Los tres equipos confían en avanzar en Emiratos Árabes Unidos sobre un proceso en el que la cesión del Donbás exigida por Moscú todavía constituye la traba principal Los tres equipos confían en avanzar en Emiratos Árabes Unidos sobre un proceso en el que la cesión del Donbás exigida por Moscú todavía constituye la traba principal
Delegaciones de Ucrania, Rusia y Estados Unidos viajan este viernes hacia Abu Dabi para mantener su primera reunión trilateral sobre el fin de la guerra. … Es la única ocasión en casi cuatro años de combates que equipos de los tres países se sientan juntos para analizar un proceso de paz, basado en el plan reformado de Donald Trump con un contenido de veinte puntos.
El Kremlin ha dado esta madrugada su visto bueno a estas conversaciones, en lo que ha supuesto el último plácet que quedaba para una reunión anunciada el jueves por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el Foro de Davos. Se trata de una reunión más técnica que política, pero del máximo nivel. La delegación rusa estará encabezada por el negociador Kirill Dmitriev, CEO del Fondo Ruso de Inversión, y el general Igor Kostyukov, director de la agencia de Inteligencia militar. Del lado ucraniano viajan el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umerov, el consejero del presidente, Kyrylo Budanov, y el Jefe del Estado Mayor, el general Andriy Hnatov, entre otros.
Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, que acaban de entrevistarse esta noche pasada con el presidente Vladímir Putin, también serán los intermediarios en Abu Dabi. Los dos se habían desplazado el jueves a Moscú para el séptimo encuentro de la Casa Blanca con el presidente ruso. En esta ocasión, a Witkoff también le acompañó Joshua Gruenbaum, nombrado por Trump como asesor principal del nuevo Consejo de Paz para Gaza. Esta ha sido, por tanto, su primera expedición oficial en el cargo, destinada según parece a debatir la membresía de Rusia en el consejo. Moscú ha aceptado tener un sillón en él, pero ha puesto como condición que los mil millones de dólares exigidos a cada miembro salgan de los activos congelados por Europa.
Todavía no se ha concretado si rusos y ucranianos estarán sentados frente a frente, o el encuentro en Emiratos Árabes Unidos se producirá en modo indirecto; es decir, con los dos equipos en salas contiguas mientras Witkoff y Kushner ejercen de mediadores. La reunión comenzará esta tarde, primero con un contacto bilateral entre Rusia y EE UU, y se prolongará todo el sábado.
Nadie sabe exactamente en qué punto se retoman las negociaciones después de que el presidente estadounidense y sus dos emisarios se hayan reunido en las últimas veinticuatro horas con Volodímir Zelenski y Vladímir Putin, respectivamente. El encuentro en el Kremlin ha durado unas cuatro horas y, pese a que todas las partes en conflicto detectan avances, la discrepancia fundamental sigue enquistada. El asesor del presidente ruso, Yuri Ushakov, ha recalcado que Moscú no detendrá la guerra mientras la cuestión territorial no se arregle con la cesión del Donbás a Rusia.
Documentos «casi» listos
A punto de marcharse ya de Davos, Volodímir Zelenski anunció el jueves que representantes de Estados Unidos, Ucrania y Rusia se sentarán por primera vez a la misma mesa para hablar sobre paz. «Las conversaciones están programadas para este viernes y sábado en los Emiratos Árabes Unidos», detalló el presidente ucraniano, tras asegurar que «los documentos que se supone que pondrán fin a esta guerra están casi, casi listos».
Fuentes de la delegación estadounidense en el foro suizo, que confirmaron más tarde esta información, añadieron detalles sobre los participantes en unas negociaciones que se espera sean verdaderamente decisivas. El principal negociador de EE UU, Steve Witkoff, y el yerno de Donald Trump, Jared Kushner, hablarán allí en nombre de Washington. Por parte de Kiev participarán el jefe de la oficina presidencial, Kyrylo Budánov, el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umiérov, y el viceministro de Asuntos Exteriores, Sergiy Kyslytsia. El principal negociador del Kremlin, Kirill Dmitriev, e Igor Kostyukov, jefe de la Inteligencia militar rusa, serán los enviados de Moscú.
Este indiscutible avance se producía después de una reunión de poco menos de una hora entre Zelenski y Trump en Davos que ambos coincidieron en calificar de «buena, productiva y sustancial» y en la que quedó claro que el mensaje para el presidente ruso, Vladímir Putin, es que la contienda –a punta de entrar en su quinto año– «debe terminar». El líder ucraniano admitió que esa «última milla» siempre es lo más difícil en las negociaciones de paz, pero destacó que su conversación con el inquilino de la Casa Blanca resultó un «diálogo positivo» que permite la esperanza respecto a las próximas conversaciones. «Espero que los Emiratos lo sepan… a veces tienes sorpresas por la parte americana», admitió sin poder evitar sonreír. Sólo añadió que «Rusia también debe estar preparada para poner fin a esta guerra y poner fin a la agresión ». Pero para ello, reclamó a sus aliados, «la presión sobre Moscú debe seguir siendo grande, al igual que el apoyo a Ucrania».
Zelenski explicó tras su cita con Trump que «los documentos ahora están aún mejor preparados». «Hoy -por el jueves- también hablamos sobre la defensa aérea para Ucrania. Nuestra reunión anterior con el presidente ayudó a fortalecer la protección de nuestro espacio aéreo, y espero que ahora podamos ampliarla aún más. Le agradecí el paquete anterior de misiles antiaéreos y pedí otro», indicó. «No te olvides de los Patriot», lanzó al despedirse del líder republicano en Davos, en referencia a los 25 que espera adquirir en breve. «Se trata de proteger vidas humanas, nuestra resiliencia y nuestros esfuerzos diplomáticos conjuntos. ¡Gracias!», reiteró el mandatario, quien advirtió que «las discusiones intelectuales no pueden detener guerras». «Necesitamos el valor para actuar. Si no se toma acción hoy, no habrá un mañana. Acabemos con este día de la marmota, y sí, eso es valiente», zanjó.
«Un paso poco habitual»
Desde la Casa Blanca admitieron asimismo la importancia de las reuniones a tres bandas que se celebrarán viernes y sábado en Abu Dabi. «El formato trilateral supone un paso poco habitual desde el inicio del conflicto, marcado hasta ahora por canales indirectos y negociaciones separadas». Los encuentros «se centrarán en cuestiones de seguridad, garantías mínimas de estabilidad y posibles mecanismos para avanzar hacia acuerdos parciales, sin que se haya anunciado una agenda detallada ni expectativas concretas de resultados inmediatos».
Trump ha defendido públicamente la necesidad de abrir vías de diálogo que permitan reducir la intensidad del conflicto, mientras que Zelenski ha insistido en que cualquier conversación debe partir del respeto a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, recordaron desde la Casa Blanca, que interpretó el encuentro entre ambos presidentes en Suiza como «un gesto de coordinación política previo a los contactos previstos en Abu Dabi».
El dirigente ucraniano, que acude cada año a la reunión del Foro Económico Mundial en Davos, se ha mostrado en esta edición más resuelto que en anteriores, sobre todo después de la cita con su homólogo estadounidense. En la mesa redonda en la que participó, sonrió mucho, incluso bromeó. Tanto en el Gran Salón del Centro de Congresos como en el lobby del Hotel Steigenberger Belvédère, donde se reunió con empresarios, despedía optimismo. Veinticuatro horas antes, sin embargo, ni siquiera había confirmado su viaje a la ciudad suiza.
EFE

El Gobierno de Kiev aclaró que había puesto condiciones a su participación y que estas no habían sido convenientemente satisfechas. Aparentemente se trataba de las garantías de seguridad prometidas por Estados Unidos para Ucrania en caso de un alto el fuego con Rusia y un plan de reconstrucción por valor de 800.000 millones de dólares que, a esa hora, seguía bloqueado. Pero el miércoles anunció Trump unilateralmente que se reuniría con Zelenski en Davos y en pocas horas estaba ya allí.
Witkoff y Kushner se habían reunido antes con el ruso Dmitriev para preparar el terreno. Y con la delegación ucraniana el miércoles por la noche. El enfoque estaba ya en las garantías de seguridad y la reconstrucción, comunicó posteriormente el ucraniano Umiérov. «Creo que hemos avanzado significativamente», comentó el principal negociador de Trump el jueves en los pasillos de Davos. Las conversaciones se reducen, según su visión, a una última cuestión: la de los territorios. Y, además, volvió a hablar de la creación de una zona de libre comercio en la exrepública soviética, que sería, destacó, algo «innovador».
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