Las fuerzas islámicas anuncian un bombardeo a una base aérea de EE UU mientras Mojtaba Jamenei reaparece con un discurso escrito con motivo de 47 aniversario de la revolución Las fuerzas islámicas anuncian un bombardeo a una base aérea de EE UU mientras Mojtaba Jamenei reaparece con un discurso escrito con motivo de 47 aniversario de la revolución
Donald Trump amenazó a Irán con devolverle a la «Edad de Piedra», pero los persas no se echaron atrás. Volvieron a responder este jueves a … las amenazas del presidente de EE UU con fuerza, atacando objetivos en Israel y el Golfo y manteniendo un día más cerrado el estrecho de Ormuz para los barcos que consideran enemigos. La Guardia Revolucionaria anunció que había llevado a cabo una ofensiva con drones contra la base Al Azraq en Jordania, donde varios aviones de combate habrían resultado afectados, según señaló anoche la agencia iraní Mehr. También informó del bombardeo de sendas centrales de datos pertenecientes a Amazon y Oracle en Bahréin y Dubai.
La República Islámica cumplió 47 años en una nueva jornada de duros bombardeos de Estados Unidos e Israel y miles de personas desafiaron al enemigo en una movilización en las calles de la capital bajo el grito «Dios es grande, Jamenei es el Líder Supremo». El presidente del Parlamento, Mohamed Bagher Ghalibaf, informó de que, «en menos de una semana, una potente campaña en todo el país ha movilizado a unos 7 millones de iraníes que ya han dado un paso al frente y han declarado que están dispuestos a tomar las armas y defender nuestra nación». Para completar el desafío a la Casa Blanca, el estrecho no solo no se abre, sino que el régimen, junto a Omán, ultima un protocolo para supervisar el tráfico marítimo, según informó la agencia oficial Irna citando al viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi.
El Líder Supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, reapareció con un nuevo mensaje de texto en un día tan señalado y pidió «un esfuerzo nacional para reparar los daños sufridos y avanzar hacia la prosperidad del país». Nadie ha visto, ni escuchado su voz desde que reemplazó a su padre. Es el objetivo número uno de Trump y Benjamín Netanyahu y su paradero es un enigma. En medio del fervor patriótico del aniversario revolucionario, responsables militares citados por las agencias oficiales indicaron que, superado el primer mes de guerra, «aumentarán gradualmente los ataques con misiles y se intensificarán las operaciones del ‘eje de la resistencia’ en toda la región», en alusión a Hezbolá en Líbano, las milicias chiíes de Irak y los hutíes de Yemen.
Frente a los plazos de «dos o tres semanas» señalados por Trump y sus palabras sobre la petición de un alto el fuego por parte de Teherán, todos los responsables iraníes rechazan de manera oficial la idea de que haya negociaciones en marcha y solo admiten el intercambio limitado de mensajes. La República Islámica no busca una tregua, sino el fin completo de la contienda en todos los frentes, junto con garantías contra futuros conflictos, por eso resulta clave la implicación de mediadores como China, que ya ha dado un primer paso, o Rusia. El portavoz de Exteriores, Esmaeil Baghaei, aseguró que seguirán combatiendo mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel y señaló que «no toleraremos este ciclo vicioso de guerra, negociaciones y alto el fuego». Teherán no olvida que en junio y febrero le atacaron en plenas conversaciones.
La sombra de la operación terrestre
Trump habla de negociación, pero sigue enviando refuerzos al Golfo, por lo que el riesgo de una operación terrestre permanece sobre la mesa. Ghalibaf, la persona a la que medios de Estados Unidos e Israel señalan como el interlocutor con la Casa Blanca, se refirió a esta posibilidad y le dijo al enemigo «venid a por nuestro hogar… os encontraréis con toda la familia. Preparados, armados y firmes. Adelante». El jefe del ejército, Amir Hatami, advirtió de que «ningún soldado enemigo sobrevivirá si intentan una operación terrestre».
El analista iraní Babak Vahdad destacó en su perfil de X que «Teherán parece convencido de que aún puede infligir una lección humillante a Trump, con consecuencias que podrían perseguir el resto de su presidencia. Lo mismo se aplica a Israel. Más allá de eliminar figuras clave de la República Islámica, no logró su principal objetivo: el cambio de régimen. Si acaso, produjo el efecto contrario: consolidación interna y cohesión renovada dentro de Irán».
El régimen avisa a la Casa Blanca que no tolerará «el ciclo vicioso de ataques, negociaciones y alto el fuego»
La ampliación de los objetivos de Israel y Estados Unidos a hospitales, plantas de acero, industrias farmacéuticas, universidades y el enorme daño en zonas civiles han provocado el efecto contrario entre la población. Mucha gente se opone a la brutalidad del régimen, pero no respalda la destrucción el país.
Vecinos en el punto de mira
Durante su discurso del miércoles, Trump mostró su agradecimiento a Israel, Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin y declaró que «no permitirá que sufran daños ni fracasen de ninguna manera». Este mensaje, a los ojos de Irán, confirma el papel que están jugando los vecinos del Golfo en el conflicto y le sirve para justificar sus ataques diarios.
La estrategia de la Guardia Revolucionaria pasa por intentar aplicar la reciprocidad por lo que, conforme Israel y Estados Unidos amplían sus objetivos, crece la lista de posibles respuestas en la región para preocupación de los vecinos. El experto en Inteligencia israelí, Danny Citrinowicz, destacó que, en los ataques de Irán, «el ojo por ojo está escalando (…) intentan crear nuevas reglas de enfrentamiento. Entienden que para detener los ataques necesitan infligir mucho más dolor». Uno de las últimas acciones contra el régimen destruyó el gran puente B1 que conecta Teherán con el norte del país y la respuesta de la Guardia Revolucionaria fue publicar una lista de puentes clave en Kuwait, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Jordania como potenciales objetivos.
AFP

Lejos de las manifestaciones por el aniversario de la revolución, de las amenazas y los bombardeos, millones de iraníes en todo el país se juntaron en los parques para celebrar con un picnic Sizdah Bedar, el Día de la Naturaleza, que marca el final de las vacaciones del año nuevo persa. La vida sigue en medio de una guerra que se expande por la región y tiene un impacto global.
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