Carey llamó a las potencias a unirse en la era de la «hegemonía de EE UU» y frente al «declive democrático» Carey llamó a las potencias a unirse en la era de la «hegemonía de EE UU» y frente al «declive democrático»
El presidente estadounidense, Donald Trump, inauguró este jueves la Junta de Paz en Davos y, aunque mantenía abierta la puerta a Canadá, una disputa entre … los líderes de ambos países ha resultado en un portazo que ha dejado fuera a la nación vecina de Washington. La intervención del primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el foro suizo enfureció al inquilino de la Casa Blanca. Sin mencionar directamente a Trump, el canadiense aseguró que el sistema de gobernanza global liderado por Estados Unidos estaba sufriendo una «ruptura» y que las potencias medianas, como Canadá, que habían prosperado durante la era de la «hegemonía estadounidense», debían darse cuenta de que se había instalado una nueva realidad.
El miércoles, Carney llamó a estas potencias a unirse y trazar un nuevo camino para defender los valores internacionales fundamentales. También afirmó que Canadá serviría de modelo en una era de «declive democrático». Trump reaccionó asegurando que «Canadá vive gracias a Estados Unidos» a lo que su homólogo canadiense respondió que «Canadá prospera porque somos canadienses. Somos dueños de nuestro país». Aunque Carey ha tratado de calmar las aguas afirmando que ambos países «han forjado una asociación extraordinaria», el republicano ha zanjado la batalla retirándole de manera oficial la oferta para participar en la Junta.
Dudas de los Veintisiete
El Gobierno canadiense se ha mostrado crítico con Trump desde que volvió a la Casa Blanca, sin embargo, su país sigue dependiendo en gran medida del comercio con EE UU. Pero Canadá no es el único Estado que mira con recelo la nueva organización que plantea Washington. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que España no participará en la Junta de Paz porque la iniciativa «está fuera del marco de la ONU» y «no incluye a la Autoridad Palestina». Desde Bruselas, defendió el compromiso «con el orden multilateral, con el sistema de Naciones Unidas y con el derecho a la libertad». Además, subrayó que «sólo los palestinos podrán decidir el futuro de Palestina».
La decisión llega justo un día después de que el propio Trump afeara a España por no elevar el gasto en defensa al 5% del PIB como ha exigido al resto de miembros de la OTAN. El republicano considera que Sánchez es el único que no cumple económicamente con sus compromisos internacionales de seguridad.
Por otro lado, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha anunciado que los Estados miembro de los 27 tienen «serias dudas» sobre la entidad que Trump propone para la resolución de conflictos globales. Al igual que Sánchez, los europeos han señalado la «incompatibilidad» jurídica con la ONU y con el Derecho de la Unión Europea. Aún así, Costa ha asegurado que la UE está dispuesta a hablar con Washington tanto para aclarar estas cuestiones como para trabajar coordinadamente en la implementación de la paz en Gaza, el objetivo original para el que se convocó el comité. Los europeos han mostrado su rechazo en bloque, a excepción del húngaro, Víktor Orbán, que se presentó en el acto de inauguración realizado en Davos, donde compartió asiento con el presidente de Argentina, Javier Milei, el paraguayo Santiago Peña y una veintena de líderes de diversos países.
El formato del comité también preocupa a Europa. Trump ha invitado a más países de los que la UE esperaba y ha incluido al ucraniano Volodimir Zelenski, el ruso Vladimir Putin y el israelí Benjamin Netanyahu, entre otros. Cerca de 35 mandatarios se han comprometido ya a incorporarse, 53 según EE UU.
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