Cuando pasen los años, aún habrá millones de españoles y portugueses que se acuerden de qué estaban haciendo el 28 de abril de 2025, cuando España se fue a negro. Ese día, un soleado y apacible día primaveral, a las 12.32 la Península Ibérica se quedo sin suministro eléctrico. En pocos minutos el caos del transporte se dejó sentir con trenes paralizados y semáforos apagados en la mayoría de las ciudades españolas. Poco a poco, el apagón eléctrico fue paralizando las vida cotidiana de buena parte de España y Portugal: los comercios tuvieron que cerrar ante la imposibilidad de realizar los pagos; los trabajadores de las empresas donde no existían generadores propios también tuvieron que echar el cierre antes de tiempo; y muchas industrias fueron paralizándose en cadena con el paso de las horas. No fue hasta bien entrada la madrugada, del día 29, cuando se logró la reposición del servicio.
El 28 de abril de 2025, cerca de 36 millones de usuarios españoles y portugueses se fueron a negro. Esto es lo ocurrido desde entonces: informes, comisiones de investigación y subida de la factura
El 28 de abril de 2025, cerca de 36 millones de usuarios españoles y portugueses se fueron a negro. Esto es lo ocurrido desde entonces: informes, comisiones de investigación y subida de la factura

Cuando pasen los años, aún habrá millones de españoles y portugueses que se acuerden de qué estaban haciendo el 28 de abril de 2025, cuando España se fue a negro. Ese día, un soleado y apacible día primaveral, a las 12.32 la Península Ibérica se quedo sin suministro eléctrico. En pocos minutos el caos del transporte se dejó sentir con trenes paralizados y semáforos apagados en la mayoría de las ciudades españolas. Poco a poco, el apagón eléctrico fue paralizando las vida cotidiana de buena parte de España y Portugal: los comercios tuvieron que cerrar ante la imposibilidad de realizar los pagos; los trabajadores de las empresas donde no existían generadores propios también tuvieron que echar el cierre antes de tiempo; y muchas industrias fueron paralizándose en cadena con el paso de las horas. No fue hasta bien entrada la madrugada, del día 29, cuando se logró la reposición del servicio.
El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ordenó inmediatamente una investigación del Consejo de Seguridad Nacional y prometió “llegar hasta el final”. Sin embargo, este martes se cumple un año de este histórico apagón y ese final aún parece lejano, ya que, como mínimo, aún no se han depurado siquiera las responsabilidades del suceso. Durante el resto del año se sucedió un aluvión de informes de los agentes económicos implicados y la apertura de varias investigaciones. Finalmente, el 17 de abril pasado la CNMC incoa 20 expedientes sancionadores: uno a REE por infracción muy grave contra la Ley del Sector Eléctrico; siete a Endesa; cinco a Iberdrola y Naturgy, respectivamente; uno a Repsol u otro a Bahía de Bizcaia Electricidad. Y, ese mismo día el Congreso abre su propia comisión de investigación.
De esta forma se llega a la actualidad sin haberse abordado las reformas prometidas, sin responsables declarados y, en cambio, con un aumento de la factura eléctrica, que se ha disparado por la operación reforzada que aplica el operador del sistema, Red Eléctrica (REE), para evitar otro apagón.
Esta es la cronología de un apagón y sus consecuencias, aún inconclusas:
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Economía en EL PAÍS
