Alcaraz exprime su equilibrio y remonta con maestría ante Rinderknech

Dice Novak Djokovic, tipo más que de vuelta en esto del tenis, que más allá de la técnica y lo virtuoso que uno pueda llegar a ser, al final todo depende del llamado Tennis IQ (Intelligence Quotient). Básicamente, de la inteligencia. Del maletín. “Se trata de encontrar soluciones”, precisa el balcánico; “es decir, si no te funcionan el plan A o el B, debes tener un C, D, E o F… Lo que sea. Es más fácil decirlo que hacerlo, claro. Se necesitan años para desarrollarlo y, sobre todo, mantener la regularidad. Se trata de tener una actitud diligente, holística y multidisciplinar”. Atento siempre a lo que él dice, Carlos Alcaraz toma buena nota de la lección y se aplica: Arthur Rinderknech, el último en caer.

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Sufrió Novak Djokovic, otra vez. El serbio, de 38 años, se topó con la versión espinosa de Aleksandar Kovacevic y tuvo que emplearse a fondo para rendir al joven norteamericano, que le exigió hasta el final. No obstante, el serbio se sostuvo y consiguió progresar: 6-4, 1-6 y 6-4 (tras 2h 02m).

De nuevo, Nole compitió con una manga compresora en el brazo derecho y ofreció signos de molestias. Aun así consiguió sacar adelante el duelo y, nueve años después, desembarcará en los octavos. En la próxima escala se enfrentará a Jack Draper.

El inglés, campeón hace un año, superó al argentino Francisco Cerúndolo (6-1 y 7-5) e intenta escapar de una espiral física que apenas la ha permitido competir desde agosto. De momento sobrevivió a una jornada que se cobró a tres cabezas de serie correspondientes al lado de Alcaraz.

Uno de ellos fue el local Taylor Fritz, batido por Alex Michelsen (6-4 y 7-6(6). Otro, Alexander Bublik, inferior a Rinky Hijikata (6-7(3), 7-6(3) y 6-3. Y el tercero fue el australiano Alex de Miñaur, quien no pudo con el británico Cameron Norrie (doble 6-4).

El cuadro femenino confirmó la eliminación de la última campeona, Mirra Andreeva. Le venció (4-6, 76(5) y 6-3) Katerina Siniakova. Además, la polaca Iga Swiatek siguió adelante (6-3 y 6-2 a Maria Sakkari), al igual que Elena Rybakina, Jessica Pegula, Karolina Muchova, Elina Svitolina y Belinda Bencic.

La próxima madrugada ofrecerá, entre otros, los duelos Sabalenka-Osaka (19.00), Sinner-Fonseca (no antes de las 2.00), Zverev-Tiafoe (a continuación) y Davidovich-Tien (hacia las 23.00 en España). Sellará la actividad en la pista central el pulso entre Alexandra Eala y Linda Noskova (hacia las 4.00).

 El número uno revierte un estresante duelo con el francés (6-7(6), 6-3 y 6-2, en 2h 18m) y se enfrentará en los octavos de California a Ruud (3-6, 6-3 y 6-4 a Vacherot)  

Dice Novak Djokovic, tipo más que de vuelta en esto del tenis, que más allá de la técnica y lo virtuoso que uno pueda llegar a ser, al final todo depende del llamado Tennis IQ (Intelligence Quotient). Básicamente, de la inteligencia. Del maletín. “Se trata de encontrar soluciones”, precisa el balcánico; “es decir, si no te funcionan el plan A o el B, debes tener un C, D, E o F… Lo que sea. Es más fácil decirlo que hacerlo, claro. Se necesitan años para desarrollarlo y, sobre todo, mantener la regularidad. Se trata de tener una actitud diligente, holística y multidisciplinar”. Atento siempre a lo que él dice, Carlos Alcaraz toma buena nota de la lección y se aplica: Arthur Rinderknech, el último en caer.

Imparable hasta aquí, el murciano da botecitos y sonríe (6-7(6), 6-3 y 6-2, en 2h 18m) después de revertir una peliaguda situación. Set abajo y rotura en contra, el francés, treintañero y 28º del mundo, sigue creciéndose y atosigándole por todos lados hasta que en un momento dado, el número uno frena, resopla y cavila: esto continúa torciéndose, luego algo habrá que hacer. Ese algo pasa por girar la tuerca, porque lo de esta vez va de agresividad y de descerrajar pasantes desde la línea de fondo para evitar el cuerpo a cuerpo del que, hasta ahí, saca partido el adversario. Consumado el giro y multiplicándose las dudas para el galo, Alcaraz alza los brazos y atrapa los octavos de Indian Wells.

En ellos se topará con un viejo conocido, Casper Ruud, superior a Valentino Vacherot (3-6, 6-3 y 6-4). El noruego, en cualquier caso, sabe que mucho IQ tendrá que disponer la noche del miércoles para detener a un tenista que hoy día navega feliz y a velocidad de crucero, sin pestañear ni desviarse, imponentemente. Sea de una forma u otra, rara vez no termina dando con la llave Alcaraz, un competidor sensitivo que acostumbraba a reaccionar a partir de sensaciones, pero que, de un tiempo aquí, ha instalado en su propuesta un software que envuelve su tenis de orden y criterio, de soluciones por doquier. Frente a un rival lanzado, sin miedo y estresante como Rinderknech, cabeza templada. Mucha cabeza.

“Soy un camaleón”, dice orgulloso el español, capaz otra vez de virar el curso de un duelo que durante prácticamente una hora transcurre a favor del francés. Servicio y mano rapidísima la de este, difícil de interpretar porque esconde mucho el golpe y lo apura hasta el final pero, en el fondo, previsible. Ahí delante no hay trampa ni cartón. Nada de especulaciones. Pocos tenistas viajan tanto a la red ni compiten tan a pecho descubierto como Rinderknech, agresivo al resto y dispuesto a cambiar el destino esta vez. Eran cuatro desempates hasta ahora, todos ellos para Alcaraz. El murciano levanta un 5-2 adverso y tiene a tiro el set, pero se encasquilla y se lo adjudica quien seguramente más lo merecía. Bravo por la valentía.

Alcaraz, sin embargo, se ha empeñado en ganar. Son 14 victorias seguidas. “Siendo sincero, me he visto en muchos problemas…”, admitirá con el pase en el bolsillo, después de sobreponerse a un escenario todavía más inclinado, más áspero, al perder el saque al inicio del segundo parcial. Pero ahí llega el clic. Nada de torcer el gesto, sino mucha paz interior. Un presente zen. Lejos quedan aquellos extravíos. Abraza él su delicioso equilibrio. En términos de lectura, de poso y de madurez, el murciano se ha multiplciado y sea cual sea la circunstancia, halla la ruta para no desviarse del partido. Imponiendo ritmo desde el fondo, va descascarillando el ánimo de Rinderknech y arañando los breaks: réplica inmediata, dos en esa franja. Otro par en la tercera manga.

Sobrado de cilindros y espléndido en las maniobras, al ir a cazar una bola corta se tuerce el tobillo derecho en la resbalada. Sin consecuencias: “Diría que está bien. Ahora lo veremos con mi fisio, pero espero que mañana esté como si nada”. Ese mañana afecta de pleno al noruego Ruud, al que el histórico entre ambos (5-1) arrincona y pone entre la espada y la pared. Entre él (27 años y 13º) y Alcaraz, los pulsos en pista dura se han resuelto siempre en una sola dirección: 4-1 en total, 4-0 al aire libre. La secuencia del español bajo ese contexto sigue dilatándose: 32 triunfos seguidos. Lógica esa petición de Rinderknech en la red: “Me ha dicho que no quiere volver a enfrentarse a mí…”.

DJOKOVIC SUFRE OTRA VEZ, PERO AVANZA

A. C.

Sufrió Novak Djokovic, otra vez. El serbio, de 38 años, se topó con la versión espinosa de Aleksandar Kovacevic y tuvo que emplearse a fondo para rendir al joven norteamericano, que le exigió hasta el final. No obstante, el serbio se sostuvo y consiguió progresar: 6-4, 1-6 y 6-4 (tras 2h 02m).

De nuevo, Nole compitió con una manga compresora en el brazo derecho y ofreció signos de molestias. Aun así consiguió sacar adelante el duelo y, nueve años después, desembarcará en los octavos. En la próxima escala se enfrentará a Jack Draper.

El inglés, campeón hace un año, superó al argentino Francisco Cerúndolo (6-1 y 7-5) e intenta escapar de una espiral física que apenas la ha permitido competir desde agosto. De momento sobrevivió a una jornada que se cobró a tres cabezas de serie correspondientes al lado de Alcaraz.

Uno de ellos fue el local Taylor Fritz, batido por Alex Michelsen (6-4 y 7-6(6). Otro, Alexander Bublik, inferior a Rinky Hijikata (6-7(3), 7-6(3) y 6-3. Y el tercero fue el australiano Alex de Miñaur, quien no pudo con el británico Cameron Norrie (doble 6-4).

El cuadro femenino confirmó la eliminación de la última campeona, Mirra Andreeva. Le venció (4-6, 76(5) y 6-3) Katerina Siniakova. Además, la polaca Iga Swiatek siguió adelante (6-3 y 6-2 a Maria Sakkari), al igual que Elena Rybakina, Jessica Pegula, Karolina Muchova, Elina Svitolina y Belinda Bencic.

La próxima madrugada ofrecerá, entre otros, los duelos Sabalenka-Osaka (19.00), Sinner-Fonseca (no antes de las 2.00), Zverev-Tiafoe (a continuación) y Davidovich-Tien (hacia las 23.00 en España). Sellará la actividad en la pista central el pulso entre Alexandra Eala y Linda Noskova (hacia las 4.00).

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