El Madrid llamó en 2010 a José Mourinho para que se hiciera cargo de la tarea de demolición de un rival que era inabordable, el Barça de Pep Guardiola, y el técnico no escatimó en medios. Ahora, su misión en el equipo blanco no tiene que ver tanto con un rival externo, pese a las dos Ligas seguidas azulgranas, sino con un problema interno: la alarmante pérdida de competitividad del equipo. El portugués ya no es aquel entrenador exitoso de la primera etapa, pero es el hombre al que, según desveló este viernes en su primera rueda de prensa, Florentino Pérez ha llamado “con cada título” conseguido desde su salida del club, en 2013.
El técnico, que exhibe su cercanía con Florentino Pérez, arranca ante el Espanyol su segunda etapa blanca y asegura que ha llegado con mucha información de lo que ha pasado dentro
El Madrid llamó en 2010 a José Mourinho para que se hiciera cargo de la tarea de demolición de un rival que era inabordable, el Barça de Pep Guardiola, y el técnico no escatimó en medios. Ahora, su misión en el equipo blanco no tiene que ver tanto con un rival externo, pese a las dos Ligas seguidas azulgranas, sino con un problema interno: la alarmante pérdida de competitividad del equipo. El portugués ya no es aquel entrenador exitoso de la primera etapa, pero es el hombre al que, según desveló este viernes en su primera rueda de prensa, Florentino Pérez ha llamado “con cada título” conseguido desde su salida del club, en 2013.
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