30
Abr
En la primera media hora de la segunda parte, con el mazazo anímico del gol de penalti de Gyokeres al borde del descanso y la necesidad de, cuando menos, empatar, los jugadores del Atlético de Madrid lograron acabar con una de las virtudes del Arsenal que más preocupaba en la víspera a Diego Pablo Simeone. La dificultad de generarle ocasiones a un equipo que concede muy pocas. Esa preocupación centró parte de las prácticas previas al duelo del Metropolitano. Los 18 remates a la portería de David Raya, la mayoría de ellos en ese arranque imponente del segundo acto, lograron…
