La reforma migratoria contempla nuevos incentivos para que terceros países colaboren y para que los inmigrantes abandonen territorio danés de forma voluntaria La reforma migratoria contempla nuevos incentivos para que terceros países colaboren y para que los inmigrantes abandonen territorio danés de forma voluntaria
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dio la bienvenida a 2026, en su discurso de Año Nuevo, anunciando que tenía planes concretos para que los … criminales extranjeros fuesen deportados. Como miembro del Consejo de Europa, saludó después la reciente reclamación de una nueva interpretación de la Convención Europea de Derechos Humanos, en lo que respecta a la protección de los inmigrantes, para facilitar las expulsiones de quienes cometan actos delictivos. Pareció entonces que su promesa quedaba así cumplida. Pero esta vía no es lo suficientemente efectiva y rápida para la socialdemócrata danesa y este viernes ha presentado una «reforma integral» de su normativa de expulsiones que incluye esa medida.
Los extranjeros condenados por delitos graves a una pena de prisión incondicional de al menos un año serían en adelante deportados, independientemente de sus conexiones con Dinamarca. La reforma recoge además nuevos incentivos para que terceros países colaboren, ligados a la ayuda a la cooperación, y para que los inmigrantes se vayan de forma voluntaria, con subidas del dinero que reciben quienes abandonen territorio danés. Desde 2009, ya se ofrece a los ciudadanos procedentes de Estados «no occidentales» la cantidad de 100.000 coronas (unos 13.400 euros) si renuncian a su residencia legal y regresan a «casa». Esa cuantía será ahora elevada dependiendo del lugar de origen.
«No tenemos tiempo para esperar que los tribunales europeos cambien su praxis, así que legislamos sobre eso ahora, conscientes de que hay un riesgo que estamos dispuestos a correr por los daneses», ha explicado Frederiksen en una rueda de prensa celebrada en el Salón de los Espejos de Christiansborg, durante la que ha estado flanqueada por su ministro de Inmigración e Integración, el también socialdemócrata Rasmus Stoklund. Preguntado sobre el hecho de estar legislando contra la normativa comunitaria, lo que podría tener como consecuencia que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos revoque en el futuro sus decisiones, Stoklund ha reconocido que, según el Ministerio de Justicia, existe un peligro «significativo» de que eso ocurra.
«Cuando, en un escenario hipotético, algún día recibamos un veredicto en nuestra contra, que esperamos que no, pero supongamos que ocurre, entonces la respetaremos», ha prometido. «Entonces tendremos que hacer balance de la sentencia específica y ver si cambia algo en general para nuestra legislación, o si es el caso concreto en el que algo especial debe ser discutido en un tribunal danés», ha añadido.
Embajada en Siria
La nueva política de expulsiones llevará también a la apertura de una embajada en Siria, cerrada desde 2012, para facilitar los trámites de aceptación, que hasta ahora han sido rechazados por el Gobierno de Damasco. También se creará la figura de un «embajador de salidas» especializado en estos procesos e incluso una normativa de grilletes en los tobillos para extranjeros criminales que deban esperar en centros de deportación el momento de ser trasladados. Los extranjeros detectados sin residencia legal viven en la instalación Kærshovedgård, en Jutlandia Central, que ahora mismo alberga a 226 personas. Frederiksen ha afirmado que, «durante demasiados años, han aterrorizado la zona local».
«Vemos personas que violan repetidamente las obligaciones de residencia y de reporte impuestas. Ahora, si rompes las normas en Kærshovedgård, te pondrán una pulsera de tobillo. Esto garantizará que las autoridades puedan seguir tus movimientos», ha argumentado. Y, si se retiran la pulsera GPS, serán condenados a una pena de prisión. El tono del anuncio sugiere que Frederiksen está ya en periodo de precampaña, ante las elecciones que deberá convocar como muy tarde en noviembre de este año. Su partido ha caído en las encuestas y está ya por debajo del 20%, frente al 27% que obtuvo en los comicios de 2022, y la pérdida de soberanía en Groenlandia está jugando un claro papel de desgaste.
El portavoz del Partido Popular Danés en materia de inmigración e integración, Mikkel Bjørn, ha criticado que el anuncio es generalista y su contenido difícilmente realizable. «¿Se traerán de vuelta a los deportados si los tribunales europeos revocan el procedimiento? ¿Serán deportados todos los que tengan una condena de más de un año en el futuro o los que ha están en prisión? No tiene sentido», dice, y acusa a Fredriksen de «populismo». Para el vicepresidente de los Demócratas Daneses, Peter Skaarup, la reforma no es suficiente. «No pasará nada mientras el Gobierno no tome una postura más radical contra la Convención (Europea de Derechos Humanos)», escribe en X. «Escuchemos a los daneses, no a los jueces de Estrasburgo», insiste el destacado miembro de la formación antieuropea y antiinmigración.
Su presidenta, Inger Støjberg, ha calificado el anuncio como «una idea realmente agradable», pero ha denunciado que en realidad «no cambia absolutamente nada cuando Mette Frederiksen sigue teniendo la intención de prestar más atención a los convenios que a los daneses». «Es una taza de té algo fina», ha lamentado, y ha sugerido que, «si el Gobierno realmente tuviera el valor de actuar, tendría que plantar cara directamente al convenio, quitar la ciudadanía a los criminales y expulsar a más extranjeros del país». Demócratas Daneses, según las últimas encuestas, obtiene el apoyo del 10,3% de los votantes.
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