí y entró a fondo en los problemas del equipo. “No es normal, no es normal lo que hemos visto”, se arrancó en su larga alocución. Él sí se refirió al asunto de la energía. “Nos ganan y no es un tema de calidad. No es un tema de táctica. Es un tema de tener más ganas que el oponente. Se ha visto que el Benfica se jugaba la vida. No se ha visto que nosotros también nos jugáramos la vida, y ese es el gran problema del partido, porque al inicio los dos equipos se jugaban algo. Nosotros el top 8 y el Benfica, el top 24. Hemos visto al Benfica, pero no hemos visto al Madrid”, criticó el autor de los últimos cuatro tantos del Madrid.

“La semana pasada jugamos partidos de buen nivel, pero ahora no y debemos tener continuidad. Nos falta un poco de todo. No voy a decir que es un problema solo de actitud o solo de fútbol, creo que es un tema general y en la Champions cada detalle es importante. No tenemos continuidad en el juego, es algo que tenemos que solucionar. No podemos estar un día sí y un día no, eso no es de equipo campeón. Si no vienes con todo a ganar un partido… Hemos jugado fatal. Luego ya perdiendo 3-2, el cuarto gol no cambia nada, da un poco de vergüenza, pero no cambia nada. Duele un poco porque queríamos tener febrero para mejorar, pero nos merecemos la posición en la que estamos”, asumió.

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Un enjambre de fotógrafos había recibido a Mourinho y Arbeloa para captar su abrazo. Al terminar, ambos volvieron a fundirse y el portugués le dijo algo al oído que el preparador merengue no desveló. Sí lo hizo el luso: “Le he pedido disculpas por cómo he celebrado el cuarto gol [junto al banquillo del Madrid, pero mirando a la grada]. Lo ha entendido, es hombre de fútbol”, señaló el luso, que entró en la sala de prensa chocando las manos de los periodistas portugueses.

En la otra orilla, fue un Arbeloa más cortante, sin las habituales filigranas en el discurso y con ganas de resolver el trámite lo antes posible. Eso sí, no se retractó del mensaje que lanzó hace unos días en los que afirmó que no le pediría a Vinicius y Mbappé perseguir laterales. “No me arrepiento. Si lo dices [al periodista] porque los dos de arriba no han corrido lo suficiente, no estoy para nada de acuerdo”, aseguró.

“No hemos sido capaces de estar 90 minutos a la altura. Hemos estado lejos de lo que queremos ser, de la exigencia del rival y de lo que nos jugábamos. Para ganar este tipo de partidos, hay que hacer muchísimas cosas y durante 90 minutos”, indicó Arbeloa antes de regresar sobre el discurso de autoculpabilidad. “No he sabido imprimir a los jugadores lo que quería que hicieran. La responsabilidad es siempre absolutamente mía”, repitió.

Quizá dentro de unas semanas vuelva a encontrarse con Mourinho, que contó que no ha vuelto al Bernabéu desde que dejó su banquillo en 2013. “Iba a ir en septiembre. Estaba en Barcelona con mi mujer, pero me llamó el Benfica”, desveló. Para el Madrid será el Benfica o el Bodo Glimt tras otra velada que desnudó a los blancos.

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