España gana el bronce en el Mundial con una generación de oro

España ha vuelto al podio mundial como si nunca se hubiera marchado. La selección femenina de baloncesto barrió a la anfitriona Alemania en la Copa del Mundo de Berlín (81-58) y mordió una medalla de bronce que impulsa a una nueva y brillantísima generación. La de Iyana Martín, capital en el triunfo con 22 puntos y 9 asistencias, y Awa Fam como banderas. También la de Elena Buenavida y Alicia Flórez. Y la de jugadoras más curtidas como Maite Cazorla, María Conde y Raquel Carrera. La mezcla funcionó de maravilla para sumar la cuarta medalla mundialista tras la plata de 2014 y los bronces de 2010 y 2018, y después de perderse la cita de 2022, la cuarta también para la gran capitana, Alba Torrens, coronada con honores a sus 37 años. El futuro pertenece en cualquier caso a la sorprendente y rebelde Iyana.

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 La genial Iyana Martín lidera el triunfo de la selección ante la anfitriona Alemania (81-58) para conseguir una medalla que anticipa un gran futuro  

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La genial Iyana Martín lidera el triunfo de la selección ante la anfitriona Alemania (81-58) para conseguir una medalla que anticipa un gran futuro

Iyana Martín, ante Alemania.Maryam Majd (REUTERS)
Juan Morenilla

España ha vuelto al podio mundial como si nunca se hubiera marchado. La selección femenina de baloncesto barrió de nuevo a la anfitriona Alemania en la Copa del Mundo de Berlín (81-58) y mordió una medalla de bronce que impulsa a una nueva y brillantísima generación. La de Iyana Martín, capital en el triunfo con 22 puntos y nueve asistencias, y Awa Fam como grandes emblemas. También la de Elena Buenavida y Alicia Flórez. Y la de jugadoras más curtidas como Maite Cazorla, María Conde y Raquel Carrera. La mezcla funcionó de maravilla para sumar la cuarta medalla mundialista tras la plata de 2014 y los bronces de 2010 y 2018, la cuarta también para la gran capitana, Alba Torrens, a sus 37 años. El futuro pertenece en cualquier caso a la sorprendente Iyana.

Una caldera recibió a la selección en el Uber Arena de Berlín. El fuego lo rebajó la selección con la magia de Iyana Martín para mover el balón y su capacidad de anotar desde el perímetro. También Awa Fam con su poderío bajo los dos tableros. Por juego y personalidad, España tiene un tesoro de valor incalculable en estas dos jóvenes de 20 años dispuestas a comerse el mundo. El equipo de Méndez exhibió carácter en la semifinal contra Estados Unidos y tampoco iba a dejarse intimidar ante las jugadoras locales. Iyana y Awa, menos que nadie. Su conexión y el buen hacer de Gustafson otorgaron a la selección el mando del partido ante una Alemania que cargaba con Sabally. Se sentía cómoda España por su buena circulación ofensiva y su rapidez de manos en defensa, un doblete que resumió Mariona Ortiz con un robo y un bingo lejano (25-15).

La puesta en escena de la segunda unidad española frenó esa velocidad de crucero con la que había zarpado. Alemania apretó filas y marcador. Momento para que Iyana, Cazorla y Fam volvieran a la pista para dejar las cosas en su sitio. La base abrió de tres el casillero pasados tres minutos del segundo cuarto. Otra vez la descarada directora de juego era el mejor sostén anotador de la selección. El equipo alemán se enganchó al despertar de Leo Fiebich, su estrella, aunque fuera con los tiros libres, y al motor de Peterson y Sabally. Había elevado el nivel físico la anfitriona, más atrevida y directa al aro, hasta empatar el encuentro. A España le costaba encontrar los huecos que antes pisaba, atascada con el balón y vulnerable sin él, y aún así con un punto de saber sufrir para sortear el bache (40-36).

España andaba a la búsqueda de puntos. El triple de Maite Cazorla para apagar el acierto de Fiebich y un buen reverso de Raquel Carrera eran agua bendita para la selección frente al empuje de Alemania en la pista y en la grada. La pívot gallega se vistió de líder para enganchar otras dos canastas y devolver al conjunto español la renta que había cedido. La brecha la agrandó Iyana, la base que juega con una sonrisa pintada en la cara y una mirada asesina (55-39 tras un parcial de 15-3). El equipo germano encontró en un par de triples la llave para levantarse de la lona y encender a su afición. Contestó España con otro misil de Iyana y la fe de Elena Buenavida para lanzarse a por cualquier rebote (61-51).

¡Defensa!, gritaba la afición alemana. Pero las líneas locales saltaron por los aires con los triples de María Conde y Maite Cazorla, dos jugadoras que han firmado un torneo mayúsculo por su fiabilidad y entrega. La buena defensa española terminó por desquiciar a una Alemania ya muy inferior en el juego de equipo y sin más recurso que la fiebre ambiental. Se divertía Iyana Martín, lanzada a un lugar de honor en el quinteto ideal del campeonato. España regresaba a un podio de una Copa del Mundo con una generación de oro, la de Iyana y Awa. El presente ha sido de bronce y el futuro no tiene techo.

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