El Arctic Metagaz se encuentra a la deriva entre Malta e Italia y podría provocar una «gran catástrofe medioambiental» El Arctic Metagaz se encuentra a la deriva entre Malta e Italia y podría provocar una «gran catástrofe medioambiental»
Una bomba de relojería flota a la deriva en el Mediterráneo. Puede explotar en cualquier momento, advierte Italia, hacia cuyo territorio la llevan las corrientes … marinas y el viento. Y allí podría causar una catástrofe medioambiental. Es el metanero Arctic Metagaz, uno de los buques de la flota fantasma con la que Rusia mantiene vivo el comercio de hidrocarburos al margen de las sanciones impuestas al régimen de Vladímir Putin tras la invasión de Ucrania. Fue atacado el pasado día 3, aparentemente por un dron naval ucraniano, y lleva desde entonces a merced de los elementos frente a las costas de Malta, con un gran boquete en el casco.
Se trata de un monstruo de 277 metros de eslora y 44 de manga que, según la información registrada, partió en enero de China con destino a Egipto, un país al que ya no llegará nunca. Sus 30 tripulantes fueron rescatados por la Guardia Costera de Libia y ahora preocupan las 900 toneladas de combustible en su interior, a las que se suman en torno a 60.000 de gas natural licuado.
Por eso, este miércoles nueve países europeos enviaron una carta a la Comisión Europea urgiendo a que se tomen medidas urgentes. «Las precarias condiciones del buque, sumadas a la naturaleza de su carga especializada, provocan un riesgo inminente y grave de un gran desastre ecológico en el corazón del espacio marítimo de la Unión», alertaron.
«Ataque terrorista»
El barco representa un desafío doble: por un lado, el de defender la seguridad marítima y prevenir un desastre ecológico; por otro, el de preservar las sanciones de la UE impuestas a Rusia. La portavoz de esta última, Maria Zakharova, que calificó la operación ucraniana de «ataque terrorista», afirmó que Moscú está en comunicación tanto con el armador del carguero como con las «autoridades competentes» de otros países. «Las normas jurídicas internacionales aplicables implican la responsabilidad de los países costeros en la resolución de esta situación para prevenir un desastre ambiental», señaló.
De momento, tanto Italia como Roma tienen en alerta equipos de limpieza marina y remolcadores para su uso en caso de emergencia. Y la ONG WWF advierte de que cualquier «derrame podría provocar incendios forestales, nubes criogénicas letales para la fauna marina y una contaminación extensa y duradera del agua y la atmósfera».
RSS de noticias de Internacional
