Más de 141.000 evacuados suman las Landas y la región de Gironda, con un «incendio XXL» activo desde el miércoles Más de 141.000 evacuados suman las Landas y la región de Gironda, con un «incendio XXL» activo desde el miércoles
El fuego ha devorado desde el miércoles más de 12.500 hectáreas en el suroeste de Francia. La dificultad para frenar este incendio de grandes … dimensiones ha obligado a las autoridades galas a pedir ayuda a otros países. París ha activado el mecanismo de protección civil de la Unión Europea para detener las llamas en el departamento de Gironda, así como en la zona de Landes (suroeste) y en la del Var (sureste).
«La situación sigue siendo de una gran tensión a causa de los incendios que afectan al país, especialmente en Gironda», reconoció el presidente francés, Emmanuel Macron, en un mensaje en la red social X durante la noche del jueves al viernes. «Francia ha pedido la activación del mecanismo de protección civil de la Unión Europea. Podremos contar rápidamente con el apoyo de dos Canadair croatas, de dos Air Tractor portugueses, así como con dos helicópteros Black Hawk checo y eslovaco» respectivamente, añadió.
Estas naves ayudarán al millar de bomberos franceses desplegado para frenar el incendio en Gironda, probablemente causado de manera accidental. Empezó el miércoles cerca del pueblo de Saumos, con unos 550 habitantes y situado al oeste de Burdeos. Desde entonces, las llamas avanzan hacia el Sur y este viernes llegaron al cabo Ferret, una zona playera muy frecuentada durante el verano. Las autoridades han evacuado en barco a miles de turistas que se encontraban en ese punto de la bahía de Arcachon. En total, han trasladado a lugares seguros a más de 44.000. Una cifra que se eleva a 67.000 si se tienen en cuenta otros fuegos en el suroeste del país.
Al menos 27 bomberos heridos
«Como temíamos, nos enfrentamos a este gran incendio XXL», ha asegurado este viernes la prefecta -equivalente francés de la delegada del Gobierno- de Gironda, Sophie Brocas. Afortunadamente, este megafuego no ha provocado ninguna víctima mortal. Hasta 27 bomberos han resultado heridos, siendo leves la mayoría de esas heridas y fruto de intoxicaciones. Dos efectivos fallecieron a principios de semana en esta misma región mientras intentaban apagar otro foco, de menor tamaño, cerca de Burdeos.
La principal consecuencia humana en Gironda ha sido la destrucción de viviendas. «Las llamas han afectado a 80 casas, 50 de las cuales han quedado completamente destruidas», explicó este viernes por la mañana el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, en una comparecencia sobre la situación desde París. Además, un camping ha quedado calcinado, han precisado las autoridades locales.

(AFP)
Las llamas que arrasan el suroeste galo, según Nuñez, «son difíciles de controlar. Se mueven en todas las direcciones y hacen saltos, de hasta un kilómetro». El fuego amenaza en el cabo Ferret bosques de pinos reconocidos por su riqueza natural. Es una zona fácilmente inflamable en estos momentos tras la sequía y las sucesivas olas de calor, favorecidas por el cambio climático, que afectan con gran intensidad el suroeste desde finales de mayo. Esta misma región ya había sufrido varios megaincendios en 2022. Entonces, su gestión alimentó una gran controversia en Francia a causa de su envejecida flota de naves Canadair, así como por las insuficientes medidas tomadas para regenerar los bosques.
Además del incendio XXL en Gironda, otro fuego de grandes dimensiones afecta al departamento de Landes. Al menos 2.500 hectáreas han quedado calcinadas en esa zona ubicada al sur de Burdeos. Ese siniestro ha conllevado la evacuación de 25.000 habitantes y visitantes en las localidades de Biscarrosse y Parentis-en-Born. Las llamas no solo devoran las costas francesas del Atlántico, sino también las del Mediterráneo. Y hasta 800 bomberos intentan este viernes controlar un fuego que empezó el martes en el Var y quemó más de 3.000 hectáreas.
50.000
hectáreas
han ardido en Francia en lo que va de año, casi el triple que en 2025, y se teme que se alcance o incluso supere el récord de terreno calcinado que se registró en todo 2022, con más de 66.00 hectáreas.
Las condiciones meteorológicas, sin embargo, hacen que las autoridades sean optimistas ante la posibilidad de controlar pronto esa catástrofe natural en la Costa Azul. Eso permitiría trasladar medios aéreos para combatir las llamas en el suroeste, lo que ayudaría en la frenética tarea de los bomberos en la Gironda. Allí la situación resulta bastante más complicada debido a fuertes ráfagas de viento, de hasta 80 kilómetros por hora.
Ese megaincendio es el más grave de los 32 que hay ahora mismo en el territorio galo. «Hemos superado el umbral de 50.000 hectáreas quemadas desde el 1 de enero. Si lo comparamos con el año pasado, es casi el triple», ha reconocido el ministro del Interior sobre los preocupantes datos de la ola de fuegos que sacude el país. Va camino de superar el récord de 2022 en que las llamas devoraron más de 66.000.
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